REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Mayo•Agosto
de 2012
Volumen XXV
Número 2
Editorial
Desecho de unos, tesoro de otros: escarabajos del estiércol
Los encinos: un tesoro poco valorado
Dunas costeras: ¿las destruimos o las cuidamos?
El ecoetiquetado: estrategia para la miel melipona
El sistema olfatorio: el sentido de los olores
¿Qué son y para qué sirven los antioxidantes?
La glutamina: suplemento alimenticio estrella
La carne de calidad: cuestión de bienestar
Hacia una genética celular del cáncer
Tuberculosis pulmonar y diabetes: la salud en Veracruz
Bacterias probióticas para la prevención de la caries
Ni ángel ni demonio: la tragedia de Alan Turing
Un mundo profuso e intoxicado
La historia del microscopio (Segunda parte)
DISTINTAS Y DISTANTES, MUJERES EN LA CIENCIA
Marie-Sophie Germain: la matemática como estrategia de vida
CURIOSIDADES CIENTÍFICAS
No solo de la vista nace el amor
NUESTROS COLABORADORES EN ESTE NÚMERO
Contenido
 

Desecho de unos, tesoro de otros: escarabajos del estiércol

Arturo Báez Hernández, Domingo Sánchez Juárez Arrieta
y Mario Vázquez Torres

Difícilmente podríamos pensar que los desechos o la basura de algunos seres vivos son útiles para muchos otros, y más aún que de esos desechos depende su vida; sin embargo, este fenómeno ocurre a diario en la naturaleza. Es así que hablaremos de aquellos coleópteros o escarabajos cuyo mayor tesoro es el estiércol o excremento, invariablemente aborrecido y despreciado por el hombre.

El color de los escarabajos que hallan en esos repugnantes materiales un tesoro puede ser negro, azul, verde, pardo, amarillo o rojo, a veces iridiscente, metálico, brillante o contrastado con marcas oscuras. Tanto las larvas como los adultos se alimentan del estiércol de los grandes mamíferos, como reses, caballos, borregos, cabras, venados, monos, cerdos, perros y seres humanos, así como de los restos de casi cualquier tipo de animal terrestre o anfibio. La forma de estos escarabajos es ovalada, compacta y robusta; normalmente son muy convexos y rara vez alargados y aplanados. Sus patas pueden ser largas o cortas, esbeltas o gruesas, pero las anteriores están ensanchadas y perfectamente adaptadas para excavar; los élitros –esas alas anteriores modificadas y endurecidas– pueden ser lisos o estriados; en ocasiones estos escarabajos tienen “cuernos” o tubérculos en la frente y en la parte anterior de los élitros.

La mayoría de estos escarabajos pertenecen a la familia Scarabaeidae y muestran un marcado dimorfismo sexual: los machos tienen quillas, gibas, cuernos u otras estructuras que se encuentran ausentes o muy poco desarrolladas en las hembras.

Hábitos de nidificación

Los hábitos que estos escarabajos tienen para hacer sus nidos son tan particulares como su alimentación. Los hacen dependiendo de si son rodadores, moradores o cavadores. Los rodadores se caracterizan por cortar una bola de estiércol, la que ruedan y entierran en galerías superficiales a una corta distancia de la fuente de alimento. En esta bola, la hembra coloca un huevo, el cual se alimentará de la misma y se desarrollará dentro de ella hasta que emerge como adulto.

Los cavadores, tal como el nombre de este patrón indica, cavan pequeños túneles, que desembocan en una galería en la que tanto la hembra como el macho acumulan el estiércol para hacer una masa nido, también denominado cake o pastel de nidificación; la hembra cortará de esta masa las bolas, las cuales, de la misma forma que ocurre con los rodadores, albergarán un huevo que más tarde se convertirá en adulto. Por último, los llamados moradores se caracterizan porque los escarabajos se alimentan y hacen su nido dentro del estiércol; así, las especies que tienen este patrón de anidación no cavan ni ruedan la bola, sino que únicamente la elaboran ahí mismo, dentro del estiércol; algunas veces están cubiertas las bolas nido por la seca capa superficial del estiércol, pero otras especies no utilizan esta cubierta.

Como se mencionó anteriormente, esta subfamilia de los coleópteros también se caracteriza por tener un comportamiento subsocial, es decir, los padres cuidan a su progenie por algún tiempo variable, lo que dependerá del género y la especie del escarabajo. Un ejemplo de lo anterior es la especie Copris incertus, en la cual tanto el macho como la hembra de esta especie cavadora acumulan el estiércol en una galería que se halla debajo, como a unos veinte centímetros de profundidad, donde la hembra compacta el estiércol en el cake, corta las bolas nido (en un número variable que va de una a trece), mismas que cuidará por un periodo aproximadamente de tres meses, hasta que emergen los nuevos adultos. Durante este periodo la hembra no probará bocado de estiércol, y únicamente se alimentará con los restos del cake no utilizado en las bolas cuando ha terminado de hacerlas.

