Revista La Ciencia y el Hombre
Mayo•Agosto
de 2010
REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Volumen XXIII
Número 2
Editorial
El alcance de la mente
La confrontación falaz
humanidad-naturaleza
Darwin y la decoloración del mar: marea roja y FAN
Las catarinas, guardianas de huertos y jardines
Cómo controlan la erosión las las raíces de las plantas
El manejo ecológico de los suelos
Periodo de ablactación en el mono araña
Obesidad: más que un problema de peso
Obesidad y disfunción sexual
El intruso no toca a la puerta
Open acces: ¿conocimiento para todos?
Nanociencia y nanotecnología
Nanorrobótica
Una mirada escéptica al mundo extraterrestre
CUENTO / Clovius en Yusímedes
DISTINTAS Y DISTANTES, MUJERES EN LA CIENCIA
Teano y la ciencia pitagórica
CURIOSIDADES CIENTÍFICAS
En contra de nosotros mismos
NUESTROS COLABORADORES EN ESTE NÚMERO
Contenido
 

Cómo controlan la erosión las raíces de las plantas

Andrea Valdés

Se dice que uno de los principales problemas ocasionados por las actividades humanas excesivas es la erosión. ¿Qué significa esto? ¿Por qué la erosión es un problema? Conocer qué es y cómo se origina la erosión es el primer paso para comprender por qué nos ocasiona problemas. La erosión no es más que la pérdida del suelo (polvo y piedras que se van poco a poco). Este fenómeno ocurre cuando no hay protección en la superficie del terreno; por lo tanto, la lluvia, al caer, puede azotar y arrancar partes del suelo y arrastrarlas a su paso; el viento puede levantar las partículas más livianas y eliminar la cubierta superior del suelo; también los vehículos y animales que pasan constantemente sobre un suelo desprotegido y con pendiente lo desprenden, así como la agricultura intensiva, que desgasta las capas superiores cuando se ara, lo que destruye las plantas con todo y sus raíces.

La falta de suelo provoca dos problemas principales. El primero se manifiesta en la agricultura, porque al perderse el suelo también se pierden muchos nutrientes para las plantas; por lo tanto, los suelos muy erosionados ya no pueden producir alimentos y deben ser abandonados. El segundo problema se presenta si la erosión ocurre en las pendientes inclinadas; entonces, puede ocasionar deslaves que ponen en peligro la vida de quienes se encuentren a su paso.

La erosión en nuestro país

Actualmente, en México la erosión es bastante grave ya que ha causado de la pérdida de 71 por ciento del suelo agrícola. Debido a que nuestro país tiene una gran cantidad de pendientes inclinadas en la mayor parte de su territorio, casi la totalidad de los suelos ya tiene algún grado de erosión. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), la erosión anual en las zonas tropicales de México es de alrededor de ochenta toneladas por hectárea.

Debido a los efectos de la erosión, es importante tomar acciones para atenuarla e impedir que siga en aumento; por ello, debemos conocer el papel que desempeñan las plantas como cubierta protectora de los suelos, y además algo que pocos mencionan: las raíces, dado que son los elementos en mayor contacto con el suelo, ¿qué función cumplen para protegerlo?

Las raíces y su función ecológica

Las raíces permiten a las plantas sujetarse al suelo y adquirir el agua y nutrientes necesarios para realizar sus funciones vitales, en primera instancia; al mismo tiempo, desempeñan una función ecológica importante porque su estructura forma una especie de malla que protege la tierra, evitando que se desprenda ante los elementos que la golpean; adicionalmente, al adherirse a las partículas del suelo, lo mantienen unido como si tuviese una especie de pegamento y, por último, absorben el exceso de agua que al acumularse debilita el terreno haciendo que se desprenda, como en el caso de las pendientes inclinadas. Todavía algo mejor: entre mayor es la cantidad de raíces a lo largo y a lo ancho, más protegido queda el suelo porque más grande es la malla que lo cubre.

De ahí que se diga que las raíces son retenedoras de suelos. Su importancia es tal que, aun cuando se eliminen los vegetales que cubren un suelo, sus raíces enterradas pueden mantenerlo sujeto durante meses o incluso años, mientras permanezcan dentro de aquél sin desintegrarse.

