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Los ladrillos cocidos y el aceite quemado

Martín Gómez Anguiano, José M. Arzola Garza, Bernardo Rosales Méndez y Roberto Juan Ramírez Chávez

Hoy en día la fabricación de ladrillos, tejas y otros productos de arcilla cocidos se ha convertido en un problema ecológico en muchas ciudades de la Republica Mexicana debido al tipo de combustibles que se utilizan para la cocción de esos productos: leña, llantas, madera, cumuladores, plásticos o textiles, entre otros, al ser incinerados, emiten una gran cantidad de gases a la atmósfera, como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, bióxido de azufre y partículas sólidas. Por ello es prioritario atender el problema de las fuentes emisoras de gases y, a la vez, mantener la planta productiva de los fabricantes, ya que de esta actividad dependen numerosas familias. Se requieren, pues, otros combustibles que puedan cubrir los requerimientos de energía necesarios para la cocción de los productos y que sustituyan a los que hasta ahora se emplean en esta industria.
Así las cosas, se comienza a utilizar el aceite quemado como combustible mediante quemadores especiales para su incineración ya que emite una menor cantidad de gases; además, contribuye a mitigar el deterioro ambiental, a reducir los efectos de la tala inmoderada de los pocos árboles que aún quedan -pues en algunos lugares el energético que se utiliza para cocer los productos es principalmente leña- y a bajar los índices de contaminación de suelos y aguas debido a que en varios lugares el aceite quemado es vertido directamente en los drenajes.
El aceite quemado se colecta principalmente en las grandes ciudades para reciclarlo y utilizarlo nuevamente en los vehículos y en otras aplicaciones industriales; pero sólo una parte es recuperada, pues el resto se vierte en los drenajes o simple mente se tira en lugares inapropiados para recibir tales residuos. Es en las ciudades pequeñas que no cuentan con un sistema de recolección para el reciclado del aceite quemado donde principalmente se ocasionan los problemas de contaminación de suelos y de aguas, entre otros.
El empleo del aceite quemado en esta industria ha tenido su primer éxito en las ladrilleras de Saltillo, Coahuila, donde se llevó a cabo una adecuación tecnológica con este tipo de combustible a una plantilla de 1,224 hornos que utilizaban llantas como combustible principal, emitiéndose así una gran cantidad de gases a la atmósfera. Actualmente, se ha cambiado el método de cocción, usándose aceite quemado y quemadores especiales para su combustión, lo que ha reducido las emisiones contaminantes a la atmósfera y los costos de producción, sin contar que uno de los mayores beneficios aparejados ha sido el rescate de la planta productiva de dicha industria. Cabe mencionar que en tan importante proyecto participaron el Gobierno del Estado de Coahuila, la SEMARNAT , el Ayuntamiento de Saltillo y COMIMSA . Gracias a esta fórmula se apoyó el proyecto que actualmente funciona. Asimismo, se procedió a implementar el método en las ladrilleras de la comunidad de Tejaltitlán, perteneciente al distrito de Huajuapan, en Oaxaca. Aquí la planta productiva es de cuarenta ladrilleras que utilizaban leña, ocasionando con esto la tala desmedida de los escasos árboles que hay en la región. Preocupados por la falta de combustible para la cocción de sus productos, los ladrilleros de Tejaltitlán procedieron a aplicar el sistema de los de Saltillo, con lo cual están contribuyendo de manera significativa a abatir la tala de árboles y la contaminación de suelos y aguas de Huajuapan de León ya que los residuos de aceite quemado eran vertidos al drenaje de la ciudad.

Cocción de ladrillos con leña

En el caso de Tejaltitlán, la materia prima como combustible era la leña proveniente de diversas especies de árboles, como encino blanco, pinocote, tepehuaje y encino rojo; entre los gases más comunes que liberan a la atmósfera estos y otros productos se hallan el dióxido de carbono, monóxido de carbono, óxidos de hidrógeno, metano, compuestos orgánicos volátiles distintos al metano y óxido nitroso, entre otros, ocasionando, además de los problemas ya señalados, la deforestación y erosión del suelo. Debido a estos problemas, los fabricantes de ladrillos de esa comunidad se preocuparon primeramente por la imposibilidad de conseguir el combustible a un precio accesible y que fuera rentable para su trabajo. Conscientes además del grave daño ecológico que se estaba creando por el tipo de combustible que utilizaban, optaron por solicitar ayuda a la Universidad Tecnológica de La Mixteca para buscar nuevos energéticos para la cocción de sus productos, y de esta manera recuperar la planta productiva que estaba a punto de desaparecer dada la situación que vivían.

