REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Septiembre-Diciembre 2016
ALEXITIMIA

¿VERDADES HISTÓRICAS?

EL MAL DEL MUNDO MODERNO

LA CLAVE DE LA EVOUCIÓN HUMANA

LA DIVERSIDAD MICROBIANA (NECESARIA Y PELIGROSA)

BACTERIAS DEL SUELO: USO POTENCIAL EN LA BIODEGRADACIÓN DE HIDROCARBUROS

EL GUSANO PRODUCTOR DE SEDA

EL BARREDOR DE LAS MILIÁCEAS (UN PROBLEMA FORESTAL)

LAS CALATOLAS EN MÉXICO

LOS ÁRBOLES AL SERVICIO DEL AMBIENTE

MÁS ALLÁ DE UNA LÍNEA DE ÁRBOLES

RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS: ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO

VERMICOMPOSTAJE EN CASA: RECICLADO DE RESIDUOS ORGÁNICOS

LA RESTITUCIÓN DE MARTINE DE BERTEREAU PIONERA DE LA GEOLOGÍA ECONÓMICA

EL MEDIO AMBIENTE: MEDALLA DE ORO EN JUEGOS OLÍMPICOS

Contenido

 
CURIOSIDADES CIENTÍFICAS

EL MEDIO AMBIENTE: MEDALLA DE ORO EN JUEGOS OLÍMPICOS

HERIBERTO G. CONTRERAS GARIBAY

Al principio pensé que estaba luchando para salvar los árboles de caucho, luego pensé que estaba luchando para salvar la selva tropical del Amazonas. Ahora, me doy cuenta de que estoy luchando por la humanidad.
Chico Mendes

Cuando inició la ceremonia de los juegos olímpicos de Río 2016, en Brasil, lo que más llamó la atención fue el concepto al cual se dedicó: el planeta Tierra y la conservación de los recursos naturales. Los organizadores no escatimaron, es más, se denotó el interés y la preocupación por un tema que nos atañe a todos.

EL LEGADO DE CHICO MENDES
La historia moderna de la lucha por preservar el medio ambiente y los recursos naturales en América Latina no se podría entender sin Chico Mendes. Su nombre, Francisco Alves Mendes Filho, nacido en Xapuri, Brasil, el 15 de diciembre de 1944.
Mendes fue un recolector de caucho, quien durante su corta vida luchó siempre de forma pacífica contra la extracción de madera y la expansión de los pastizales en la selva del Amazonas. Fue sindicalista y activista, buscaba conservar la cobertura vegetal brasileña.
Gracias a sus esfuerzos, Chico obtuvo múltiples apoyos de organismos internacionales, incluso recibió en 1987 el premio Global 500 otorgado por la Organización de las Naciones Unidas; de igual forma, en ese año obtuvo la Medalla por el Medio Ambiente dada por la organización Better World Society.
Pero esa historia de grandes logros desafortunadamente termina el 22 de diciembre de 1988, cuando fue asesinado en su propia casa, a manos de los grandes intereses que tocó con su obra pacífica y altruista a favor del cuidado del medio ambiente. Las autoridades brasileñas levantaron cargos en 1990 sobre los fazendeiros (en portugués rancheros o caciques) Darly y Darcy Alves da Silva, a quienes se les consideró los culpables del asesinato, siendo condenados a 19 años de prisión. En 1993 escaparon, pero fueron nuevamente capturados en 1996. El caso de Chico Mendes llamó por primera vez la atención internacional sobre los problemas que atravesaban los recolectores de caucho.
En el artículo “Chico Mendes: un ángel de la Amazonía”, aparecido en la revista Margen Cero, José Miguel Jiménez muestra uno de los intereses de Mendes por cuidar del Amazonas:
En 1965, el gobierno brasileño empezó a promover el “desarrollo” de la región amazónica, mediante un programa de colonización, así los fazendeiros adquirieron 6 millones de hectáreas de tierra con unos títulos ilegales de posesión, sin importar que fuesen territorios indígenas o estuviesen habitados durante décadas por familias de seringueiros (recolector de caucho). Impusieron el terror para intimidar a los verdaderos propietarios, las tribus indígenas y las más de mil familias de seringueiros que allí vivían: sus casas fueron incendiadas, su ganado matado, sus mujeres violadas e iniciaron la destrucción de los bosques amazónicos. La construcción de una carretera transamazónica, la BR 364 Porto Velho-Rio Branco, supuso el golpe de gracia para la región amazónica y sus pobladores. La colonización y las carreteras también impactaron directamente sobre 96 tribus autóctonas; por ejemplo, la tribu de los nambiqwara se redujo de 20 mil a 650 personas. La mortalidad infantil llegó a niveles superiores al ochenta por ciento.
La deforestación masiva y los incendios intencionados alentados por los fazendeiros y los garimpeiros (buscadores de oro) destruían rápidamente el bosque. Hacia 1975 habían desaparecido 180 mil seringueiras –árboles de caucho– y 80 mil castanheiras –castaños– a causa del madereo y del fuego, realizados con el fin de liberar tierras para la agricultura comercial y la ganadería.
En el paroxismo de la destrucción, los aeropuertos de la zona tuvieron que cerrar debido a las grandes humaredas que impedían la visibilidad para el tráfico aéreo y la aportación de más de 500 toneladas de carbono a la atmósfera, equivalente a 10% del aporte mundial de gases que producen el efecto invernadero en todo el planeta. Para la quema de los bosques los terratenientes no dudaron en utilizar incluso napalm.
Pocos días antes de morir, Chico Mendes declaró: “Si descendiese un enviado de los cielos y me garantizase que mi muerte facilitaría nuestra lucha, hasta valdría la pena. Pero la experiencia me enseña lo contrario. Las manifestaciones o los entierros no salvarán la Amazonia. Quiero vivir”.

