﻿{"id":2905,"date":"2014-07-03T10:25:15","date_gmt":"2014-07-03T15:25:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/?p=2905"},"modified":"2014-07-03T10:25:58","modified_gmt":"2014-07-03T15:25:58","slug":"inevitabledianoche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/blog\/inevitabledianoche\/","title":{"rendered":"Tan inevitable como el d\u00eda y la noche"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/titulo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2910 alignleft\" alt=\"titulo\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/titulo.jpg\" width=\"521\" height=\"211\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Elvira Morgado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>El ciclo d\u00eda-noche es el primer fen\u00f3meno natural al que nos enfrentamos desde nuestro primer d\u00eda de vida y el \u00faltimo que con certeza enfrentaremos al morir. Sin embargo, poco reflexionamos sobre su efecto para la vida. En la primaria nos ense\u00f1an que se deben al movimiento que la Tierra tiene sobre su propio eje, es decir, al movimiento de rotaci\u00f3n. Sin embargo, sobre los efectos biol\u00f3gicos poco se nos explica; si bien nos va, en el bachillerato analizamos algunos fen\u00f3menos afectados por los periodos de luz y oscuridad; o hasta la universidad, si tomamos una carrera de las ciencias biol\u00f3gicas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Todos al mismo son<\/strong><\/p>\n<p>Pues bien, desde el origen de la vida los primeros organismos se adaptaron a estos cambios de luz, con una duraci\u00f3n regular de 24 horas. As\u00ed, surgi\u00f3 la <i>ritmicidad<\/i> biol\u00f3gica del planeta Tierra, propiedad fundamental de todo ser vivo con la finalidad de mantener el equilibrio fisiol\u00f3gico. En otras palabras, la <i>ritmicidad<\/i> biol\u00f3gica indica los periodos de actividad y descanso de toda unidad viva, desde los procesos celulares hasta los conductuales. Y es as\u00ed como surgen los ritmos circadianos, que son aquellas fluctuaciones de los procesos fisiol\u00f3gicos y conductuales de los seres vivos, que tienen una repetitividad de aproximadamente 24 horas, debido a que est\u00e1n adaptados a los ciclos de luz-oscuridad ambientales.<\/p>\n<p>De los ritmos circadianos m\u00e1s evidentes tenemos al ciclo sue\u00f1o-vigilia, es decir, el ritmo de actividad y descanso. De este modo, tenemos organismos diurnos, si su periodo de actividad se restringe a la fase de luz, y organismos nocturnos si su periodo de actividad es durante la fase de oscuridad. Y esta distinci\u00f3n surge desde hace 3500 millones de a\u00f1os, cuando evolucionaron de las arqueobacterias (los primeros organismos de la tierra), volvi\u00e9ndose capaces de capturar la energ\u00eda del Sol y producir su propio alimento a trav\u00e9s de la fotos\u00edntesis. As\u00ed, los organismos nocturnos van surgiendo en la medida que sus fuentes de alimentaci\u00f3n est\u00e1n disponibles durante la noche.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino ritmo circadiano, es s\u00f3lo eso, un t\u00e9rmino que se le da a las variaciones que se presentan a lo largo de un d\u00eda. Adem\u00e1s del ciclo sue\u00f1o-vigilia, tenemos la secreci\u00f3n de las hormonas melatonina, cortisol, o de la hormona del crecimiento; las variaciones en la temperatura corporal o en la frecuencia cardiaca. De este modo, hay algunas horas a las que unas sustancias tienen mayor actividad que otras. Por ejemplo, la mayor secreci\u00f3n de cortisol es al inicio del periodo de luz, mientras que la secreci\u00f3n de melatonina es durante el periodo de oscuridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\u00a0<a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-2909\" alt=\"Ciclos Circadianos-04\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-04.jpg\" width=\"816\" height=\"512\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-04.jpg 3779w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-04-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-04-1024x643.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 816px) 100vw, 816px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Se pas\u00f3 de saz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda con estos ritmos si la duraci\u00f3n del d\u00eda fuera diferente de 24 horas? \u00bfsi nuestros d\u00edas duraran 12 o 48 horas? Podemos asumir que, por definici\u00f3n, seguir\u00edamos teniendo ritmos circadianos: fluctuaciones que tienen una repetitibilidad cercana a un d\u00eda, sea cual sea su duraci\u00f3n. Es decir, nuestro ciclo sue\u00f1o-vigilia podr\u00eda ser de 12 o de 48 horas, y as\u00ed la secreci\u00f3n de nuestras hormonas y la variaci\u00f3n de nuestra temperatura corporal se adaptar\u00edan a este ciclo. Es probable que nuestra anatom\u00eda debiera tener algunos ajustes, nuestros \u00f3rganos de almac\u00e9n de energ\u00eda (como el tejido graso) pudieran ser m\u00e1s peque\u00f1os o m\u00e1s grandes. Nuestros procesos fisiol\u00f3gicos como la alimentaci\u00f3n o la reproducci\u00f3n ser\u00edan m\u00e1s cortos o m\u00e1s largos.<a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2906 alignright\" alt=\"Ciclos Circadianos-01\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-01.jpg\" width=\"295\" height=\"277\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-01.jpg 1170w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-01-300x281.jpg 300w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-01-1024x960.