REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Septiembre•Diciembre
de 2012
Volumen XXV
Número 3
Editorial
Arte y estética en el proceso de creación científica
La cajita feliz (o ¿infeliz?)
Lombricompostador para zonas urbanas
El bosque: elemento fundamental del agu
Cambio climático y ganadería bovina tropical
La interacción entre las plantas y los hervíboros
Xocolatl: antes alimento de los dioses, y ahora...
El huanglongbing: la tristeza de los cítricos
La fibra de la naranja y la salud
La leptospirosis: qué la causa y cómo afecta
¿Es el alzheimer un tipo de diabetes?
¿Cómo superan los fármacos la membrana celular?
Los efectos de la luz ultravioleta
Neurobiología y mutaciones genéticas xalapeñas
Lorenzo Ochoa: un estudioso de la Huasteca
DISTINTAS Y DISTANTES, MUJERES EN LA CIENCIA
Marie Meurdrac: un tratado de química para mujeres
CURIOSIDADES CIENTÍFICAS
De la magia y la hechicería a la herbolaria
NUESTROS COLABORADORES EN ESTE NÚMERO
Contenido
 

EDITORIAL

Concluye con este número el festejo de los veinticinco años de la revista que el lector tiene en sus manos. En efecto, ya ha transcurrido un cuarto de siglo desde que se fundó.

La ocasión no pasó desapercibida, sin embargo, y pudimos lle-var a cabo la celebración de ese aniversario de manera digna. En principio, presentamos el primer número durante el foro de revistas científicas organizado por el Consejo Veracruzano de Ciencia y Tecnología, a cargo de Estrella Burgos, Liliana Calatayud y Gilberto Silva, y después, el segundo, en la Feria Internacional del Libro Universitario, organizada por nuestra Máxima Casa de Estudios, donde nos acompañó la misma Estrella Burgos, directora de la revista hermana ¿Cómo ves?, de la Universidad Nacional Autónoma de México; el doctor José Velasco Toro, fundador en 1988 de La Ciencia y el Hombre, y las doctoras Silvia del Amo, del Centro de Investigaciones Tropicales, y Leticia Garibay Pardo, de la Facultad de Biología. A todos ellos, nuestro agradecimiento más sentido por sus conceptos, que nos confirman lo que desde hace varios años nos planteamos como objetivo: la necesidad de hacer que nuestra publicación divulgara los conocimientos científi-cos y tecnológicos de una forma tal que pudieran llegar a un mayor número de personas.

De cualquier manera, con este número cerramos la primera etapa y abrimos una nueva, si bien no serán muy diferentes entre sí.

Una de ellas es la renovación del Comité Editorial, y es esta la oca-sión de agradecer en todo lo que vale la actividad del saliente. A todos ustedes, nuestra más profunda gratitud por habernos acom-pañado en un largo y decisivo trecho de La Ciencia y el Hombre. Fueron los artífices que hicieron posible la mencionada meta, y su compromiso solidario debe ser reconocido en toda su magnitud.

De veras, muchas gracias.

Nosotros seguiremos aquí en la tarea, tratando de mejorarla cada vez más. Por fortuna, nuestros colaboradores, que entienden la importancia de la divulgación de la ciencia y la tecnología en el mundo actual, son cada día más, por lo que no faltarán en las páginas de esta revista aportaciones lúcidas e interesantes que nos permitan conocer más a fondo ese fascinante mundo.

Así que, sin más, vamos ahora por otros veinticinco años.