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    RESEÑA
     
    Adalberto Tejeda Martínez:
Variaciones climáticas y otras notas
     
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Reseña

Adalberto Tejeda Martínez (2007).
Variaciones climáticas y otras notas.
Xalapa: Instituto Veracruzano de Cultura (Col. Ataranzanas).

Este libro se abre con una entrevista al doctor Everardo Hernández, a quien se considera uno de los especialistas mexicanos más importantes en la rama de la energía solar.A las preguntas del doctor Adalberto Tejeda responde: "La energía solar ya se empieza a usar en el mundo: satélites que giran en torno a la Tierra [...] se alimentan de ella. En la sierra de Puebla hay una telesecundaria que funciona totalmente a base de energía solar [...] En los años setenta empezó a trabajar con energía solar la fábrica de sosa en el vaso de Texcoco. En 1975, varias instituciones universitarias abordaron el problema para diseñar prototipos de viviendas con climatización solar y por medio de viento [...] La dirección de aguas salinas de la SAHOP la está usando para desalinizar agua con mucho éxito [...] El carro solar ya está disponible en Norteamérica, y a medida que pase el tiempo será más accesible". Con respecto a la conveniencia y facilidad de su uso, dice: "La cualidad que tiene este energético, en contraposición a lo nuclear, es que no necesita de enormes, cuantiosas y sofisticadas instalaciones; con una buena orientación la gente podría construir sus propios colectores solares". Y agrega un dato curioso: para sustituir todas las fuentes convencionales de energía de México por fotoceldas solares, será necesaria un área de quince kilómetros por lado, que aparentemente es muy grande, pero que tan sólo representa el treinta y cinco por ciento de la superficie ocupada por los techos de vivienda en todo México.

Bajo el título "Los huracanes pueden debilitarse pero no desviarse", el autor nos ofrece una breve entrevista con el ingeniero Pedro Mosiño, director del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México. He aquí una aseveración de Adalberto Tejeda: "Tomando en cuenta que los huracanes se forman en las grandes partes calientes de los océanos, y que su trayectoria está determinada por las ondulaciones de los vientos, el huracán es algo que tiene que ver con fenómenos de tan grandes magnitudes que no es posible esperar que un avión que lo bombardee con yoduro de plata lo pueda desviar". La respuesta de Mosiño a esta observación es la siguiente: "Usted lo ha dicho: cierto es que por medio del yoduro de plata se puede hacer que precipiten las nubes más desarrolladas, y esto obliga a que en cierta medida se debiliten los huracanes; pero no se les puede desviar ni destruir. Alguna vez se pensó que por medio de una bomba nuclear se podía acabar con un huracán, pero eso es tonto; es como querer desaparecer el remolino de un gran río por medio de dinamita".

Una de las virtudes de las entrevistas y artículos de Adalberto Tejeda es la claridad de exposición, a la que llega, sin duda, por la claridad de su entendimiento de los temas que está tratando. Es un científico, pero no el mítico y caricaturesco científico encerrado en su cuchitril comerciando con las esencias, sino el científico receptivo y productivo, con la humildad suficiente para usar el lenguaje de todos en temas que no son precisamente de todos. Tiene, pues, como el cristiano original, vocación de servicio.

Los primeros pasos del doctor Julián Adem, el personaje entrevistado en el siguiente apartado, fueron la presentación de un modelo relativamente sencillo que trata de describir matemáticamente los fenómenos de gran escala en la atmósfera. Entre sus trabajos destacan el modelo termodinámico para la predicción del clima a largo plazo y la predicción numérica de la temperatura de los océanos.

