REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Enero-Abril 2016
¿CARNE QUE MATA?
MÁS QUE UN ADORNO NAVIDEÑO
ZIKA: UNA NUEVA AMENAZA
DESFILE CÓSMICO
EL MONSTRUO DE XOCHIMILCO
ARROYO MORENO: UN MANGLAR EN LA CIUDAD
LOS SOLITARIOS ARRECIFES DE VERACRUZ*
EL PAPEL QUE JUEGAN LOS PECIOS (EL CASO DEL ANA ELENA)*
CALIDAD AMBIENTAL DE LAS PLAYAS ARENOSAS* (EL ESTUDIO DEL BENTOS)

LA OCEANOGRAFÍA EN CIUDADES PORTUARIAS

LA TORTUGA CAREY EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
ZONAS ABISALES: MISTERIOS PROFUNDOS
MARY ANNING: PIONERA DE LA PALEONTOLOGÍA
LOS EDENES (BOSQUES DE MANGLAR)
BROMA DOBLE
 
 
 
 
 
 
Contenido
 
MISCELÁNEOS

EL MONSTRUO DE XOCHIMILCO

LUIS GERARDO NARVÁEZ VÁZQUEZ*

Factores como la mancha urbana, contaminación de su hábitat y la depredación del ser humano con fines gastronómicos tienen al borde de la extinción a este singular animal: el ajolote.

Desde tiempos remotos el ajolote (del náhuatl axolotl: monstruo marino) ha sido protagonista de mitos. Por ejemplo, cuenta la leyenda que el dios Xólotl, hermano gemelo de Quetzalcoátl, se negó a ser sacrificado para poner en movimiento al Sol.
Huyendo de su verdugo, primero tomó forma de planta de maíz, luego de maguey y por último de anfibio, forma que debió adoptar para siempre como un castigo impuesto por su cobardía.

SE ENCUENTRA EN PELIGRO

Un rasgo peculiar de esta especie es que conserva su aleta dorsal de renacuajo, la cual recorre la mayor parte de su cuerpo, es decir que tiene la capacidad de mantener sus rasgos larvarios en la etapa adulta, condición conocida como neotenia. Otra singularidad radica en sus branquias externas, que sobresalen por detrás de su cabeza semejando plumas.
El ajolote es endémico del lago de Xochimilco, en la Ciudad de México. Sus insólitas características hacen de este animal un ser extraordinario y muy llamativo.
En la antigüedad era muy común encontrarse uno de estos animales, historias cuentan que la mayoría de los habitantes del lago poseían un ajolote como quien tiene un pez dorado o una tortuga de mascota.
Desafortunadamente, hoy en día se encuentra en peligro de extinción debido a diversos factores: la mancha urbana, contaminación de su hábitat y la depredación del ser humano con fines gastronómicos, sin dejar desapercibido que el famoso e histórico cuerpo de agua de Xochimilco sirve como sistema de drenajes.



EL CONSENTIDO DE LOS INVESTIGADORES
Este anfibio es objeto de interés por parte de la medicina regenerativa, en razón de que es capaz de recuperar partes de su cuerpo perdidas, lo que lo convierte en uno de los más estudiados.
Es impresionante cómo es que puede regenerar, además de extremidades, órganos como el corazón, la retina y el hígado. Sin embargo, faltan muchos años para que estas investigaciones redunden en algún tratamiento para humanos.
Diversas instituciones científicas han experimentado con él, convirtiéndose en el consentido de los investigadores. Lo que por ahora se busca es secuenciar su mapa genético, que es 10 veces más extenso que el del humano, esto con el fin de obtener información básica y completa sobre un animal tan fascinante.

PROCESO DE CICATRIZACIÓN DIFERENTE
A diferencia de los humanos, cuando el ajolote sufre la amputación de alguna extremidad sus vasos sanguíneos se cierran, reduciendo así el sangrado, mientras que las células trabajan de forma acelerada para cubrir la herida y producir una nueva línea de células, las cuales se convertirán en una parte del cuerpo nueva.
Una teoría señala que la capacidad de regeneración de células se pierde conforme el organismo crece; asimismo, se ha descubierto que la regeneración de las células está ligada al proceso de cicatrización, que en los ajolotes es totalmente diferente al de los humanos.

MÁS FÁCIL HALLARLOS EN CAUTIVERIO
Actualmente, la población de ajolotes ha disminuido drásticamente, por lo que es más común encontrarlos en cautiverio. En 1998 se contabilizaron 6  000 ejemplares por kilómetro cuadrado en el lago de Xochimilco; para 2008 dicha cantidad había decrecido a 1 000; dos años despues, en 2010, sólo se tuvo registro de 100.
Más tarde, cuando en el 2013 el Instituto de Biología de la UNAM realizó la primera parte de un censo, se dieron cuenta que la situación era crítica, puesto que no se capturó ni un solo espécimen, sólo hubo un avistamiento.

NO TODO ESTÁ PERDIDO
Puesto que la supervivencia de la especie se encuentra sumamente amenazada, se han creado diversos programas para protegerla y restaurar su hábitat. En 2007 el Centro de Investigaciones Biológicas y Acuícolas de Cuemanco (CIBAC) estableció una unidad para la producción de ésta y otras especies en peligro.
Actualmente, el CIBAC cuenta con un centro de monitoreo en donde los ejemplares son reproducidos en cautiverio por medio de inseminación artificial, tratando de que se sientan en su propio hábitat. Ello significa que no todo está perdido, en 2013 dicha institución liberó 3 000 individuos de ajolotes, los cuales fueron distribuidos de la siguiente manera: 2 800 en el lago de conservación de San Gregorio Atlapulco, en Xochimilco, y 200 más en una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA).
Se tiene la meta de seguir liberando ajolotes con la finalidad de salvaguardar y evitar la extinción de este asombroso anfibio que a la larga podrá beneficiar a la medicina regenerativa por sus cualidades únicas, ayudando a los humanos a recuperar miembros perdidos o recuperar órganos dañados.