Revista La Ciencia y el Hombre
Septiembre•Diciembre
de 2009
REVISTA DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA DE LA UNIVERSIDAD VERACRUZANA
Volumen XXII
Número 3
Editorial
El origen de las especies o la descripción de las maravillas
El concepto de especie y la explicación de la extinción
La selección natural
La selección sexual
La selección artificial
Distribución geográfica de las especies animales
Distribución de la vegetación y cambio climático como proceso de selección natural
La influencia de Darwin en el pensamiento científico contemporáneo
Malthus, Darwin, las leyes estadísticas y la biometría
A propósito de Darwin
Hongos micorrizógenos y plantas: ¿una relación simbiótica ancestral?
La otra evolución de Darwin: su teoría y la prensa
DISTINTAS Y DISTANTES: MUJERES EN LA CIENCIA
Charles Darwin y las claves femeninas de la teoría de la evolución
CURIOSIDADES CIENTÍFICAS
El comportamiento animal... de Darwin
Nuestros colaboradores en este número
CARTAS AL DIRECTOR
 

EDITORIAL

Todo el mundo ha experimentado la fascinante revelación de cómo las circunstancias se entrelazan de modos tan sutiles y azarosos que cambian una vida. Una serie de accidentes mínimos desembocan de pronto en una formidable transformación del destino de una persona. Es esto, tal vez, lo ocurrido con Charles Darwin, el colosal personaje al que ahora dedicamos este número de La Ciencia y el Hombre.

Nacido el 12 de febrero de 1809 en Shrewsbury, Inglaterra, nada apuntaba a que en los veintidós años siguientes habría de ser uno de los científicos más notables en la historia de la ciencia. En el lapso que va hasta 1831 había mostrado un interés considerable en ella, primero como estudiante de las universidades de Edimburgo y Cambridge, y después como incipiente viajero al norte de Gales para llevar a cabo ciertos estudios entomológicos y, después, geológicos. Algo había ocurrido, no obstante, muy ajeno a él, que cambiaría por completo su vida y, luego, la idea que tenía el hombre sobre sí mismo.

Entre 1826 y 1830, dos buques expedicionarios, el Adventure y el Beagle, navegaban por los mares con la encomienda de llevar a cabo misiones científicas bajo el mando del comandante Phillip Parker King. El comandante del Beagle, Pringle Stokes, sumido en una depresión quizá generada por los largos meses de travesía, se suicidó de un disparo, por lo que, para sustituirlo, fue nombrado capitán Robert FitzRoy. Y fue precisamente FitzRoy quien invitó a Charles Darwin para que lo acompañara en su trayecto alrededor del mundo como investigador, pero también para que conversara con él a la mesa, dado que el capitán de un navío, según las normas navales, no podía convidar a nadie de la tripulación para ese entretenimiento social, por lo que se aburrían soberanamente, lo que quizá explica la depresión sufrida por el capitán Stokes. El resultado de esa travesía de cinco años es harto conocida: numerosos apuntes de viaje y la génesis de una de las obras capitales de la humanidad: El origen de las especies, que Darwin publicaría hasta el 24 de noviembre de 1859, veintitrés años después de concluido el célebre viaje del Beagle.

Por ese motivo, gracias a la valiosa iniciativa del doctor Porfirio Carrillo Castilla, Director General de Posgrado de nuestra Casa de Estudios, hemos querido celebrar en este número esos dos hechos coincidentes: los doscientos años del nacimiento de Charles Darwin, y los ciento cincuenta años de la publicación de su magnífica obra. De algunas de las implicaciones de la misma dan cuenta nuestros invitados, todos ellos especialistas, quienes abordan distintas facetas de la teoría de la evolución.

Así, Mario Miguel Ojeda y Miguel Equihua nos hablan de Malthus, Darwin, las leyes estadísticas y la biometría; Gilberto Silva López y Luis G. Abarca Arenas, de la distribución geográfica de las especies animales; Lázaro Rafael Sánchez Velásquez y María del Rosario Pineda López, de la distribución de la vegetación y el cambio climático como un proceso de selección natural; el mismo Porfirio Carrillo Castilla, de El origen de las especies como una descripción de maravillas; Ernesto Rodríguez Luna y Aralisa Shedden González, del concepto de especie y la explicación de la extinción de las especies; Manuel Martínez Morales, de la influencia de Darwin en el pensamiento científico contemporáneo; Genaro A. Coria Ávila y Pedro Paredes Ramos, de la selección artificial; Jorge Benítez Rodríguez, de la selección natural; Jorge Manzo Denes, Rolando García Martínez, Miguel R. Pérez Pouchoulén y María Elena Hernández Aguilar, de la selección sexual; Jorge Borja Castañeda, a su vez, lleva a cabo una reflexión crítica de la aportación darwiniana; Heriberto G. Contreras Garibay, de cómo fue recibida la teoría de Darwin por la prensa de su tiempo y, por último, en las ya tradicionales secciones de nuestra revista, María Angélica Salmerón, en “Las mujeres en la ciencia”, nos habla de las claves femeninas de la teoría de la evolución y Leticia Garibay Pardo, en la de “Curiosidades científicas”, de la teoría darwiniana. Con estos contenidos creemos haber satisfecho plenamente el propósito planteado, que esperamos sea de interés e innegable utilidad a nuestros lectores.