A la pregunta de si el clima ha cambiado, Adem responde: "El clima ha sufrido innumerables y constantes cambios en el pasado, y es razonable que también cambiará en el futuro. A través de los tiempos, ha ayudado a modelar civilizaciones que en épocas recientes han tenido que ajustar sus características al clima existente durante los últimos tiempos. Esa adaptación ha sido particularmente importante en relación a la producción de alimentos". No obstante, las opiniones de los científicos no coinciden: "Algunos investigadores aseguran que existe la habilidad para predecir el clima, y predicen que el clima terrestre se calentará; sin embargo, otro grupo afirma que la tendencia al enfriamiento que empezó en los años cuarenta continuará por varias décadas". A la pregunta de qué valor tiene la predicción climática, el científico responde: "La predicción climática es fundamental para la planeación de diversas actividades, como la agricultura y la industria. En especial, la agrometeorología permite optimizar las siembras, aumentando considerablemente las cosechas.Otra aplicación importante es la relativa a los experimentos que se están llevando a cabo en diversos países del mundo para estimular las lluvias.Estos experimentos son de especial importancia en regiones donde la lluvia es escasa, y [.] el aumento de ella podrían traer grandes beneficios".

"El clima visto desde afuera" ya no es una entrevista, sino un artículo de Adalberto Tejeda en el que nos ofrece una perspectiva privi- legiada de lo que se ha podido percibir en los vuelos espaciales. El autor nos hace notar (ver) lo que vieron los primeros astronautas, y luego los tripulantes del Skylab cuando en 1973 circunvolaron la Tierra , así como las aportaciones al conocimiento que tales observaciones facilitaron: "De las figuras hechas por los vientos sobre las dunas de los desiertos se dedujo la dirección de estos, de la apariencia de las aguas marinas, las corrientes oceánicas". Luego -agrega Tejeda-, se desarrollaron los satélites que orbitan la Tierra y suministran información básica que sirve para localizar temporales, registrar la trayectoria de huracanes, etcétera. "Últimamente se ha desarrollado un tipo de imágenes infrarrojas que presentan diferentes tonos de gris, a cada uno de los cuales corresponde una temperatura. Así es cómo en un huracán se pueden identificar las nubes frías y el ojo cálido, y deducir la evolución del fenómeno y la magnitud de sus vientos. Predicción de las nieblas -útil para la navegación aérea y marítima-, cálculos de precipitación pluvial, detección de incendios forestales, estimación de la superficie de la Tierra cubierta por hielo [...] infinidad de datos fundamentales son hoy suministrados por los satélites, y de ellos depende en muchos casos la vida de pueblos enteros, incluso la vida del planeta mismo".

Sobra enfatizar la importancia de la divulgación de los anteriores datos entre el público en general -que tiene una idea muy vaga de la utilidad de los satélites- y entre los científicos, que poseen ahora un mayor caudal de datos para sus investigaciones.

"Ventiladores ecológicos" es una diatriba contra el proyecto del ingeniero Heberto Castillo de instalar tales artefactos, de cuatro metros de altura, con el objetivo de limpiar el aire de la Ciudad de México. Con argumentos científicos, el doctor Tejeda demuestra la inutilidad de tales artefactos.

Adalberto Tejeda, tan afecto a la literatura (y particularmente al realismo mágico), encuentra en el Proyecto Tláloc motivo para la burla: "El 2 de octubre de 1969 y 1970 un avión de la Fuerza Aérea Mexicana sobrevoló la Ciudad de México. Los tripulantes desataron sacos de yute y soltaron el hielo sobre algunas nubes en formación. Se pretendía provocar fuertes aguaceros para espantar a los manifestantes. En una ocasión se les fue el hielo seco con todo y saco. Alguien lo vio caer del cielo y se lo llevó a un periódico, que preguntó en su cintillo si ya la técnica hacía que granizara en costales". El Proyecto Tláloc consiste en provocar lluvia artificial por medio del "sembrado de nubes" que ha sido probado con diversos grados de éxito y fracaso.

En el siguiente artículo se ocupa de la pésima planeación urbana de las ciudades veracruzanas y las catastróficas consecuencias que ello ocasiona. Dice: "Existen los datos y las técnicas para planear con base en la climatología y la hidrología urbana. Si no se les usa es por ignorancia o por codicia que rayan en la corrupción".

