﻿{"id":128,"date":"2012-02-11T12:10:49","date_gmt":"2012-02-11T18:10:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lem\/?p=128"},"modified":"2012-02-15T11:44:53","modified_gmt":"2012-02-15T17:44:53","slug":"parafrasis-5-jorge","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lem\/2012\/02\/11\/parafrasis-5-jorge\/","title":{"rendered":"Par\u00e1frasis 5. Jorge"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Lyons, J. 1968. <em>Introducci\u00f3n a la ling\u00fc\u00edstica te\u00f3rica<\/em>. Barcelona: Teide S.A.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Secciones: 9.3 La \u201csignificaci\u00f3n\u201d y 9.4 Referencia y sentido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jorge Vaca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El texto resulta de dif\u00edcil lectura quiz\u00e1 por no haber seguido paso a paso las consideraciones hechas en cap\u00edtulos anteriores y ya que el autor va tratando cada uno de los conceptos en forma independiente. Creo que habr\u00eda que hacer una lectura continua y ordenada del texto, de considerarse importante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto a la \u201csignificaci\u00f3n\u201d Lyons introduce inicialmente una distinci\u00f3n entre \u201ctener significado\u201d y \u201csignificar\u201d, aduciendo que las <em>palabras<\/em> tienen significado mientras que las <em>frases y oraciones<\/em> (o expresiones y enunciados) pueden o no ser significativas (\u00bf= tener significancia?). M\u00e1s adelante se nos dice que \u201cla significancia de las oraciones bien formadas gramaticalmente se formula a base de ciertos principios generales sobre la compatibilidad entre los \u201csignificados\u201d de sus elementos constitutivos\u201d y da el ejemplo de \u201ccomer leche\u201d o \u201cbeber pan\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Enfatiza la idea general de que \u201ctener significado implica opci\u00f3n\u201d y, a pesar de que afirma que no adopta una vertiente \u201cinformativa\u201d, es claro que si un elemento tiene significado es en funci\u00f3n de la impredecibilidad de la aparici\u00f3n de ese elemento: si el elemento es obligatorio (\u00bfc\u00f3mo est\u00e1 usted?) no es informativo y por tanto no tiene significado y, al contrario, si es muy extra\u00f1o e impredecible, tiene \u201cmucho\u201d significado. Recuerda la importancia del contexto, de los rasgos de\u00edcticos (ese, aqu\u00ed, hoy) y el conocimiento de la situaci\u00f3n para la comprensi\u00f3n de ambos hablantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La relaci\u00f3n de \u201creferencia\u201d (o denotaci\u00f3n), en t\u00e9rminos muy generales, establece la relaci\u00f3n entre las palabras y las cosas, hechos, acciones y cualidades que representan y es importante para cualquier teor\u00eda sem\u00e1ntica ya que presupone la existencia en \u201cla realidad\u201d f\u00edsica o en cierto mundo posible bien delimitado: los dragones, los duendes, las hadas, los \u00e1tomos, los puntos (en geometr\u00eda), las competencias para&#8230; (en los individuos), etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, \u201cpor sentido de una palabra entendemos el lugar que \u00e9sta ocupa en un sistema de relaciones que ella misma contrae con otras palabras del vocabulario&#8230; lo que entendemos por sentido de un dato l\u00e9xico es el conjunto entero de <em>relaciones de sentido<\/em> (incluyendo la sinonimia) que este dato contrae con los dem\u00e1s datos en el vocabulario\u201d \u201c&#8230;vamos a suponer que por lo menos algunos datos del vocabulario se hayan dentro de sistemas l\u00e9xicos y que la estructura sem\u00e1ntica de estos sistemas debe describirse a base de las relaciones de sentido que se mantienen entre los datos l\u00e9xicos. Esta afirmaci\u00f3n se entiende como una formulaci\u00f3n m\u00e1s precisa del principio seg\u00fan el cual \u2018el significado de cada t\u00e9rmino est\u00e1 en funci\u00f3n del lugar que ocupa en su propio sistema\u2019\u201d (parentesco en ruso o espa\u00f1ol).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luego de esto el autor ilustra la noci\u00f3n de campos sem\u00e1nticos con los t\u00e9rminos de color y acaba hablando de la relatividad sem\u00e1ntica, la intersecci\u00f3n cultural y la aplicaci\u00f3n como aspectos importantes por considerar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0<strong>Como todo esto es poco claro, recurr\u00ed al <em>Vocabulaire des sciences cognitives<\/em> (Houd\u00e9, O., et. al. 1998, Paris: PUF).