Revista La Ciencia y el Hombre
Mayo•Agosto
de 2010
REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Volumen XXIII
Número 2
Editorial
El alcance de la mente
La confrontación falaz
humanidad-naturaleza
Darwin y la decoloración del mar: marea roja y FAN
Las catarinas, guardianas de huertos y jardines
Cómo controlan la erosión las las raíces de las plantas
El manejo ecológico de los suelos
Periodo de ablactación en el mono araña
Obesidad: más que un problema de peso
Obesidad y disfunción sexual
El intruso no toca a la puerta
Open acces: ¿conocimiento para todos?
Nanociencia y nanotecnología
Nanorrobótica
Una mirada escéptica al mundo extraterrestre
CUENTO / Clovius en Yusímedes
DISTINTAS Y DISTANTES, MUJERES EN LA CIENCIA
Teano y la ciencia pitagórica
CURIOSIDADES CIENTÍFICAS
En contra de nosotros mismos
NUESTROS COLABORADORES EN ESTE NÚMERO
Contenido
 

Periodo de ablactación en el mono araña

Ma. de Jesús Rovirosa Hernández,
Francisco García Orduña, Paulo César Quintana
Morales y Eva López Tello Mera

La alimentación durante el desarrollo.

En los infantes de mamíferos, el desarrollo corporal y calidad de vida se determina a lo largo de sus primeras etapas de vida. ¿Cómo sucede esto? Es durante este periodo que se da de manera acelerada el crecimiento corporal, así como el desarrollo del sistema nervioso y la destreza conductual. Ahora bien, para que estos procesos se logren llevar a cabo de manera exitosa, se requiere de una nutrición adecuada y un buen estado de salud del infante. En caso contrario, éste no podría alcanzar su peso y talla adecuados, y además su capacidad de aprendizaje se vería afectada. Por consiguiente, tanto la leche que la madre le provee desde el momento que se inicia la lactancia, como los alimentos que le va adicionando lentamente, deben contener los requerimientos nutricionales que el pequeño necesita para su desarrollo.

¿Qué es la ablactación?

Como se ha mencionado, durante las primeras etapas de vida los infantes se alimentan exclusivamente de leche materna. Sin embargo, conforme van creciendo, los requerimientos nutricionales y energéticos que necesitan son mayores, y el aporte nutricional de la leche es limitado. Es entonces cuando el infante pasa de una dieta láctea a una mixta, esto es, que además de ingerir leche materna, ésta va acompañada de alimento sólido de manera gradual y progresiva hasta el destete.

A esta etapa se le denomina ablactación, y es cuando la cría, además de complementar su nutrición, aprende a familiarizarse con aquellos alimentos que serán parte de su dieta exclusiva después del destete. Esta forma de alimentación no solo cumple con su función nutrimental específica, también permite al lactante vivir la experiencia tanto de la succión como de la percepción de sabores.

Por lo tanto, la introducción de alimentos diferentes a la leche es un proceso clave en el desarrollo del infante, ya que es el primer paso para alcanzar la alimentación completa y variada que recibirá el individuo durante su etapa adulta.

¿En que momento el infante inicia la ablactación?

Este proceso de ablactación ocurre en la mayoría de los mamíferos que están generalmente cercanos al destete. Por ejemplo, en el caso de los bebés humanos, que han sido ampliamente estudiados, el periodo natural de ablactación o alimentación complementaria se inicia cuando el bebé muestra los incisivos, lo que generalmente sucede a partir de los seis meses de edad; otra característica que lo identifica es la pérdida del reflejo de extrusión, esto es, cuando dejan de expulsar con la lengua el alimento semisólido que se les ofrece. En primates se encuentran algunos estudios que han catalogado a esta etapa como alimentación transicional; sin embargo, aún hace falta realizar más estudios conductuales y fisiológicos que permitan conocer más detalladamente este periodo en las diferentes especies de primates, como es el caso del mono araña.

Ahora bien, de manera general y debido a que la capacidad del estómago de los infantes es reducida, los alimentos sólidos que consumen deben ser ricos en energía y nutrientes y de fácil absorción para que puedan tener una mejor nutrición que ayude a su desarrollo.

En los monos, la madre tiene una función importante en la enseñanza de la selección de alimento, ya que existe una gran cantidad de plantas que pueden ser tóxicas para los infantes. Por consiguiente, ésta consiste en diversificar la dieta e ingerir pequeñas cantidades para evitar trastornos digestivos.

¿Quién influye en la selección del alimento sólido?

Se sabe que en los humanos es la madre quien generalmente ofrece ya sea alimentos especialmente preparados, o bien los mismos que ella ingiere, pero adaptados a la capacidad de los infantes.

Así, los alimentos complementarios solo son introducidos en la dieta de los pequeños cuando las necesidades de energía de nutrientes es mayor a la que puede proporcionar la leche materna. Por ende, es necesario que estos alimentos proporcionen energía, proteínas y micronutrientes que deberán satisfacer las necesidades del infante durante su desarrollo, los cuales serán proporcionados en frecuencia y cantidad en respuesta a las señales de apetito y saciedad del infante.

¿Esto mismo sucede en nuestros parientes más cercanos, los primates no humanos?