¡LLEGÓ LA MEDALLA DE ORO!
Estos juegos olímpicos fueron diferentes. Ante la cada vez más complicada situación económica en Brasil, el comité organizador tuvo que ingeniárselas para ofrecer una ceremonia de inauguración lucida, pero con pocos recursos económicos. Quedó claro que el ingenio humano y la imaginación siempre serán la mejor materia prima para cualquier intento. Incluso hay que destacar la cobertura y relevancia que diversos medios de comunicación del mundo entero dieron al respecto:
Los tres directores artísticos de la ceremonia, con el afamado cineasta Fernando Meirelles entre ellos, se las ingeniaron para salpimentar un espectáculo ciento por ciento de la tierra que contó con el acierto de convertir el suelo del estadio en una marea de emociones cambiantes, pues ahí se iban reflejando las temáticas y los efectos especiales.

Con tres pivotes fundamentales: la ecología con el jardín del Amazonas como testigo de una de las últimas zonas más o menos vírgenes del planeta, la diversidad, teniendo en cuenta la variedad de razas del lugar, y la sonrisa, el abrazo, como ejemplos de un país que siempre ha tenido fama de cálido (La Vanguardia).

El fuego olímpico también emitió su mensaje al mundo. Dos fueron los pebeteros que se instalaron: uno en el estadio de Maracaná y otro más en el centro de la ciudad. Ambos fueron creados por el escultor Anthony Howe, quien explicó que fueron inspirados en la vida en los trópicos.
El pebetero que se instaló en el estadio fue un fuego que calificaron de “intencionadamente pequeño”, como mensaje de que hay que reducir la emisión de gases tóxicos al medio ambiente.
Todo se dio en un contexto de constantes referencias a la preservación de la naturaleza. En cada momento de la inauguración se buscaron oportunidades para trabajar en favor del medio ambiente. Los reportajes en los diarios del mundo lo corroboran:

Los voluntarios de la organización repartieron entre las delegaciones un pequeño recipiente con un incipiente árbol autóctono de Brasil que portaron unos niños y pasearon por el estadio junto a los deportistas, mientras que éstos depositaban semillas en unos compartimentos al entrar.
Posteriormente serán plantadas en unas torres de espejos que estarán ubicadas en el parque de Deodoro, una de las zonas deportivas principales para el desarrollo de estos juegos.
Brasil, que es el país con mayor diversidad de árboles del planeta –unas cincuenta mil [especies] catalogadas–, tendrá así 207 de ellas plantadas en este parque, una por cada delegación, incluida la de atletas refugiados, lo que quedará como legado en la ciudad (The New York Times y Diario Las Américas de Miami).

El estadio que albergó el atletismo tiene una estructura circular que fue diseñada específicamente para este evento y temática; se inspiró en las alas de un pájaro en vuelo, con una capa externa de “plumas” independientes que reaccionban a los cambios climáticos y a la iluminación. Además, contaban con miles de paneles solares que captarían los rayos del Sol para dotar de energía al inmueble y ahorrar en el consumo de otras fuentes.
De igual forma, se creó la denominada Solar City Tower, una torre ubicada en la isla de Contonduba, en el barrio de Urca, construida a 60 metros sobre el nivel del mar, que funcionó como planta de generación de energía al ser dotada de paneles solares capaces de generar la fuerza necesaria para bombear agua marina a unas turbinas de energía limpia. Esto permitió producir electricidad e iluminar tanto a la Villa Olímpica, situada en la Barra da Tijuca, como a la ciudad entera. Además, la construcción, aunque con algunos problemas, también funcionó como una catarata urbana.
Desde 2012 se plantaron dos millones de árboles, y antes del inicio de la justa los organizadores reportaron que con ellos se reforestaron alrededor de 600 hectáreas. El comité organizador firmó desde hace varios años, con el Comité Olímpico Internacional, la limpieza de los lagos de Barra da Tijuca y Baixada de Jacarepaguá, los cuales son patrimonio natural de Brasil.
Así, a pesar de todas las adversidades sociales, políticas y económicas que Brasil padeció durante este año, logró sacar adelante unos juegos olímpicos en los cuales destacó el trabajo a favor de la conservación de los recursos naturales, el medio ambiente y el planeta. Una fiesta que celebró al deporte, en la cual los deportistas lucharon por el oro y, como dijera el ícono latinoamericano de la conservación, Chico Mendes, “se luchó por la humanidad”.

Para el lector interesado:

  • Conabio, INE, Conafor, Conagua e INEGI (2006). Minuta de la reunión Interinstitucional para la definición de manglar. Aguascalientes: INEGI.
  • Cappato, J. “¿Quién era Chico Mendes?”. Global 500 Forum. En: http://web.archive.org/web/http://www.global500.org/ feature_5.html
  • Miguel Jiménez, J. “Chico Mendes: un ángel de la Amazonia”. Almiar-Margen Cero. En: http://www.margencero.org/Magazine/c_ mendes/chico_mendes.htm
  • Comité Olímpico Internacional. En: https://www.olympic.org/
  • The New York Times. En: https://www.nytimes.com
  • Diario Las Américas. En: www.diariolasamericas.com