6.1 Ecosalud, sustentabilidad y contexto de aplicación
El enfoque de ecosalud en general
Como se ha revisado, el enfoque de ecosalud parte de concebir la salud como el resultado de complejas interacciones que ocurren en los socio-ecosistemas. En particular “una premisa fundamental de ecosalud es que la salud humana es influenciada por cuatro subsistemas que interactúan entre sí: ecológico, sociológico, político y económico, y es su interacción lo que se necesita para garantizar un impacto y relevancia de la investigación en salud”. En el enfoque de ecosalud hay necesidad de una mejor documentación de las experiencias de diversas asociaciones que involucran a actores de salud pública desde la academia, el Estado, la sociedad civil y el sector privado, y cómo ellos han ayudado a propiciar programas y políticas efectivas e integradoras.
La comunicación efectiva entre las partes interesadas es uno de los retos para el desarrollo de los proyectos con el enfoque de ecosalud, debido a que en ellos se abordan problemas complejos, se involucran intereses diversos, pueden emerger tecnicismos y en ciertos casos, las perspectivas pueden divergir entre sectores, por lo que llegar a acuerdos no es una tarea fácil (Bunch, 2016). En consecuencia, Anticona et al. (2013) muestran que, si no hay un esfuerzo por presentar los resultados de forma pedagógica, atractiva e incluyente, se pueden perder oportunidades para generar interés y desarrollar las iniciativas del enfoque.
Fuente: Méndez, F., Cuartas, D., Montes, M., Peralta, M., Salcedo, C. & Abrahams, N. (2019).
Principales amenazas a la salud
La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó diez graves amenazas que también incluyen la situación en que viven 1,600 millones de personas, o el 22% de la población global, víctimas de la pobreza, el hambre, los conflictos y el desplazamiento, además de la falta de servicios de salud primaria en muchos países.
Instrucción: Haz clic en el botón para descargar el archivo.
Consulta la información completa Cuáles son las 10 principales amenazas a la salud en 2019. se abre en nueva pestaña
La sustentabilidad
La sustentabilidad propone la armonía entre investigaciones y acciones, para incidir de forma equilibrada y duradera en el medio ambiente, protegiendo así los escenarios biológicos, sociales, culturales, políticos y económicos que son fundamentales para la salud y el bienestar humano, tanto para las generaciones presentes como las futuras (Charron, 2012).
Para el análisis del principio de sustentabilidad se caracterizan dos atributos: cambios sociales y ambientales sustentables, así como políticas y prácticas duraderas, identificando sus facilitadores y barreras.
Instrucción: Haz clic en cada botón para revisar la información.
a. Cambios sociales y ambientales sustentables
De acuerdo con Charron (2012) los cambios ambientales y sociales sustentables involucran las nociones sobre la capacidad de la sociedad para satisfacer sus necesidades básicas actuales y futuras, además de los vínculos multidimensionales entre salud, sociedad y medio ambiente. Así, las sociedades sustentables se definen por la capacidad para producir condiciones de trabajo y vida equitativa, saludable y digna. En ese sentido, estos cambios concilian con la satisfacción de las necesidades humanas sin poner en riesgo a largo plazo el ecosistema. Rapport y Singh (2006) afirman que el ser humano tiene un papel fundamental en el cuidado de su entorno, pues existe una estrecha interdependencia entre la sociedad y el ambiente.
b. Prácticas y políticas duraderas
En las iniciativas identificadas como sustentables, es reiterada la promoción de la agricultura orgánica y la reducción del uso de pesticidas, con el objetivo de contribuir al cuidado del ecosistema y la calidad de vida de los pequeños productores. Lebel (2003) sintetiza esta idea al acotar que, las propuestas con enfoque de ecosalud aspiran a fomentar una sinergia entre los cambios sustentables de las prácticas agrarias y la salud humana, para asegurar la continuidad de los ecosistemas agrarios viables.
Este propósito se ejemplifica con un proyecto en la región Andina Central (Ecuador, Perú y Bolivia), donde se indaga sobre los agroecosistemas de cultivos de hortalizas y papas, el impacto del uso de plaguicidas sobre la biodiversidad de insectos beneficiosos para los cultivos, las plagas en relación con las estaciones de sembrado y las estrategias para promover la regulación natural de los agro-ecosistemas. Esta experiencia demuestra que existen problemas fitosanitarios en los cultivos de papas y hortalizas expuestos al uso intensivo de fumigaciones químicas, las cuales derivan en problemas como las enfermedades fungosas que también se tratan con insecticidas. A raíz de esta situación, el equipo de trabajo y la comunidad identificaron las principales plagas de los cultivos para: capacitar a los agricultores en su reconocimiento; intervenirlas de forma sana y sustentable; fomentar la producción y articulación comercial sustentable de productos orgánicos.
Un elemento por destacar en la revisión en torno a las propuestas sustentables, es que estas requieren de la participación y compromiso de las comunidades en términos de apropiarse de los hallazgos en conocimientos y prácticas, para que los cambios sean significativos y duraderos. Asimismo, la importancia de las acciones de las autoridades públicas se menciona de tal manera que las iniciativas de trabajo no se reducen a la participación comunitaria.
c. Facilitadores
El uso de tecnologías sustentables y las acciones de la población se reseñan como factores relevantes. Al respecto Fang et al. (2011) se refieren a una experiencia sobre el uso de tecnologías como el riego de cultivos por goteo y el fortalecimiento de los escenarios de participación comunitaria para la incidencia en la toma de decisiones gubernamentales.
Otro de los facilitadores presentes alude a la identificación de líderes locales para recibir entrenamiento en ecosalud, apoyar sus procesos de empoderamiento y promover la realización de actividades, desde y para sus propias comunidades. Finalmente, se cuestionan los saberes y prácticas arraigadas, que afectan la calidad de vida y el entorno de las poblaciones, resaltando que no por ser una costumbre de una comunidad es necesariamente beneficiosa para el ecosistema. En ese sentido Lebel (2003) reflexiona a nivel teórico sobre prácticas y hábitos, con impacto negativo para el ecosistema y la salud humana que deberían ser erradicadas.
d. Barreras
Hacer más visible el principio de sustentabilidad es uno de los desafíos del enfoque. Se necesita mayor discusión en torno a la noción de desarrollo sustentable, ya que el término poco se menciona y rara vez se discute, o es interrogado de una forma conceptual. Además, predomina un esfuerzo por relacionar la sustentabilidad con la protección de los ecosistemas, mientras que los nexos complejos de estos con los seres humanos son un tema secundario.
Por otra parte, Sarkar (2010) encuentra como obstáculo la insuficiencia de las acciones de las autoridades de salud pública y la falta de asociación con la comunidad. Específicamente, el acceso a alternativas que sean sustentables se puede ver limitado por la falta de voluntad política de los tomadores de decisiones y la incipiente organización comunitaria, que ayuden a desarrollar y mantener programas efectivos. De igual manera, Charron (2012) advierte que la sustentabilidad también se ve obstaculizada por las desigualdades económicas y ambientales, pues cambiar estas situaciones estructurales es un reto cuando las poblaciones tienen un acceso limitado a recursos y opciones de subsistencia. Así pues, las alternativas sustentables no son estrategias lineales sino posibilidades de vida que la misma comunidad y estructuras políticas, deben modificar y apropiar a sus ritmos.