Durante este periodo la hembra acomoda las bolas nido, evita la presencia de hongos y da “mantenimiento” al poro de aireación que hay en las bolas nido para que las larvas puedan respirar.

Los nuevos individuos presentan cinco fases, que van desde su etapa larval hasta convertirse en adultos: huevo, larva primer estadio, larva segundo estadio, larva tercer estadio, pupa y adulto.

Pros y contras de los escarabajos coprófagos

Pros

Eliminan las masas de estiércol que impiden el crecimiento del pasto y que causan la pérdida anual de algunos miles de hectáreas de pastizales; evitan el exceso de moscas que molestan al ganado; abonan el suelo al enterrar los compuestos nitrogenados del estiércol, que de otra manera se volatilizan en forma de nitrógeno molecular inaccesible a los vegetales; debido a la estructura especializada de sus mandíbulas, destruyen los huevecillos y quistes de muchos parásitos intestinales del ganado al masticar el estiércol.

Contras

Dispersan los huevecillos de algunos parásitos intestinales de animales domésticos, los que pueden ser transportados en el contenido intestinal del insecto o simplemente quedan adheridos temporalmente sobre su cuerpo, liberándose después en zonas alejadas del sitio en el que fueron depositados, lo que aumenta la probabilidad de que sean ingeridos por animales que no están parasitados. Además, las larvas de los escarabajos pueden actuar como “huéspedes intermediarios”, indispensables para el desarrollo de algunos gusanos parásitos del intestino de animales domésticos como el cerdo.

Los escarabajos coprófagos y el hombre en la historia

La relación del hombre con estos escarabajos se remonta a la unión o relación con el símbolo más significativo: los escarabajos sagrados del antiguo Egipto. Los egipcios, al observar al escarabajo pelotero, el cual rodaba una bola de estiércol que introducía en un pequeño agujero del que más tarde emergía un nuevo individuo, creían estar viendo el renacer de la vida o una especie de autocreación, pues pensaban que el animal nacía por sí mismo a partir solamente de una bola de estiércol, la cual representaba el sol de levante. Por ese hecho, el escarabajo fue divinizado. Además, consideraban el estiércol como un elemento mágico ya que no ignoraban su efecto revitalizador en las cosechas. Estos escarabajos están vinculados con el dios Jepri, que simboliza la autocreación o resurrección. Desde ese entonces, por esta unión, el escarabajo se convirtió en un amuleto de vida y poder al paso del tiempo. El que lo portaba en vida como figura, dije o alguna otra representación estaba protegido contra al mal, visible o invisible, y recibía vida, poder y fuerza diariamente; el que lo portaba al morir, de acuerdo a los ritos funerarios, tenía la posibilidad de resucitar y obtener la vida eterna.

A manera de conclusión, podemos asegurar que la gran mayoría de los lectores no ha prestado atención a estos singulares escarabajos; sin embargo, después de leer este pequeño artículo, podrán darse cuenta de las funciones que los escarabajos coprófagos desempeñan dentro del ecosistema creado por el hombre llamado “pastizal”. Desgraciadamente para los biólogos, estos ecosistemas creados por el hombre han ido en aumento de una forma dramática, lo que ha ocasionado la deforestación de extensas zonas de bosques y selvas en virtud de la gran demanda de ganado que existe para alimentar a la población, así como a los problemas económicos que hay en la agricultura, los que orillan a los campesinos a convertir sus tierras en pastizales, lo que les reditúa más.

Pero no todo lo relacionado a los pastizales es negativo. Como pudimos darnos cuenta, los antiguos egipcios, que ya practicaban la ganadería, se habían percatado de las propiedades “mágicas” y de los beneficios del abono del estiércol para revitalizar las cosechas. Es así que mediante un uso adecuado de estos desechos, cuidando de no dañar las poblaciones de los escarabajos coprófagos con herbicidas y desparasitantes de ganado, se pueden conservar los pastizales ya existentes sin necesidad de aumentar más este tipo de ecosistemas.

Para el lector interesado

  • Fierros L., H. E. (2008). Guía para las familias más comunes de Coleoptera de México. México: Alhambra Mexicana Independiente
  • Halffter G. y Edmonds, W. D. (1982). The nesting behavior of dung beetles (Scarabaeinae): An ecological and evolutive approach. México: Instituto de Ecología.
  • Huerta, C. y Halffter, G. (2000). Factores involucrados en el comportamiento subsocial de Copris (Coleoptera: Scarabaeidae: Scarabaeinae). Folia Entomológica Mexicana, 108, 95-120.
  • Martín P., F. (1997). Los artrópodos y el hombre: esca-rabajos sagrados. Boletín S.E.A., 20, 327-330.
  • Morón, M. A. (2004). Escarabajos: 200 millones de años de evolución. México: Instituto de Ecología, A.C. y Sociedad Entomológica Aragonesa