Después se ocupa del eminente climatólogo veracruzano Julián Adem, quien alcanzara reconocimiento mundial, entre otros trabajos, por su creación del Modelo de Adem, que es definido por Carlos Gay de la siguiente manera: "El modelo termodinámico se usa para la predicción de anomalías de temperatura y precipitación para un periodo de un mes y para todo el hemisferio norte. Los resultados se comprueban con base en las observaciones, que han demostrado su validez. Pruebas realizadas en los Estados Unidos, donde se han hecho más de cien predicciones, han demostrado una capacidad predictiva del modelo superior a otros métodos".

El cambio climático es el tema de la siguiente nota. Tejeda lo define así: "El cambio climático es algo que muy probablemente ya empezó a sentirse en el mundo, que se traducirá en un aumento de la temperatura media del planeta de unos 2 a 5 grados centígrados". Las consecuencias de este cambio a fines del presente siglo serían -de seguir la actual tendencia de emisiones de productos de hidrocarburos a la atmósfera- el derretimiento de partes de los polos, la inundación de extensas zonas bajas...".

Otro artículo interesante, que concierne a los jalapeños, es el referente a las inundaciones en Xalapa. Me llamó la atención el siguiente párrafo, en el que se aclara que la urbanización contribuye a las inundaciones, en lugar de evitarlas: "El riesgo de inundaciones no se debe tanto a lo copioso de las lluvias como al desarrollo urbano mal planeado (edificaciones en lechos de ríos aparentemente secos, condominios rodeados de cerros cortados atajo...), además de que la pavimentación provoca escurrimientos rápidos en avenidas con pendiente".

"El cambio climático en Veracruz", un artículo más, insiste en el tema del calentamiento global y sus consecuencias: si los gases de invernadero duplican su concentración en la atmósfera terrestre, la temperatura ambiente crecerá entre 2 y 5 grados centígrados, se derretirá parte de los casquetes polares y el nivel del mar habrá de elevarse unos centímetros, quizás hasta un metro. Grandes extensiones de tierras bajas pasarán a ser pantanosas o submarinas.

Y en Veracruz, ¿qué efecto tendrán estos cambios?

La mayoría de las costas del Golfo de México -bajas, arenosas, con extensos humedales adyacentes, a menos de un metro sobre el nivel del mar- representan la fracción del territorio veracruzano más vulnerable. Serán afectados numerosos poblados, el agua salina se infiltrará hasta los mantos freáticos y las centrales eléctricas costeras (Tuxpan y Laguna Verde) se verán dañadas directamente si aún siguen en operación dentro de media centuria. Las lagunas de Alvarado y Tamiahua pasarán a formar parte del mar.

En el artículo "Retorno a Bunge o los defectos de la internet", el autor reproduce algunos conceptos polémicos del filósofo autor de La ciencia y su método :

La revolución informática es una innovación que no requiere un cambio de visión del mundo [...] El problema de nuestro tiempo no es la falta de información sino el exceso de ella. Los ejecutivos actuales están sometidos a un bombardeo incesante de información; para aprender algo nuevo deben usar filtros, o sea, deben ignorar la mayor parte de la información que reciben. O sea, ignorar mucho para llegar a saber algo [...] Los medios de información, sean electrónicos o tradicionales, facilitan la elaboración o difusión del conocimiento pero no lo producen [...] Sólo un cerebro vivo y bien amoblado puede inventar ideas radicalmente nuevas.

Una de las virtudes del libro de Tejeda es que nos ofrece, de manera sencilla mas no simplista, una serie de datos científicos útiles para entender nuestro mundo, el universo y nuestro particular entorno. El libro se deja leer con creciente facilidad y en ocasiones raya en la literatura. No falta el sentido del humor, que siempre se agradece cuando se tratan temas que, en manos de otra pluma excesivamente solemne, podrían ser tediosos o abstrusos.

Marco Tulio Aguilera