﻿{"id":6369,"date":"2016-11-29T10:30:17","date_gmt":"2016-11-29T16:30:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/?p=6369"},"modified":"2016-11-29T10:31:56","modified_gmt":"2016-11-29T16:31:56","slug":"percepcion-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/blog\/percepcion-del-tiempo\/","title":{"rendered":"PERCEPCI\u00d3N DEL TIEMPO"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-TITULO-01.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6371\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6371\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-TITULO-01-1024x555.jpg\" alt=\"041-cyl-percecpcion-del-tiempo-titulo-01\" width=\"712\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-TITULO-01-1024x555.jpg 1024w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-TITULO-01-300x163.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-TITULO-01-768x417.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-TITULO-01.jpg 1252w\" sizes=\"auto, (max-width: 712px) 100vw, 712px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><strong>Claudia Ju\u00e1rez Portilla*<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><strong><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-02.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6370\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-6370\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-02.jpg\" alt=\"041-cyl-percecpcion-del-tiempo-ilus-02\" width=\"287\" height=\"442\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-02.jpg 538w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCECPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-02-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 287px) 100vw, 287px\" \/><\/a>Eliseo Hern\u00e1ndez Guti\u00e9rrez**<\/strong><\/p>\n<p>El tiempo es tan inherente a los procesos que ocurren en la naturaleza que encontramos ritmicidad (periodicidad) a niveles tanto macrosco\u0301picos como microsco\u0301picos. Hay ritmos infradianos (equinoccios, a\u00f1os solares), circadianos (los periodos de d\u00eda y noche, los ciclos en la divisi\u00f3n de las c\u00e9lulas), ultradianos (la frecuencia de las ondas electromagne\u0301ticas), entre otros, que denotan el pasar del tiempo en los fen\u00f3menos que nos rodean.<\/p>\n<p>El tiempo es una dimensi\u00f3n fundamental que influye nuestras percepciones y, en consecuencia, nos permite organizar nuestras acciones. A lo largo de los a\u00f1os se han construido modelos para abordar la percepci\u00f3n del tiempo, los cuales se diferencian seg\u00fan el tipo de informaci\u00f3n utilizada para estimar el paso del mismo. Con base en lo anterior, podemos encontrar el cronobiolo\u0301gico (modelo dedicado), basado en la informacio\u0301n del medio ambiente (luz medioambiental) y el cognitivo (modelo intr\u00ednseco), basado en la cantidad de informacio\u0301n temporal codificada y almacenada en la memoria.<\/p>\n<p>El modelo cronobiol\u00f3gico ha sido el m\u00e1s estudiado; en \u00e9l se propone la existencia de un reloj biol\u00f3gico central ubicado en el cerebro, de la misma manera que en una computadora o tel\u00e9fono inteligente un chip temporizador cumple la funci\u00f3n de indicar la hora y controlar otras funciones como el cron\u00f3metro o el despertador. El reloj biol\u00f3gico interno regula y acopla los ritmos biol\u00f3gicos del ser humano (vigilia-sue\u00f1o, alimentaci\u00f3n, temperatura, secreciones hormonales, entre otros) en referencia a las variaciones ambientales de luz-oscuridad. En los mam\u00edferos, incluyendo al humano, el reloj biol\u00f3gico se encuentra situado en el n\u00facleo supraquiasm\u00e1tico, en la base del hipot\u00e1lamo, en el cerebro, y los mecanismos neurales que regulan este sistema han sido ampliamente descritos. Sin embargo, a\u00fan no queda claro c\u00f3mo el cerebro representa y percibe el paso del tiempo.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-01.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6374\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6374\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-01.jpg\" alt=\"041-cyl-percepcion-del-tiempo-balazo-01\" width=\"268\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-01.jpg 690w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-01-300x283.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 268px) 100vw, 268px\" \/><\/a>Memoria del cambio<\/strong><\/p>\n<p>Gran parte de nuestras percepciones son captadas a trav\u00e9s de los receptores especializados de nuestro organismo, capaces de recibir est\u00edmulos que traducen en se\u00f1ales el\u00e9ctricas para ser enviadas al cerebro: los conos y los bastones de la retina nos permiten captar la luz, por ejemplo, y el \u00f3rgano de Corti, en el o\u00eddo interno, los sonidos. La interacci\u00f3n del tiempo con los sentidos es palpable si pensamos en lo siguiente: evaluamos con mayor precisi\u00f3n lo que dura un sonido que lo que dura una imagen visual o un est\u00edmulo olfatorio. Sin embargo, para percibir el tiempo, aquel que nos permite ubicarnos en un espacio dentro de un momento espec\u00edfico, no disponemos de ning\u00fan \u00f3rgano especializado.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-01.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6377\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-6377\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-01-861x1024.jpg\" alt=\"041-cyl-percepcion-del-tiempo-ilus-01\" width=\"364\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-01-861x1024.jpg 861w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-01-252x300.jpg 252w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-01-768x913.