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 295px) 100vw, 295px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es posible suponer esto? Los efectos del fotoperiodo (duraci\u00f3n de las fases de luz y oscuridad) han sido estudiados en diferentes organismos. Por ejemplo, se ha demostrado que las algas son capaces de adaptar su proceso fotosint\u00e9tico si son expuestas a un fotoperiodo de seis horas de luz y seis de oscuridad, es decir, un d\u00eda de 12 horas. Esto puede ser aprovechado para fines comerciales ya que al reducir el tiempo que toma realizar la fotos\u00edntesis, las colonias de algas aumentan sin alterar significativamente su fisiolog\u00eda. Con el fin de optimizar la producci\u00f3n de huevos sin utilizar f\u00e1rmacos, gallinas ponedoras han sido sometidas a un fotoperiodo menor de 24 horas. De este modo, al reducir la duraci\u00f3n del d\u00eda, las gallinas son capaces de poner dos huevos en 24 horas, en lugar de uno. En pa\u00edses donde la ganader\u00eda ovina representa una importante actividad econ\u00f3mica, se ha experimentado adaptando los fotoperiodos de los d\u00edas del a\u00f1o, con la finalidad de acortarlos y tener dos oto\u00f1os, que es la estaci\u00f3n en la cual se reproduce esta especie. De este modo, lograron dos periodos de gestaci\u00f3n en un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Por otro lado, se han encontrado cambios negativos para la fisiolog\u00eda al alterar el fotoperiodo al cual se exponen algunos individuos. Desde que se invent\u00f3 la iluminaci\u00f3n artificial, el hombre y las especies animales que le rodean, han alargado la duraci\u00f3n del \u201cd\u00eda\u201d, entendiendo al d\u00eda en el concepto de duraci\u00f3n de la fase de luz. Este hecho ha tra\u00eddo grandes avances econ\u00f3micos a un elevado costo para la salud. Con la energ\u00eda el\u00e9ctrica, el desarrollo de maquinarias han permitido aumentar las jornadas laborales, al grado que las empresas puedan producir las 24 horas. Por lo tanto, se requiere que los trabajadores operen de d\u00eda y de noche. Surgiendo as\u00ed los turnos rotatorios y los turnos nocturnos, en los cuales los trabajadores algunos d\u00edas trabajan de ma\u00f1ana, otros d\u00edas de tarde y otras de noche o s\u00f3lo trabajan de noche. Estos esquemas de trabajo ocasionan una disrupci\u00f3n en el funcionamiento de las personas debido a que, por ejemplo, metabolizamos nuestros alimentos durante el d\u00eda y en mucho menor medida durante la noche. Las personas que est\u00e1n activas durante la noche ingieren alimentos para sobrellevar la actividad, alterando los procesos de absorci\u00f3n, degradaci\u00f3n y almacenamiento de energ\u00eda, ya que tambi\u00e9n se alimentan durante el d\u00eda. Esto trae como consecuencia la aparici\u00f3n de enfermedades como obesidad, s\u00edndrome metab\u00f3lico, diabetes y hasta c\u00e1ncer.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2907 alignleft\" alt=\"Ciclos Circadianos-02\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-02.jpg\" width=\"188\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-02.jpg 913w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-02-240x300.jpg 240w, https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Ciclos-Circadianos-02-820x1024.jpg 820w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/><\/a>Pero no s\u00f3lo los trabajadores nocturnos est\u00e1n expuestos a estos efectos. Cada d\u00eda es mayor el n\u00famero de personas que, aprovechando las propiedades de los avances tecnol\u00f3gicos, gastamos gran parte de nuestro tiempo en actividades laborales o de entretenimiento, manteni\u00e9ndonos activos por un n\u00famero de horas cada vez mayor. Estas actividades propias de las sociedades modernas, s\u00f3lo incrementan nuestros periodos de actividad, disminuyendo los de descanso. De este modo, nos estamos perdiendo de los beneficios que nos otorga el descanso natural, como por ejemplo, la degradaci\u00f3n de grasas almacenadas que la hormona de crecimiento realiza durante la fase de sue\u00f1o o los procesos de consolidaci\u00f3n de la memoria que durante esta fase se efect\u00faan. Dando una sobrecarga de trabajo a nuestro organismo y llev\u00e1ndonos a las enfermedades antes mencionas y a alteraciones emocionales. Y el problema es justamente ese, no incrementamos la duraci\u00f3n de nuestros d\u00edas, s\u00f3lo incrementamos la fase de actividad, por eso, estos cambios de fotoperiodos que nosotros experimentamos s\u00ed traen consecuencias fisiol\u00f3gicas negativas y cambios en nuestro cuerpo: ahora tendemos a incrementar nuestro tejido graso hasta llegar a la peligrosa obesidad. El d\u00eda y la noche son fen\u00f3menos que no podemos evitar, lo que nos corresponde es hacer buen uso de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.uv.mx\/cienciauv\/files\/2014\/07\/Plana_PDF.pdf\">Descargar versi\u00f3n impresa<\/a><\/p>\n<p>*Investigadora de la Facultad de Biolog\u00eda de la Universidad Veracruzana-Xalapa.<\/p>\n<p>Ilustraci\u00f3n: Sergio A. Segura Medrano<\/p>\n<p>Dudas, comentarios: dcc@uv.mx<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Elvira Morgado El ciclo d\u00eda-noche es el primer fen\u00f3meno natural al que nos enfrentamos desde nuestro primer d\u00eda de vida y el \u00faltimo que con certeza enfrentaremos al morir. Sin embargo, poco reflexionamos sobre su efecto para la vida. 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