Una raíz para cada tipo de erosión

Para combatir la erosión se eligen ciertas plantas dependiendo del lugar y las causas que la originan. Si la erosión ocurre en sitios muy secos y con mucho viento, las que mejor protegen el suelo son las plantas con raíces muy abundantes y delgadas porque permiten que resista más las fuerzas que lo separan; esto se debe a que la abundancia de ramificaciones cubre un volumen mayor y a que muchas raíces delgadas poseen mayor fuerza que una sola raíz gruesa.

Entre las especies más apropiadas para retener los suelos secos se encuentran las siguientes:

a) El pasto vetiver posee un gran sistema radical, agresivo y fuerte, que crece verticalmente y a profundidades de hasta cinco metros. Sus tallos y hojas fuertes, firmes y erectos, junto con las raíces, forman una densa y eficaz barrera antierosiva que retiene el suelo deslavado, ayuda a que el escurrimiento sea lento y favorece la infiltración.

b) El zacate limón se utiliza como barrera viva porque está constituida por manojos densos de grama alta que pueden llegar a medir hasta dos metros de altura y posee un sistema radicular que alcanza varios metros de profundidad.

c) El pinón es un arbusto adaptado a terrenos pedregosos o arenosos que cuenta con un sistema de anclaje muy fuerte y abundantes raíces finas que se desarrollan rápidamente, abarcando grandes espacios. Esta planta es de origen mexicano, por lo que está plenamente adaptada a las condiciones de nuestro país.

Cuando se trata de sitios con exceso de humedad, donde la erosión es mayormente causada por el arrastre del agua, como en los márgenes de los ríos, se utilizan árboles como los siguientes:

a) El sauce llorón o el sauce americano. Estos árboles poseen un sistema de raíces adaptado al exceso de agua y a las inundaciones; además, sus raíces son muy fuertes y penetrantes, lo que les permite fijarse bien en todo tipo de terreno.

b) El álamo es un árbol adaptado a vivir en las riberas de los ríos que posee raíces muy fuertes y ramificadas, con una potente raíz central profunda que fija la planta incluso en terrenos con desnivel.

c) El fresno crece en las riberas de los ríos y posee una gran cantidad de raíces que le permiten fijarse en terrenos inestables.

En conclusión

Las raíces tienen una gran importancia ecológica en el control de la erosión ocasionada tanto por causas naturales como humanas. Sin la malla protectora que forman las raíces dentro de la tierra, el aire y el agua golpearían las partículas del suelo con mayor fuerza, desprendiéndolas y arrastrándolas hacia los ríos, donde los saturarían con una mayor cantidad de desechos, causando así graves problemas en las inundaciones.

Sin el soporte que proporcionan las raíces a las plantas en las pendientes inclinadas, el suelo y las rocas que se hallan detenidas por ellas se desgajarían cuesta abajo, ocasionando peligrosos deslaves.

Por último, las partículas que quedan atrapadas en las raíces y que no pueden circular se quedan como abono para la tierra, lo que la hace más productiva y fértil. Es por ello que debemos admirar y respetar la función que cumplen estas inigualables aliadas en nuestra lucha contra la erosión.

Para el lector interesado

A.A. (2009). Las amenazas al bosque. La erosión del suelo. Educación Ambiental en la República Dominicana. Disponible en línea: http://www.jmarcano.com/bosques/threat/erosion.htm

Centro Nacional de Prevención de Desastres (2005). La erosión hídrica de suelos y su importancia. Disponible en línea: http://weblogs. madrimasd.org/universo/archive/2006/03/11/15557.asp.

Ibáñez, J.J. (2006). La erosión del suelo. Tipos de procesos erosivos. En J. J. Ibáñez (Ed.): Un universo invisible bajo nuestros pies. Disponible en línea: http://weblogs.madrimasd.org/universo/ archive/2006/03/11/15557.aspx.

Inifap (2009). Barreras vivas antierosivas para la agricultura de ladera en la Huasteca potosina. Disponible en red: http://www.campopotosino. gob.mx/modulos/tecnologiasdesc.php?idt=111.

Vlahovi, G. (2006). Ecological catastrophe at the end of the 20th Century. Disponible en línea: http://public.globalnet.hr/~gvlahovi/ ekologija/ecological-catastrophe.htm.