REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Enero•Abril de 2013
Editorial
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Contenido
 

Si piso me hundo: los humedales

José Luis Marín Muñiz, M. Elizabeth Hernández Alarcón y Romeo Ruiz Bello

Cuando escuchamos la palabra “humedal”, obviamente pensamos en algo húmedo, aun sin saber a qué se refiere exactamente dicha palabra. Pero el término alude a una gran variedad de ambientes que comparten características terrestres y acuáticas y que se definen como aquellos sitios en los que el suelo se encuentra inundado, temporal o permanente, con agua dulce o con cierto grado de salinidad, y en donde la mayor parte del año crece un tipo de vegetación adaptada a vivir en tales condiciones. Así, los tres componentes que caracterizan a un humedal son el agua, la vegetación y el suelo.

¿Cuáles son los tipos de humedales?

De acuerdo al tipo de ambiente donde hay humedales, estos se han clasificado en humedales marinos o costeros, como los manglares o ciénegas salitrosas; los interiores o continentales, que incluyen a aquellos que se encuentran a la orilla de ríos, lagos o lagunas y que están conectados con ellos (también se incluyen aquí las zonas húmedas aisladas, como pozas con vegetación, pero que no se encuentran conectados a cuerpos de agua), y los humedales construidos por el hombre, que se hacen con el fin de imitar las funciones de los humedales naturales.

Durante mucho tiempo los sitios inundados fueron vistos como lugares lodosos, insalubres y que no prestaban ningún servicio en favor del hombre. Hasta en las viejas películas y en los dibujos animados los sitios inundados, también conocidos como pantanos en esos tiempos, eran vistos como sitios terroríficos de los que difícilmente se podía escapar. Pero en las últimas décadas ha habido un conocimiento cada vez mayor acerca de su funcionamiento y composición.

¿Por qué son importantes?

La importancia de estudiar los humedales radica en los múltiples servicios ambientales que dichos sitios proveen, pues desempeñan un papel importante en el ciclo hidrológico al regular los flujos de agua, y sirven como fuentes de abastecimiento del vital líquido en algunas poblaciones y para tratar las aguas residuales. Los humedales sirven también de hábitat a una gran variedad de especies animales y vegetales; proporcionan materias primas para la construcción y numerosos productos medicinales, artesanales y demás; disminuyen el efecto de las inundaciones y sirven de barrera contra las tormentas y huracanes. Además, tienen un papel esencial en las condiciones climáticas al regular las emisiones a la atmósfera y, por si fuera poco, son sitios que sirven para la recreación. Hoy en día, hasta en los dibujos animados se recalca la importancia de conservar los humedales y también se ha señalado el daño que se ocasiona cuando se destruyen y contaminan dichos sitios, no solo el daño a los animales y plantas que ahí habitan, sino también al hombre.

Importancia y constitución del suelo

El suelo de los humedales es llamado “suelo hídrico” y se define como un suelo formado en condiciones de saturación o inundación prolongada durante la estación de crecimiento de las plantas. El hecho de que el suelo se encuentre saturado de agua hace que pierda oxígeno, lo cual produce cambios en sus propiedades físicas y químicas. La importancia del suelo de humedales se debe a que es el medio en el cual se realizan muchas de las transformaciones químicas que dan lugar a algunos de los servicios ya mencionados. El suelo de humedales es también la matriz en la que se almacenan los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas.

  Suelos minerales Suelos orgánicos
% de contenido orgánico Menor a 20% Mayor a 20%
% de carbono orgánico Menor a 12% Mayor a 20%
pH Neutro o muy cercano al valor neutro Ácido
Densidad aparente Alta Baja
Porosidad Baja (44-50%) Alta (80%)
Disponibilidad de nutrientes Generalmente alta Generalmente baja

Tabla 1. Comparación de las características físicoquímicas que presentan los suelos orgánicos y minerales (Tomado de Mitsch y Gosselink, 2007).

Los suelos hídricos pueden clasificarse en orgánicos y minerales; la diferencia está dada por las características de los materiales que lo componen (Tabla 1).

