REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Mayo-Agosto 2015
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Contenido
 
MÉDICOS DE LA METEOROLOGÍA Y LAS METEOROPATÍAS

Irving Rafael Méndez Pérez

Alguna vez ha escuchado: “me duelen las rodillas”; o “me duele mi cicatriz”; “seguramente va a llover”. Estas y otras quejas a menudo las hemos oído y lo más probable es que nos burlemos o nos parezca gracioso. Si es así, debe conocer que la relación entre el estado del tiempo y la salud va mucho más allá de un mito popular y que existen razones científicas detrás de este fenómeno. Estas evidencias se han publicado en revistas científicas con un alto factor de impacto; por ejemplo, The Lancet o Nature, o bien revistas especializadas como la International Journal of Biometeorology.
Hace 2 500 años, Hipócrates escribió en su obra Sobre los aires, aguas y lugares las diferencias regionales del clima y su relación con los estados de salud. A finales del siglo xvi, el jesuita español José de Acosta, precursor de la patología ambiental, en su travesía por la cordillera peruana de Pariacaca a 4 500 metros sobre el nivel del mar, describió el mal de montaña, es decir, la falta de oxígeno en un individuo provocada por la disminución de la presión atmosférica conforme va aumentando la altura y el aire es menos denso, dificultando que los pulmones absorban oxígeno. Por su parte, a inicios del siglo xix, el alemán Alexander von Humboldt analizó la relación entre los casos de enfermedades de vómito prieto y la temperatura ambiente en el puerto de Veracruz; mencionó la necesidad de estudiar la irritabilidad en los órganos por influencia del calor, la humedad y la tensión eléctrica del aire, lo que hoy en día se conoce como confort térmico humano.
La ciencia que estudia la influencia de los factores meteorológicos sobre los seres vivos se denomina biometeorología. En sus orígenes fue desarrollada para estudiar los impactos en soldados y su equipo militar en diferentes condiciones meteorológicas. El doctor Silas Weir Mitchell observó que durante el descenso de la presión atmosférica sentían dolor neurálgico soldados amputados en la Guerra Civil estadounidense; misma conclusión que obtuvo el meteorólogo alemán Otto Hoflich en soldados durante la Segunda Guerra Mundial.
Igualmente, Denis Jourdanet, cirujano francés avecindado en México entre 1842 y 1864, publicó diversos libros sobre la influencia de la altura en los nativos y sus enfermedades, además de elaborar un manual de higiene para las tropas franco-mexicanas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi se interesó en mejorar la eficacia y resistencia física de sus pilotos de la
Fuerza Aérea. Para ello realizó experimentos médicos con prisioneros en los campos de concentración. Trataba de conocer el comportamiento del organismo humano a grandes alturas, utilizando cámaras de baja presión; y también saber cómo tratar la hipotermia en caso de que sus pilotos derribados cayeran a las aguas frías del Mar del Norte.

Las meteoropatías

En la especialidad de Epidemiología se conocen algunas enfermedades estacionales; por ejemplo, en verano existe un aumento de padecimientos por piquete de mosquito a consecuencia de agua estancada o en invierno las enfermedades respiratorias. Sin embargo, las afecciones psicofísicas que se desencadenan o agravan provocadas por fenómenos o condiciones meteorológicas se les conoce como meteoropatías.
En algunas personas, el descenso de la presión atmosférica, el aumento de la temperatura o el cambio brusco del viento repercuten en la salud física y el estado de ánimo. Estas personas se dice que son meteorosensibles.
¿Por qué duelen algunas articulaciones cuando va a llover? Primero que nada, esta afectación mayoritariamente la padecen personas meteorosensibles con algún problema artrítico. El descenso de la presión atmosférica suele preceder a una inestabilidad atmosférica o comúnmente llamada “mal tiempo”. Las articulaciones tienen nervios sensitivos llamados barorreceptores que responden a los cambios de presión sanguínea; cuando se presenta un descenso de la presión atmosférica el tejido se expande, y si hay hinchazón o inflamación en la articulación, entonces puede aumentar el dolor, síntoma que antecede al mal tiempo atmosférico. Cabe mencionar que el sitio web de predicciones meteorológicas Weather Channel incluye un mapa de dolor y aflicciones para distintas ciudades de Estados Unidos; y la aplicación meteorológica AccuWeather versión española contiene un índice de posibilidad de riesgo de dolor para pacientes con artritis.
El estado de ánimo también está influido por la cantidad de luz solar, ya que un aumento de ésta provoca que la glándula epífisis segregue mayor cantidad de serotonina, hormona que juega un papel importante en el estado de ánimo y emocional. Por lo anterior, de alguna manera se podría explicar la alegría y bullanguería de los jarochos en comparación con los jalapeños.
Existe un viento que puede incidir en la salud física y psicológica –irritabilidad, dolor de cabeza o aumento de agresividad– denominado viento Foehn. Se produce cuando una masa de aire húmedo y frío choca con una montaña y al ascender sobre barlovento deja la humedad y desciende sobre la otra cara de la montaña –sotavento– con una masa seca y cálida, tan cálida que pueda aumentar la temperatura alrededor de unos 10° C durante las primeras horas. Los vientos Foehn en los Alpes provocan a los suizos meteorosensibles fatiga general o dolores de cabeza, hecho tan relevante que el mismo Servicio Meteorológico de Suiza reporta cada diez minutos el nivel de Foehn en diferentes estaciones meteorológicas.
La relación salud y tiempo atmosférico es tan interesante e importante que el gobierno cubano y el Servicio de Salud Británico ofrecen reportes de alertas a instituciones de salud para predecir carga de trabajo por un aumento de personas que ingresan por problemas cardiovasculares y respiratorios. Lo anterior se podría aplicar para México con un semáforo biometeorológico.