Revista La Ciencia y el Hombre
Enero•Abril
de 2010
REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Volumen XXIII
Número 1
Editorial
El fascinante mundo de los olores
Del amor y otras adicciones
Secretos para aprender y comercializar
Los virus de las influenzas: viejos conocidos
Dengue: el bueno, el malo y el feo
El aguacate: benéfico en padecimientos cardiovasculares
El reto de la conservación y el desarrollo comunitario rural
Explorando la laguna de Alvarado
Darwin y el cambio climático
Pelos, dientes y garras: nacidos para devorar
Un lindo gatito: impacto de una especie invasora sobre la biodiversidad
La basura electrónica: computadoras, teléfonos celulares, televisiones
CUENTO / Lanza en la tierra
ENTREVISTA / Dora Trejo Aguilar: asociación de beneficio mutuo
DISTINTAS Y DISTANTES, MUJERES EN LA CIENCIA
Marie-Anne Paulze Lavoisier y el nacimiento de la química moderna
CURIOSIDADES CIENTÍFICAS
La champaña que llegará del espacio
NUESTROS COLABORADORES EN ESTE NÚMERO
Contenido
 

Darwin y el cambio climático

David Salas Monreal, Mayra Lorena Riverón Enzástiga, María Adela Monreal Gómez y David Alberto Salas de León

Hoy en día es común escuchar el término cambioclimático. Casi todos sabemos que el nivel del mar y la temperatura están aumentando, lo que genera que todas las especies terrestres tengan que adaptarse a tales cambios; sin embargo, las diferentes especies marinas de peces, moluscos o crustáceos también deben adaptarse a un cambio en la presión. La presión es una fuerza que el agua ejerce por unidad de área, es decir, que un organismo que normalmente vive a diez metros de profundidad debe soportar una presión menor que un organismo que vive a veinte metros.

La ecuación hidrostática es la fórmula matemática que nos permite conocer la presión que un organismo debe soportar dependiendo de la profundidad y del medio (densidad del agua) en el que vive. Esta fórmula nos dice que la presión depende de la profundidad (z), de la densidad del agua ( ) y de la gravedad (g), como se indica a continuación:P = ( )(g)(z

Usando esta ecuación podemos darnos cuenta que si incrementamos el nivel del mar (z), incrementaremos la presión que deben soportar los organismos que viven en ese medio. Pero, en realidad, ¿qué tanto está aumentando el nivel del mar en el Golfo de México frente a los estados de Veracruz, Tamaulipas, Tabasco, Campeche y Yucatán? Según los expertos, y usando datos desde 1950 a la fecha, se ha visto que el nivel del mar crece 1.4 milímetros por año.

Asimismo, las cor rientes marinas y atmosféricas (vientos) tienen como una de sus funciones regular la temperatura del planeta. Mientras mayor sea la diferencia de temperaturas entre el ecuador y los polos, las corrientes tendrán una mayor velocidad. Uno de los posibles escenarios del calentamiento global es que podría existir la posibilidad de reducir esa diferencia de temperatura, lo que ocasionaría que las corrientes fuesen menos intensas.

Si la velocidad de las corrientes disminuye algunos organismos marinos se verían afectados de forma directa. Muchos de el los (generalmente los menores de un centímetro) usan las corrientes para escapar de sus predadores. Organismos como estos aprovechan la velocidad de las corrientes para evitar que sus predadores les puedan dar alcance y así ser la presa del día. Si suponemos que esa velocidad disminuiría como posible escenario ante el cambio climático, esos organismos necesitarán crear otros medios de defensa, adaptarse o evolucionar. Una opción sería que evolucionen y generen defensas, como el pulpo, que arroja tinta para escapar, o que desarrollen espinas, como los erizos y el pez globo. Otra opción es que se adapten y se vuelvan más rápidos, o bien que sean más ágiles para poder cambiar sus trayec-torias más rápidamente que sus predadores. De aquí surge la pregunta, ¿los organismos deben o no adaptarse o evolucionar ante un cambio climático De ser así, ¿en qué consistiría la adaptación o evolución de los organismos marinos?

Como se mencionaba anteriormente, los organismos tendrán que adaptarse o evolucionar para evitar ser presas fáci les de otros predadores o del mismo medio. Una posibilidad es que migren. Si actualmente viven a diez metros de profundidad en zonas templadas, y esas son las profundidades y las temperaturas ideales a las que pueden vivir, deberán migrar a profundidades distintas (cabe considerar que las zonas más profundas son más frías que aquellas más superficiales). Otra posibilidad es que migren a di ferentes latitudes (moverse más hacia el sur o norte), o bien que evolucionen de forma que su organismo sea capaz de soportar de forma gradual el aumento del nivel del mar.De esta manera, aquellas especies con mayor adaptabilidad o capacidad para evolucionar (lo que toma varias generaciones), tendrán máséxito para sobrevivir que otras.

Al reducirse la velocidad de las corrientes marinas los organismos podrán evolucionar y contar con estructuras más rígidas. Un ejemplo es el coral y los pastos marinos; en la actualidad, algunos de ellos son blandos, esto es, se mueven con las corrientes para evitar serdañados. Al reducirse las velocidades de las corrientes, tales organismos no necesitarán ser tan flexibles y probablemente en el futuro serán más rígidos.

La mayoría de los organismos, a lo largo de su historia han necesitado adaptarse ante un cambio climático. La adaptación es el cambio o ajuste para que un organismo pueda vivir de manera más adecuada en su entorno. Pero algunos organismos van a tener que evolucionar. La evolución es el proceso sucesivo mediante el cual las especies se van transformando durante varias generaciones para lograr una mejor supervivencia. La evolución, tal y como la plasmó Charles Darwin hace 150 años, es un proceso que ocurre de forma natural. Así, conocer los cambios climáticos que se están sucediendo en nuestro planeta nos permite darnos una idea de cuáles serían las posibles evoluciones de los distintos organismos.

Para el lector interesado

Salas de León, D.A., Monreal G., M.A., Salas M., D., Riverón E., M.L. y Sánchez S., N.L. (2006). Inter-annual sea level variability in the Southern Gulf of Mexico (1966-1976). Geophysical Research Letters, 33, DOI:10.1029/2006GL025832.

Salas M., D., Salas P., J.J., Monreal G., M.A. y Salas de León, D.A. (2007). Corrientes costeras en el Sistema Arrecifal Veracruzano. Xalapa: Consejo del Sistema Veracruzano del Agua.