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-ILUS-01.jpg 1069w\" sizes=\"auto, (max-width: 364px) 100vw, 364px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Bertrand Russell asever\u00f3 que la memoria es esencial en la percepci\u00f3n del cambio, es decir del tiempo: \u201cCuando miramos el reloj, podemos ver moverse el segundero, pero so\u0301lo la memoria nos dice que las manecillas de los minutos y las horas se han movido\u201d. En el modelo cognitivo o intr\u00ednseco (almacenamiento en memoria) se considera que el nu\u0301mero de esti\u0301mulos que son codificados durante cierto periodo influye en la estimacio\u0301n del tiempo. No obstante, la magnitud de la duracio\u0301n recordada no depende tanto de la cantidad de informacio\u0301n almacenada, sino del nu\u0301mero de cambios que ocurren en el periodo de tiempo. En este modelo se propone que la percepci\u00f3n del tiempo es una tarea tan importante que no tiene sentido tener s\u00f3lo una parte del cerebro dedicada a indicar la hora, cuando todos los circuitos del cerebro podr\u00edan hacerlo. En los \u00faltimos 10 a\u00f1os este modelo ha recibido mayor atenci\u00f3n por parte de los neurocient\u00edficos, por lo que las investigaciones al respecto han ido en aumento.<\/p>\n<p>Al respecto, Dean Buonomano, investigador de la Universidad de California, Los \u00c1ngeles, fue uno de los primeros neurocient\u00edficos en preguntarse c\u00f3mo el cerebro humano codificaba el tiempo. En sus primeras investigaciones, al lado de Michael Mauk, desarroll\u00f3 un modelo en el que los circuitos del cerebelo respond\u00edan a est\u00edmulos temporales, y mostr\u00f3 que esta red neuronal pod\u00eda diferenciar entre intervalos de tiempo que difer\u00edan en algunas decenas de milisegundos.<\/p>\n<p><strong>Din\u00e1mica natural de la sinapsis<\/strong><\/p>\n<p>El avance tecnol\u00f3gico ha sido propicio para la implementaci\u00f3n de nuevas estrategias de estudio en el campo que nos ocupa, entre ellas el modelado computacional, la electrofisiolog\u00eda in vitro y los experimentos psicof\u00edsicos en humanos, que permiten explorar c\u00f3mo las neuronas \u2013y el cerebro como un todo\u2013 perciben y responden al tiempo. En lo que respecta a los sistemas in vitro, \u00e9stos se han desarrollado espec\u00edficamente para estudiar la complejidad de los billones de neuronas y circuitos que comprende el cerebro, resultando una poderosa herramienta de experimentaci\u00f3n. Dentro de esta modalidad, la propuesta de Buonomano consiste en interpretar los circuitos del cerebro como peque\u00f1os dispositivos computacionales que pueden aprender patrones.<a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-02.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6375\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-6375\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-02.jpg\" alt=\"041-cyl-percepcion-del-tiempo-balazo-02\" width=\"314\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-02.jpg 577w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-BALAZO-02-300x290.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 314px) 100vw, 314px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Buonomano utiliz\u00f3 cortes de cerebro de rat\u00f3n o rata colocados en un medio de cultivo. Los circuitos neuronales fueron estimulados de tal manera que permitieran establecer si eran capaces de aprender a percibir el tiempo tras la exposici\u00f3n repetida de luz en intervalos que iban desde 50 a 500 milisegundos. Los resultados mostraron que, en efecto, los circuitos neuronales de los cultivos aprendieron a responder a tales est\u00edmulos lum\u00ednicos en intervalos de tiempo determinados. La conclusi\u00f3n de este estudio fue que el cerebro se adapta al mundo sensorial que lo rodea, aprendiendo a anticipar el momento de la exposici\u00f3n de luz y revelando la capacidad intr\u00ednseca de contar el tiempo.<\/p>\n<p>Cuando nuestro cerebro detecta fracciones cortas de milisegundos se encuentra influenciado por el siguiente intervalo de tiempo, de manera semejante a las ondulaciones en un estanque que se superponen a las existentes. As\u00ed, el tiempo est\u00e1 codificado de manera intr\u00ednseca en los circuitos neuronales. Un experimento en humanos demostr\u00f3 que es relativamente f\u00e1cil confundir a alguien sobre cu\u00e1nto dura una fracci\u00f3n de segundo, ya que la percepci\u00f3n del sujeto depend\u00eda de la colocaci\u00f3n de un tercer tono que distra\u00eda de los dos tonos experimentales. Las conclusiones de este experimento sugieren que el cerebro no se rige por un reloj interno especializado en registrar intervalos cortos de tiempo, sino que utiliza la din\u00e1mica natural de las sinapsis para contar el tiempo; en otras palabras, codifica en el contexto de lo que acaba de suceder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/11\/041-CYL-PERCEPCION-DEL-TIEMPO-01.pdf\" rel=\"attachment wp-att-6373\">Descargar versi\u00f3n impresa<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>*Centro de Investigaciones Biom\u00e9dicas-UV.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Correo: cljuarez@uv.mx<\/strong><\/p>\n<p><strong>**Direcci\u00f3n de Comunicaci\u00f3n de la Ciencia-UV.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Correo: elishernandez@uv.mx<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ilustraci\u00f3n: Francisco J. Cobos Prior<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dir. de Comunicaci\u00f3n de la Ciencia, UV<\/strong><\/p>\n<p><strong>dcc@uv.mx<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/10\/clock-359984.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6380\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6380 size-full\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/10\/clock-359984.jpg\" alt=\"clock-359984\" width=\"3508\" height=\"2480\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/10\/clock-359984.jpg 3508w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/10\/clock-359984-300x212.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/10\/clock-359984-768x543.jpg 768w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2016\/10\/clock-359984-1024x724.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 3508px) 100vw, 3508px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Claudia Ju\u00e1rez Portilla* Eliseo Hern\u00e1ndez Guti\u00e9rrez** El tiempo es tan inherente a los procesos que ocurren en la naturaleza que encontramos ritmicidad (periodicidad) a niveles tanto macrosco\u0301picos como microsco\u0301picos. 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