Los suelos orgánicos están compuestos por elementos minerales y materia vegetal en proceso de descomposición, resultado de las condiciones de escasez de oxígeno. En los suelos orgánicos el contenido de materia orgánica es mayor a 20%. Cuando el contenido de materia orgánica es conocido, se puede estimar el contenido de carbono orgánico a partir de dicho dato. Los suelos hídricos orgánicos se pueden reconocer a simple vista por su color oscuro y porque al pisar sobre ellos se sienten esponjosos, chiclosos y resbaladizos, de modo que se sumerge uno fácilmente en ellos. Cuando el suelo se toma con la mano y mancha los dedos, es que también es orgánico.

De acuerdo con las características físicas del suelo, se emplea el término histosol para hacer referencia al material descompuesto, y generalmente este tipo de suelo indica que un alto contenido de material orgánico está presente en los primeros cuarenta centímetros de superficie. Puede ser sáprico, que es cuando el material orgánico está en la etapa más avanzada de descomposición, fíbrico, que indica que la descomposición es baja y aún es reconocible el material vegetal original, y hémico cuando se halla en un estado de descomposición intermedio entre los anteriores.

Los suelos minerales, a su vez, corresponden a aquellos cuyo contenido de material orgánico es inferior a 20%. Los componentes principales de dichos suelos son la arena, el limo y la arcilla, y cantidades variables de arenas y piedras. Este tipo de suelo se forma a partir de materiales transportados por el viento y el agua. Los suelos minerales hídricos son generalmente de color gris opaco o azul verdoso. Cuando en el suelo hay un alto contenido férrico, se aprecia en él un color rojizo, y cuando este tiene un alto contenido de azufre y se encuentra en condiciones de inundación prolongada, el azufre es transformado por ciertas bacterias en gas sulfhídrico, lo que provoca, como consecuencia, un olor a huevo podrido.

Los humedales en Veracruz

Los humedales en el mundo abarcan más 550 millones de hectáreas, es decir, entre 4% y 6% de la superficie total del planeta. En México se han estimado más de 1.9 millones de hectáreas, de las cuales más de dos terceras partes corresponden a humedales costeros y el resto a humedales interiores. En el estado de Veracruz se halla más de 2% de los humedales del país. Alvarado, Minatitlán y Pánuco son los tres municipios de la entidad que cuentan con la mayor extensión de humedales. En el municipio de Actopan, la zona de humedales llamada La Mancha-El Llano es un ejemplo de las áreas de humedales en las que se llevan a cabo estudios permanentes sobre la composición y propiedades del agua, la vegetación y el suelo. Los humedales son un sitio Ramsar, ya que cumplen los criterios de importancia internacional que han sido desarrollados por la Convención Ramsar, que es un tratado intergubernamental que proporciona el marco para la acción nacional y la cooperación internacional en beneficio de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos. En los meses de marzo y abril de cada año, en La Mancha-El llano se lleva a cabo un festival de aves y humedales en donde se realizan talleres, recorridos y diversas actividades que recalcan la importancia de los humedales y los componentes que los conforman.

Así que, en sus próximos planes de recreación familiar, no olvide considerar a los humedales como su sitio turístico. En ellos podrá reconocer las características del suelo y del ecosistema en general que hemos descrito.

Para el lector interesado:

  • Mitsch, W.J. y Gosselink, J. (2007). Wetlands (4a ed.). New York: John Wiley & Sons Inc.
  • Soil Survey Staff (1999). Keys to soil taxonomy. Soil conservation service (2a ed.). Washington, D.C.: United States Department of Agriculture.
  • López-Portillo, J., Vásquez V., M., Gómez, L. y Priego A., G. (2010). Humedales. En E. Florescano y J. Ortiz (Coords.): Atlas del patrimonio natural, histórico y cultural de Veracruz. Xalapa: Comisión del Estado de Veracruz para la Conmemoración de la Independencia Nacional y la Revolución Mexicana.