Cocción de ladrillos con aceite quemado

Los problemas ambientales relacionados a la actividad industrial de la fabricación de ladrillos ha sido un problema de carácter nacional, pues dicha actividad se practica en la mayoría de los estados, por lo que se ha vuelto un problema de carácter social, económico y ambiental. En la comunidad de Tejaltitlán se vivían esos problemas, por lo que solicitaron ayuda para buscar alguna solución que rescatara la planta productiva que estaba a punto de perderse; a su vez, la Universidad encontró que era posible utilizar aceite quemado de los automóviles y motores automotrices, así como quemadores especiales para la combustión y la incineración del residuo de una manera eficiente y teniendo como modelo la experiencia de los ladrilleros de Saltillo. Por ende, se procedió a realizar las pruebas de cocción de los materiales fabricados. El proceso es muy sencillo y no se requiere de alta tecnología ya que se emplean los mismos hornos de leña, con la diferencia de que ahora la cocción se realiza por medio de un quemador compuesto de una turbina y un motor eléctrico. Las pruebas preliminares de cocción de los ladrillos arrojaron resultados interesantes y satisfactorios como los siguientes:

  • Se obtuvo una reducción considerable de los costos de producción; en efecto, tales costos son menores cuando se usa aceite quemado como combustible en lugar de leña y se traducen en una utilidad neta de aproximadamente 45%, mientras que con leña es de sólo 22%.
  • Se redujo el índice de cantidad de aceite vertida a los drenajes de Huajuapan de León, por lo que habrá una baja sensible en la contaminación de suelos y aguas y una importante disminución en la emisión de gases a la atmósfera por este combustible, en comparación con la leña que se usaba.
  • La cocción de los productos de arcilla con leña como combustible lleva alrededor de 13 a 15 horas, y con aceite quemado entre 14 y 16 horas; aunque es un tiempo más largo, se obtienen productos de mejor calidad y con un cocimiento más uniforme.
  • Los quemadores especiales que utilizan como combustible aceite quemado realizan una combustión casi completa (99%) y no dejan otro tipo de residuos, a excepción de una cantidad mínima de gases.
  • El trabajo de la cocción de los ladrillos con aceite quemado es más sencillo y representa menos esfuerzo físico para los trabajadores, quienes se limitan a monitorear las temperaturas y a regular una válvula de paso del combustible, mientras que la leña debe cortarse a un tamaño apropiado, de manera que puedan introducirla al hogar del horno, lo que representa que se expongan también a posibles quemaduras.

Como es de todos conocido, en todo proceso industrial hay siempre ventajas y desventajas; en este caso, las desventajas son las siguientes:

  • Se tiene que realizar un precalentamiento del hogar del horno para alcanzar una temperatura de aproximadamente 250 ºC , el cual se puede realizar mediante la utilización de algún combustible ecológico, como gas butano, diesel y otros, lo que aumenta el tiempo de cocción de una a dos horas.
  • Se debe llevar a cabo el acopio y transporte de este tipo de residuos, pero únicamente la SEMARNAT es la que puede otorgar el permiso para este fin, por lo que es urgente que se emitan las normas específicas para facilitarlos.

En efecto, los residuos de aceite quemado de los motores automotrices y de cualquier equipo industrial que utilizan aceite como lubricante son una fuente de residuos contaminantes, por lo que los organismos de gobierno federales, estatales y municipales y todos aquellos involucrados en las tareas de reglamentación ecológica y de protección al medio ambiente lo consideran un residuo peligroso debido a sus características físicas, químicas, grado de toxicidad, etcétera. Pero recientemente, y con base en trabajos realizados por organismos federales de Estados Unidos, se ha encontrado que este material representa un riesgo que puede ser minimizado si se tiene cuidado con su manejo; además, tiene buenas perspectivas de ser destruido con mecanismos adecuados y daños mínimos a la atmósfera. En el caso de México, el organismo encargado de dar respuesta a la utilización del aceite quemado es la SEMARNAT , la que, apoyada en estudios llevados a cabo por organismos como la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos de Norteamérica, considera que puede utilizarse como fuente de energía. Por lo anterior, esta dependencia federal, en el trabajo intitulado Evolución de la política nacional de materiales peligrosos, residuos y actividades altamente riesgosas: logros y retos para el desarrollo sustentable 1995-2000 , textualmente expresa lo siguiente respecto al aceite quemado (citamos en extenso):

Aceites lubricantes usados

El aceite lubricante usado de los vehículos automotores reviste gran interés por su volumen de generación, la dispersión de sus fuentes generadoras, principalmente pequeños y microgeneradores, así como por su disposición inadecuada. La experiencia adquirida en el proyecto de promoción del acopio y reciclado de este tipo de aceites usados llevó a plantear su desclasificación como residuos peligrosos (en los EUA no se clasifican como tales). Al mismo tiempo, se emitirá NOM en la que se indiquen los requisitos para formular combustibles alternos y especificar el tipo de hornos que pueden hacer usos de ellos. Con estas iniciativas se espera facilitar en todo el país el acopio y reciclado costo-efectivos y ambientalmente adecuado de estos residuos. De manera complementaria, se proporcionarán a los gobiernos estatales y municipales y Núcleos Técnicos de la Remexmar materiales de apoyo para la capacitación y difusión de esta iniciativa.
Por lo anterior, se puede deducir que los residuos de aceite quemado son una buena alternativa para utilizarse como fuente de energía en algunos procesos industriales, siguiendo la normatividad emitida por los organismos de gobierno en materia ecológica.
En fin, la aplicación de aceite quemado como combustible en la fabricación de ladrillos, tejas y otros productos de arcilla en la comunidad de Tejaltitlán arrojó excelentes resultados que mucho la beneficiarán, por lo que otras comunidades dedicadas a esta actividad harán bien en analizar su pertinencia.