REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Enero-Abril 2016
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LA OCEANOGRAFÍA EN CIUDADES PORTUARIAS

LA TORTUGA CAREY EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
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MARY ANNING: PIONERA DE LA PALEONTOLOGÍA
LOS EDENES (BOSQUES DE MANGLAR)
BROMA DOBLE
 
 
 
 
 
 
Contenido
 
MISCELANEOS

LA TORTUGA CAREY EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

MARLENE PÉREZ LÓPEZ*

El estado crítico que atraviesa requiere que se redoblen esfuerzos para buscar las causas del declive reciente de su población y detener esta tendencia negativa.

La tortuga carey (Eretmochelys imbricata) es una de las cinco especies de tortugas marinas más importantes. Está completamente protegida por la legislación del país a partir de 1979. Desde 1996 se le considera “en peligro” y se encuentra en la lista de especies cuya captura sólo es permitida con fines científicos.
A nivel global la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la considera “en peligro crítico” y está listada en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES por sus siglas en inglés).
Con base en una revisión del estatus y las tendencias de la carey, en 35 países y territorios de la región del Caribe, se detectó que las poblaciones de la especie están declinando o han sido virtualmente eliminadas en 22 de las 26 unidades geopolíticas para las cuales había información disponible. Las únicas poblaciones cuyos números, aparentemente, están incrementando son las de la península de Yucatán en México y la de isla Mona en Puerto Rico.
La inclusión de la tortuga carey como una especie en peligro crítico se basa en la disminución global de su población en más de 80% durante las últimas tres generaciones (105 años) y en la disminución predicha para las próximas tres generaciones.

EL IMPACTO DE LOS DESPERDICIOS
Esta especie tiene una cabeza relativamente estrecha (mide aproximadamente 12 cm de ancho), con dos pares de escamas pre-frontales. Su caparazón tiene forma ovalada, escudos gruesos y superpuestos, un margen posterior marcadamente aserrado y cuatro pares de escudos costales.
Los escudos superpuestos son una característica única de la tortuga carey, los cuales presentan una fuerte pigmentación de variaciones de anaranjado, amarillo y café, por lo que son muy codiciados comercialmente para elaborar artesanías. Su plastrón es de color amarillo pálido a blanco.
Es la más tropical de todas las especies de tortugas marinas, al encontrarse típicamente en aguas tropicales y subtropicales del Atlántico, Pacífico e Índico, donde aparece en zonas de arrecifes de coral, áreas rocosas, estuarios y lagunas costeras. Se encuentra principalmente en el mar Caribe, el norte del golfo de México, las Antillas Mayores y Menores y a través de América Central hacia el sur hasta Brasil. En el Pacífico Oriental ha sido observada en el golfo de California y los estados del noroeste de México, y desde las costas centroamericanas hasta Colombia y Ecuador en América del Sur.
En sus ambientes pelágicos, los neonatos y postcrías están sometidos a fuertes impactos por diversos tipos de contaminación. Al desplazarse –de manera principalmente pasiva– a lo largo de los frentes y giros, y al consistir la mayor parte de su alimento en organismos flotantes, el impacto de los desperdicios es mucho más acentuado que en especies pelágicas activas, usualmente fuertes nadadoras.

AMENAZAS IMPORTANTES
El alto valor de la concha de carey promueve el mercado negro en todo el mundo; sin embargo, existen otras amenazas de importancia, como la pérdida o degradación del hábitat por desarrollos costeros y la contaminación. Para la mayoría de las poblaciones falta información básica sobre aspectos tales como tendencias demográficas, distribución geográfica, tasas de reclutamiento, crecimiento, mortandad y maduración sexual. Un elemento importante es la falta de integración y de compromiso de los diversos sectores interesados (organizaciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, universidades, comunidades, etc.).
Tanto el turismo como las pesquerías son las actividades que más afectan los arrecifes coralinos, ya que son ambientes en que la capacidad para asimilar desechos es prácticamente nula y, aunque el potencial para producir alimentos es alto, actúan como trampas de nutrientes y la exportación de los mismos por la extracción pesquera conduce rápidamente a la sobrepesca.
Durante las últimas décadas se ha presentado un proceso de deterioro de las zonas coralinas, viéndose afectadas tanto por perturbaciones naturales como de origen antrópico. Se considera que las islas mar afuera se encuentran en una situación estable, afectadas solamente por la intensa pesca. La pesquería es especialmente descollante, pues se estiman capturas de más de 1 200 toneladas anuales, cifra superior a las de la mayoría de las pequeñas naciones insulares del Caribe, con mayor área y mayor población.
Existe un consenso general sobre la consideración de las tortugas marinas, incluida Eretmochelys imbricata, como especies amenazadas, debido a su longevidad, crecimiento lento y tardía madurez, así como su lenta tasa de reproducción. Muchas tortugas adultas mueren por la acción de los seres humanos, tanto deliberada como accidentalmente.

 

ESTATUS CUESTIONADO
Los lugares de anidación de las tortugas también están amenazados por la invasión humana y animal. Se sabe de algunos pequeños mamíferos que asaltan sus lugares de anidada, desenterrando los huevos de las tortugas. En las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, los nidos de E. imbricata (junto con nidos de otras tortugas marinas como Dermochelys coriacea) tras el desove son frecuentemente atacados por mangostas.
Su estatus como especie amenazada de extinción fue cuestionado con anterioridad a partir de dos propuestas que alegaban que esta tortuga (junto con otras tres especies) contaba con varias poblaciones estables significativas a lo largo de todo el mundo. Esas peticiones fueron rechazadas por la UICN basándose en el análisis de los datos presentados por la Marine Turtle Specialist Group (MTSG) que mostraban que la población mundial se había reducido en 80% en las tres últimas generaciones de la especie, mientras que no se había producido ningún aumento significativo desde 1996.
Fue catalogada por primera vez como especie amenazada en 1982. Mantuvo esta etiqueta durante varias revaluaciones: en 1986, 1988, 1990 y 1994, hasta su consideración como especie en peligro crítico de extinción en 1996.

MECANISMOS DE PROTECCIÓN
Desde tiempo atrás, a través de la participación de gran variedad de entidades, tanto gubernamentales como no gubernamentales, se han venido haciendo esfuerzos para conservar las distintas poblaciones de tortugas marinas que habitan en el continente americano.
La Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas (CIT) entró en vigencia en mayo de 2001, como un espacio de diálogo y acción en las gestiones pro tortugas marinas.
La CIT es el único organismo internacional que establece instrumentos legales y lineamientos para que cada parte pueda proteger y conservar las poblaciones de tortugas marinas y su hábitat, reducir la captura incidental y fomentar la cooperación internacional en la investigación y manejo de las tortugas marinas, eso entre otros objetivos.
Debido al estado crítico de conservación de la tortuga carey, México busca que se redoblen esfuerzos en la investigación conjunta para encontrar las causas del declive reciente de su población y detener esta tendencia negativa.