﻿{"id":7907,"date":"2017-12-05T10:59:05","date_gmt":"2017-12-05T16:59:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/?p=7907"},"modified":"2018-03-06T10:23:49","modified_gmt":"2018-03-06T16:23:49","slug":"cuandoelcielosecaeelaerolitomaya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/blog\/cuandoelcielosecaeelaerolitomaya\/","title":{"rendered":"CUANDO EL CIELO SE CAE  (El Aerolito Maya)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-TITULO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7916 size-large\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-TITULO-1024x250.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"250\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-TITULO-1024x250.jpg 1024w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-TITULO-300x73.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-TITULO-768x188.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-TITULO.jpg 1588w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Ignacio Mora Gonz\u00e1lez*<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><strong>Cuando tuvo lugar el terremoto de 1985, que afect\u00f3 considerablemente a la Ciudad de M\u00e9xico, viv\u00eda yo en \u00e9sta, trabajaba en el Instituto de Ingenier\u00eda de la UNAM y ten\u00eda a mi cargo los aceler\u00f3grafos que para el registro de los temblores fuertes fueron instalados en las principales obras civiles del pa\u00eds.<a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/gg_60212W_Crater-c-702x468.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7920 alignright\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/gg_60212W_Crater-c-702x468.jpg\" alt=\"\" width=\"398\" height=\"265\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/gg_60212W_Crater-c-702x468.jpg 702w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/gg_60212W_Crater-c-702x468-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 398px) 100vw, 398px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo la frase que entonces expres\u00f3 un joven compa\u00f1ero de trabajo, originario del hermoso estado de Yucat\u00e1n, con el acento propio de la gente de esa regi\u00f3n: \u201cMare, lindo, yo me voy a M\u00e9rida; all\u00e1 no pasa nada\u201d. Efectivamente, mi compa\u00f1ero ten\u00eda raz\u00f3n porque debido a sus caracter\u00edsticas geol\u00f3gicas la Pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n se encuentra en un territorio de baja sismicidad; sin embargo, en esta \u00e1rea la tranquilidad se limita a los movimientos tel\u00faricos, ya que ha sido escenario de eventos catastr\u00f3ficos de otra \u00edndole.<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os antes el ingeniero yucateco Antonio Camargo Zanoguera, Jefe de Exploraci\u00f3n de Pemex, realizaba estudios geof\u00edsicos en la zona del Golfo de M\u00e9xico y Pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, junto con Glen Penfield, buscando petr\u00f3leo. Como resultado de estos estudios encontraron la evidencia de un cr\u00e1ter de impacto de aproximadamente 200 km de di\u00e1metro, con una antig\u00fcedad de 65.5 millones de a\u00f1os, al cual se le conoce con el nombre de Cr\u00e1ter de Chicxulub, por ser \u00e9sta la ciudad de Yucat\u00e1n m\u00e1s cercana a su centro.<\/p>\n<p>Este importante descubrimiento, dado a conocer en el a\u00f1o de 1981, daba certeza a la hip\u00f3tesis que un a\u00f1o antes presentaron el ge\u00f3logo Walter \u00c1lvarez y su padre el f\u00edsico Luis \u00c1lvarez, premio Nobel, en la que indicaban que hace 65.5 millones de a\u00f1os, a finales del Cret\u00e1cico y principios del Terciario, ocurri\u00f3 la desaparici\u00f3n de la faz de la Tierra del 70 por ciento de las especies, incluyendo los grandes dinosaurios, debido al impacto de un meteorito de grandes dimensiones.<\/p>\n<p><strong>Evento cr\u00edtico <\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-7919 alignleft\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/ESQUEMA-1024x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"414\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/ESQUEMA-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/ESQUEMA-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/ESQUEMA-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/ESQUEMA-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/p>\n<p>Para hacernos una idea de la magnitud del impacto que form\u00f3 el Cr\u00e1ter de Chicxulub, podemos referir que se calcul\u00f3 entre 11 y 14 km el di\u00e1metro del aerolito, el cual, al momento del choque, provoc\u00f3 la excavaci\u00f3n de grandes vol\u00famenes de roca de la corteza y la eyecci\u00f3n de material fragmentado, una buena parte expulsado fuera de la gravedad terrestre y otra parte distribuido en forma global en el planeta.<\/p>\n<p>El material m\u00e1s fino form\u00f3 una nube de polvo que cubri\u00f3 al mundo entero por varios meses, bloque\u00f3 la radiaci\u00f3n solar, provocando un descenso en la temperatura, e interrumpi\u00f3 los procesos de fotos\u00edntesis, por lo que se perdi\u00f3 una gran cantidad de vegetaci\u00f3n junto con una gran variedad de especies animales.<\/p>\n<p>Una vez que la teor\u00eda de los \u00c1lvarez (1980) y el reporte del hallazgo de Chicxulub presentado por Camargo y Penfield (1981) se conectaron y afianzaron mutuamente, el inter\u00e9s de los cient\u00edficos despert\u00f3 a nivel mundial. Es por eso que a partir de 1991 el cr\u00e1ter ha estado ligado a estudios sobre las extinciones masivas y cambios en la biodiversidad que incluyen, desde luego, a los mam\u00edferos y, entre ellos, a los primates.