En el hermoso estado de Veracruz se tiene la suerte de encontrar dos de las tres especies de primates nativos de México: los monos araña y los aulladores de manto o saraguatos. En particular, los monos araña reciben este nombre por la forma de sus largas extremidades. Son de cuerpo delgado pero con vientre sobresaliente y cabeza pequeña, tienen un peso de aproximadamente 6-9 kg, y una larga cola prensil que le sirve para asirse a las ramas de los árboles. Ellos viven en grupos en la selva tropical de Los Tuxtlas, y recorren grandes distancias en busca de su alimento, el cual consiste principalmente de frutos silvestres, seguidos de hojas tiernas y flores.

Debido a que los monos araña son de hábitos diurnos, generalmente forman grupos sociales que son muy notables en la selva; dentro de estos grupos son las madres las que mayormente son perseguidas, capturadas o sacrificadas para obtener las crías, las cuales son finalmente vendidas como mascotas. Sin embargo, cuando son decomisados, regularmente ya no son reincorporados a su hábitat, sino alojados en zoológicos o en reservas para su protección y conservación. Ahí, ellos conforman su grupo o tropa y algunos de estos individuos se reproducen.

Una de estas reservas naturales se encuentra en el predio Pipiapan del municipio de Catemaco, Ver., que tiene la Universidad Veracruzana bajo su resguardo. Aquí se encuentran albergados algunos individuos de monos araña que fueron decomisados y que actualmente han formado dos grupos de cuatro individuos cada uno; ambos grupos están constituidos por un macho y una hembra adultos, un juvenil y un infante. El propósito de mantener a estos animales es conocer más algunos aspectos de su comportamiento, aun cuando aquí no se encuentren totalmente en vida libre. Sin embargo, toda la información que se obtiene de las investigaciones realizadas puede ser de utilidad para desarrollar propuestas para su rehabilitación y ofrecerles una mejor calidad de vida.

Cada grupo se encuentra en diferentes condiciones de encierro. Uno consta de una jaula de malla ciclónica y herrería, de 4.82 m de largo x 3.23 m de ancho x 2.50 m de alto, con techo de lámina, que en uno de los costados tiene adaptado un comedero donde se les sirve alimento cultivado diariamente, entre los que se encuentran apio, acelga, jitomate, manzana, pepino, piña, papaya, betabel, melón, plátano, brócoli, zanahoria y calabaza.

El otro encierro tiene un área de 100 m de diámetro, rodeado por una malla electrificada. Los individuos, además del acceso a alimento cultivado, también disponen de especies silvestres, como Bursera simaruba, Ficus cotinifolia, Ficus furckeimii, Ficus lundelli, Ficus perforata, Spondias bombin, las cuales forman parte de su dieta en vida libre.

Ahora bien, para conocer más sobre del periodo de ablactación del mono araña, se observó a las dos hembras y sus crías durante el periodo de lactancia, registrando lo siguiente: La cría cuya madre tiene acceso a ambos tipos de alimentos silvestres y cultivados, inició la ablactación con los frutos silvestres a los cuatro meses de edad, y a los seis empezó a consumir frutos cultivados; mientras que la ingesta de leche fue disminuyendo proporcionalmente al consumo de alimento sólido. Por su parte, la cría cuya madre solo tiene acceso a frutos cultivados, inició el consumo de éstos a los seis meses de edad; sin embargo, la ingesta de leche siempre fue mayor con respecto al consumo de frutos.

Se menciona que los primates del Nuevo Mundo, como el mono araña, inicia su ablactación entre los cuatro y seis meses de edad; por lo tanto, los individuos están en el rango de este periodo. Sin embargo, nosotros sugerimos que la diferencia de edad observada en el inicio de la ablactación de estos dos individuos podría deberse a la capacidad de absorber los azúcares contenidos en los frutos silvestres o cultivados.

Además, se observó que la cría que inició su ablactación a edad más temprana, también inició más rápido la separación de su madre para elegir su alimento. En contraste, la cría que inició el consumo de alimento sólido hasta los seis meses, realizó pocas y cortas separaciones de la madre.

¿Cómo seleccionan las crías qué comer?

Los monos araña en vida libre generalmente recorren grandes distancias en busca de las especies de árboles que tengan frutos maduros para alimentarse. La variación en la elección de estas especies durante el año está relacionada con su disponibilidad temporal. Durante el periodo de lactancia, las crías viajan agarradas del pelo del vientre o en el dorso de la madre, y cuando ésta se detiene a comer, el infante tiene la oportunidad de observar, tomar y consumir lo mismo que la madre elige; es entonces cuando se dice que inicia la ablactación para estos individuos.

Con respecto a eso, nuestras observaciones confirman que ambas crías viajan con la madre durante el periodo de lactancia, sin importar el tipo de encierro en que se encuentran alojadas. Sin embargo, se ha detectado que cuando la madre se detiene a comer, las crías no consumen el mismo alimento que su madre eligió, sino que ellas hacen su propia elección. Esto contradice los estudios que mencionan que los infantes empiezan a consumir alimentos sólidos similares a aquellos seleccionados por la madre.

Nuestras investigaciones señalan que: 1) El tipo de alimento al cual tiene acceso la cría durante el periodo de ablactación puede inducir una rápida sustitución del alimento sólido por la leche. 2) El tipo de alimento puede acelerar la independencia de la cría. 3) La madre sólo es el vehículo de transporte, ya que la cría tiene la capacidad de acercarse y elegir el alimento que va a consumir.

Para comprender más acerca de la ablactación, la relación con el tipo de alimentación y el desarrollo de las crías del mono araña, es necesario realizar más observaciones de estos individuos, sobre todo en su ambiente natural. Este tipo de investigaciones ayudarán a entender parte de la conducta en infantes, incluso de nuestra propia especie.