Nuestra historia

En septiembre de 1985, nació una niña en la ciudad de Coatepec, Veracruz en el seno de una familia tradicional conformada por los padres y dos hermanos. Su vida se desarrolló con normalidad hasta el día en que, estando cerca de cumplir dos años de edad, empezó a experimentar algunos cambios. Lloraba continuamente y su desarrollo no reportaba avances, sino por el contrario, retrocedía. Olvidó las cosas que había aprendido, dejó de caminar, de hablar y de valerse por sí misma. Lo único que permaneció igual fue un continuo apretón de manos, como si estuviera aplaudiendo. En un estado casi vegetativo y dependiente totalmente de su familia, cumplió 15 años y poco después falleció de paro cardiorrespiratorio. Lo que implicó para ella y su familia vivir en ese estado durante 13 años es devastador.

Esta es la historia de Roxana, diagnosticada con Síndrome de Rett, una enfermedad congénita e incurable que afecta la gran mayoría de las veces a sujetos del sexo femenino. La pérdida de las capacidades es persistente y progresiva. El diagnóstico le fue dado a la familia poco tiempo después de que Roxana empezó con los síntomas, pero la ayuda médica que podían ofrecerle era prácticamente nula. No había forma de detener la enfermedad o aliviarla.
Fue la historia de Roxana, “La Mirrus” como le llamaban sus hermanos mayores por ser tan pequeñita, la que inspiró a un grupo multidisciplinario de académicos a crear un espacio para el estudio básico y clínico de enfermedades neurodegenerativas.
En abril de 2009  crearon el Programa de Neurobiología adscrito a la Dirección General de Investigaciones, iniciando con una plantilla de diez académicos. Este programa trabajó activamente durante dos años, dedicándose al estudio del cerebro, su estructura, funcionamiento y enfermedades. Bajo estas líneas de generación y aplicación del conocimiento, los académicos que conformaron el programa en ese entonces lograron obtener el reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadores y del perfil del Programa de Mejoramiento del Profesorado. Asimismo, se incorporaron a una red de colaboración dedicada al estudio del cerebro y el sistema nervioso en general, lo que les valió el reconocimiento internacional de sus pares, gracias a las investigaciones realizadas.

Todo ello permitió obtener recursos externos, formar recursos humanos especializados y vincularse con diversos sectores sociales. Adicionalmente, en ese tiempo, se logró la creación de tres Cuerpos Académicos, la publicación de la revista electrónica indexada eNeurobiología, más de diez publicaciones indexadas por año, la celebración de la Semana Mundial del Cerebro, la movilidad nacional e internacional de académicos y estudiantes, así como la estructura de un proyecto para la creación del Doctorado en Investigaciones Cerebrales.

Con esos antecedentes, en el mes de agosto de 2011, el Programa de Neurobiología se transformó en el Centro de Investigaciones Cerebrales (Cice). El objetivo de esta entidad, desde sus inicios y hasta la fecha, es el de realizar investigación científica con un enfoque multidisciplinario a partir del estudio de modelos animales, con proyección a extrapolar el conocimiento obtenido al ámbito humano. El propósito es la generación de conocimiento sobre la organización y funcionamiento del cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso periférico, con énfasis en las diferentes enfermedades que los aquejan.

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