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-7921 \" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/t-rex-2730570.png\" alt=\"\" width=\"433\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/t-rex-2730570.png 3000w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/t-rex-2730570-150x150.png 150w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/t-rex-2730570-300x300.png 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/t-rex-2730570-768x768.png 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/t-rex-2730570-1024x1024.png 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 433px) 100vw, 433px\" \/><\/p>\n<p>Los cambios en nuestro planeta ocurridos en la frontera del Mesozoico al Cenozoico marcan una de las transiciones mayores; en este contexto, el impacto que dio lugar al Cr\u00e1ter de Chicxulub es uno de los eventos cr\u00edticos que cambiaron la historia de la vida en la Tierra. En las zonas cercanas al impacto, hasta distancias de unos 2000 kil\u00f3metros, las repercusiones fueron mayores.<\/p>\n<p>La colisi\u00f3n provoc\u00f3 deformaciones y colapsos de los m\u00e1rgenes de la plataforma de Yucat\u00e1n y la generaci\u00f3n de enormes tsunamis, cuyas secuelas han sido documentadas en una amplia zona del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. Los dep\u00f3sitos de los tsunamis asociados al impacto del aerolito son los m\u00e1s grandes documentados en el registro geol\u00f3gico, decenas de veces mayores a los dep\u00f3sitos del tsunami del Oc\u00e9ano \u00cdndico de diciembre de 2004, que afect\u00f3 una extensa zona, desde Indonesia hasta \u00c1frica.<\/p>\n<p><strong>Fueron dos<\/strong><\/p>\n<p>Los efectos del impacto en los sistemas de soporte de vida y los mecanismos de extinci\u00f3n han sido intensamente investigados y debatidos a lo largo de estos \u00faltimos 36 a\u00f1os. El 14 de abril de 2016, cient\u00edficos de M\u00e9xico, Estados Unidos, China, Jap\u00f3n y seis pa\u00edses de Europa convirtieron al Cr\u00e1ter de Chicxulub en un laboratorio mundial con el proyecto Misi\u00f3n 364, coordinado por el investigador del Instituto de Geof\u00edsica de la UNAM, Jaime Urrutia Fucugauchi, en el que se perfor\u00f3 frente a Sisal, Yucat\u00e1n, un pozo de 1,335 metros de profundidad a trav\u00e9s de la plataforma Myrtle y se extrajeron rocas que est\u00e1n siendo analizadas en Bremen, Alemania, para saber c\u00f3mo se regener\u00f3 la Tierra despu\u00e9s de la ca\u00edda del Aerolito de\u00a0Chicxulub.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-7910 \" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-02-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"251\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-02-226x300.jpg 226w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-02.jpg 545w\" sizes=\"auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px\" \/><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-7911 \" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-03-740x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"304\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-03-740x1024.jpg 740w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-03-217x300.jpg 217w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-03-768x1063.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-BALA-03.jpg 1402w\" sizes=\"auto, (max-width: 304px) 100vw, 304px\" \/><\/a>Antonio Camargo Zanoguera, ya como investigador independiente y viviendo en la ciudad de Xalapa, Ver., en mayo del 2004 present\u00f3, junto con Juli\u00e1n Ju\u00e1rez S., un trabajo de investigaci\u00f3n en la Uni\u00f3n Geof\u00edsica Americana en el que, con datos geof\u00edsicos de Pemex y con im\u00e1genes satelitales para usos de investigaci\u00f3n proporcionadas por la NASA y JPL, se describe la evidencia de que el aerolito se fractur\u00f3 en la atm\u00f3sfera terrestre (de manera similar como los fragmentos del cometa Shoemaker-Levi, que impactaron a J\u00fapiter en 1994), por lo que hubo en realidad dos impactos mayores con unos cuantos segundos de diferencia, form\u00e1ndose adem\u00e1s del Cr\u00e1ter de Chicxulub el Cr\u00e1ter de Izamal (de aproximadamente 85 km de di\u00e1metro);\u00a0y posiblemente algunos fragmentos menores cayeron en el mar. Dicho trabajo tambi\u00e9n propone no s\u00f3lo llamarlo como el Aerolito de Chicxulub, sino como el Aerolito Maya de manera general.<\/p>\n<p>Esto me recuerda el cuento de los pollitos, aplicado a los bebes dinosaurios, que corr\u00edan tras de su mam\u00e1 gritando: \u00a1Mami, mami, el cielo se est\u00e1 cayendo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2017\/12\/042-CYL-CUANDO-EL-CIELOSE-CAE-01.pdf\">Descaragra versi\u00f3n impresa<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>*Centro de Ciencias de la Tierra UV, Premio al Decano 2015 UV.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Correo: imora@uv.mx<\/strong><\/p>\n<p><strong>Edici\u00f3n: Eliseo Hern\u00e1ndez Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ilustraci\u00f3n: Francisco J. Cobos Prior<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dir. de Comunicaci\u00f3n de la Ciencia, UV<\/strong><\/p>\n<p><strong>dcc@uv.mx<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ignacio Mora Gonz\u00e1lez* Cuando tuvo lugar el terremoto de 1985, que afect\u00f3 considerablemente a la Ciudad de M\u00e9xico, viv\u00eda yo en \u00e9sta, trabajaba en el Instituto de Ingenier\u00eda de la UNAM y ten\u00eda a mi cargo los aceler\u00f3grafos que para el registro de los temblores fuertes fueron instalados en las principales obras civiles del pa\u00eds. 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