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Comparto la traducci\u00f3n r\u00e1pida de dos entradas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">SIGNIFICACI\u00d3N. (Ingl\u00e9s, <em>meaning<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Ling\u00fc\u00edstica<\/strong>. Como muchos t\u00e9rminos de sem\u00e1ntica (&gt;SEMANTICA) el de significaci\u00f3n viene de la escol\u00e1stica (&#8230;). Su sentido moderno en franc\u00e9s se remonta a Nicolas Beauz\u00e9e en el siglo XVIII quien en la <em>enciclopedia met\u00f3dica<\/em> estima que cada palabra tiene primero una significaci\u00f3n primitiva y fundamental, dividi\u00e9ndose en significaci\u00f3n objetiva (idea fundamental que es el objeto individual de la significaci\u00f3n de la palabra) y significaci\u00f3n formal equivalente al \u201cmodo de significar\u201d escol\u00e1stico). Esta problem\u00e1tica hace de la significaci\u00f3n el sentido propio (primitivo y fundamental), donde los sentidos figurados deben ser dispuestos entre las acepciones que dependen de ella (&gt;SENTIDO). Hasta nuestros d\u00edas, esta distinci\u00f3n sigue siendo v\u00e1lida entre muchos autores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el uso de la mayor parte de los ling\u00fcistas franceses contempor\u00e1neos, cuando la distinci\u00f3n entre significaci\u00f3n y sentido permanece, queda en general relacionada a las palabras l\u00e9xicas: la significaci\u00f3n compete a la lengua; el sentido, al discurso o al habla (en la acepci\u00f3n saussuriana de esta palabra) (&gt;DISCURSO, L\u00c9XICO, ORAL). En otros t\u00e9rminos, la significaci\u00f3n de una palabra es un tipo y los sentidos que toma en el discurso son las ocurrencias de ese tipo (&gt;TIPO, OCURRENCIA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ling\u00fc\u00edstica anglosajona, la distinci\u00f3n entre <em>sentido<\/em> y <em>meaning<\/em> no es tan clara, especialmente porque <em>meaning<\/em> designa diversas formas de intencionalidad (&gt;INTENCIONALIDAD). Adem\u00e1s, <em>sense<\/em> designa frecuentemente el <em>conceptual<\/em> <em>meaning<\/em> o el <em>core-meaning<\/em> de una palabra (&gt;CONCEPTO) y puede entonces traducirse como \u201csignificaci\u00f3n\u201d. Sin embargo, en todos los casos la significaci\u00f3n es definida como una forma estable, independiente de los contextos, mientras que los sentidos var\u00edan seg\u00fan los contextos desde que ya no es definido en relaci\u00f3n con un signo aislado (&gt;CONTEXTO y SITUACI\u00d3N, SIGNO).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la tradici\u00f3n l\u00f3gica, la significaci\u00f3n queda frecuentemente asimilada a la comprehensi\u00f3n (o intenci\u00f3n) del concepto significado por la palabra, y opuesto a la extensi\u00f3n (&gt;CATEGORIZACI\u00d3N, L\u00d3GICA). La tesis de Frege da testimonio de lo anterior, seg\u00fan la cual la significaci\u00f3n determina la denotaci\u00f3n: \u201ces natural asociar a un signo algo que podr\u00eda llamarse su denotaci\u00f3n (<em>Bedeutung<\/em>), lo que quisiera llamar la significaci\u00f3n del signo (<em>Sinn<\/em>), donde est\u00e1 contenido el modo de donaci\u00f3n del objeto\u201d. La sem\u00e1ntica contempor\u00e1nea llamada \u201cintencional\u201d estudia la significaci\u00f3n as\u00ed definida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La relaci\u00f3n entre significaci\u00f3n y denotaci\u00f3n es precisada por la teor\u00eda de las condiciones necesarias y suficientes, explicitada por Morris y Carnap: a cada elemento de sentido corresponde una condici\u00f3n de denotaci\u00f3n. La sem\u00e1ntica cognitiva ha abandonado la problem\u00e1tica de la denotaci\u00f3n y se ha concentrado en la cuesti\u00f3n de las relaciones entre conceptos en el seno de una misma categor\u00eda (o clase). Inspir\u00e1ndose en los trabajos de Rosch en psicolog\u00eda, la sem\u00e1ntica cognitiva adopt\u00f3 el concepto de prototipo que define tanto un ejemplar privilegiado o \u201cparang\u00f3n\u201d (por ejemplo, el canario ser\u00eda el prototipo del p\u00e1jaro), como un tipo abstracto cuyos diversos miembros de la clase ser\u00edan las ocurrencias centrales o perif\u00e9ricas (el canario ser\u00eda un ejemplar central de la categor\u00eda de los p\u00e1jaros y el avestruz, un ejemplar perif\u00e9rico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto al estatus de las significaciones, se plantean tres problemas: \u00bfla significaci\u00f3n es del dominio de las lenguas, del lenguaje o de los contenidos mentales? (&gt;ESP\u00cdRITU, LENGUAJE). \u00bfEst\u00e1 ligada a la expresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica de los conceptos o es independiente de esta expresi\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo se relaciona, en la primera hip\u00f3tesis, con el sentido y en la segunda, con la denotaci\u00f3n? Por regla general, para los autores que trabajan en sem\u00e1ntica cognitiva las significaciones son contenidos mentales de car\u00e1cter universal, sea por las primitivas que las componen (&#8230;) o ya sea por las operaciones que las constituyen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, se pueden distinguir las diversas teor\u00edas de la significaci\u00f3n por las relaciones que privilegian: las teor\u00edas l\u00f3gicas privilegian la referencia; las teor\u00edas pragm\u00e1ticas, la inferencia. La sem\u00e1ntica ling\u00fc\u00edstica de tradici\u00f3n estructural privilegia la diferencia: son las oposiciones en el seno de clases sem\u00e1nticas y entre clases sem\u00e1nticas las que permiten definir los contenidos l\u00e9xicos (&gt;L\u00c9XICO). La sem\u00e1ntica cognitiva ha reevaluado la problem\u00e1tica de la diferencia introduciendo o reconociendo las desigualdades cuantitativas entre los miembros de las categor\u00edas (o clases l\u00e9xicas) e introduciendo formas de gradualidad en la organizaci\u00f3n de las categor\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">SENTIDO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Ling\u00fc\u00edstica<\/strong>. Desde Nicol\u00e1s Beauz\u00e9e en el siglo XVIII se distingue en sem\u00e1ntica francesa el sentido de la significaci\u00f3n (&gt;SEM\u00c1NTICA, SIGNIFICACI\u00d3N). Sin embargo, los usos var\u00edan y ciertos autores emplean indistintamente las dos palabras. En sem\u00e1ntica l\u00e9xica se puede llamar significaci\u00f3n al contenido que se supone invariante de la palabra y designar por sentido sus acepciones o sus empleos en contexto (&gt;CONTEXTO, SITUACI\u00d3N, L\u00c9XICO). La oposici\u00f3n entre sentido y referencia retomada de la traducci\u00f3n francesa de Frege no toma en cuenta esta distinci\u00f3n y el t\u00e9rmino de \u201csentido\u201d incluye entonces el concepto de significaci\u00f3n. Otra distinci\u00f3n concierne a los niveles de la descripci\u00f3n; se habla entonces de la significaci\u00f3n de una palabra y del sentido de un texto. Esta segunda distinci\u00f3n refleja dos tradiciones diferentes: la tradici\u00f3n l\u00f3gico-gramatical y la tradici\u00f3n hermene\u00fatico-ret\u00f3rica. Esas distinciones no tienen continuidad en el dominio de la sem\u00e1ntica cognitiva. La relaci\u00f3n entre significaci\u00f3n y sentido l\u00e9xico es concebida como una relaci\u00f3n entre tipo y ocurrencia o entre prototipo y ejemplar de una categor\u00eda. Adem\u00e1s, cuando se estudia el nivel del texto, el principio de composicionalidad es ah\u00ed mantenido de diversas formas, generalmente debilitado: el sentido de un texto es, entonces, considerado como la composici\u00f3n de las significaciones de las proposiciones que lo constituyen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se podr\u00eda objetar que la significaci\u00f3n es un tipo, constituido como tal por el ling\u00fcista a partir de los sentidos observados en el discurso, que tienen el estatus de ocurrencias. Para las teor\u00edas cl\u00e1sicas de la significaci\u00f3n y precisamente para ciertas teor\u00edas de prototipos l\u00e9xicos, una palabra tiene una significaci\u00f3n propia, constante o al menos privilegiada. Esta significaci\u00f3n propia es un concepto estable (&gt;CONCEPTO), el cual refleja una cosa dotada de una substancia permanente, de una esencia. Es en relaci\u00f3n con la significaci\u00f3n que se definen las variaciones de sentido o acepciones, frecuentemente consideradas como accidentes de esta substancia o, en t\u00e9rminos m\u00e1s modernos, como los sentidos perif\u00e9ricos al prototipo (<em>core-meaning<\/em>, en ingl\u00e9s). La significaci\u00f3n de la palabra est\u00e1 entonces anclada\u00a0 al paradigma de la referencia, pero este paradigma (de la referencia directa o no) no puede dar cuenta del sentido, ni explicar por qu\u00e9 y c\u00f3mo la referencia var\u00eda con los contextos, incluso postulando que la significaci\u00f3n se encuentra ah\u00ed deformada. Si se relacionan los sentidos l\u00e9xicos a los textos donde ocurren y esos textos, a los g\u00e9neros y a los discursos a los que pertenece, se debe reconocer que las referencias son codificadas por las normas que los gobiernan (&gt;NORMATIVIDAD). De hecho, la jerarqu\u00eda entre sentido y significaci\u00f3n podr\u00eda ser la inversa. El sentido no es la significaci\u00f3n deformada por el contexto, y la significaci\u00f3n no ser\u00eda ya un tipo diversamente deformado en sus ocurrencias, las que constituyen los sentidos, sino el sentido normalizado una vez sacado de su contexto. El tipo se convierte entonces en una colecci\u00f3n de accidentes, un resumen convencional de las ocurrencias retenidas como pertinentes para su definici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Ludwig, Pascal. 1997. <em>Le langage<\/em>. Flammarion: Par\u00eds.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este peque\u00f1o gran libro trata diferentes aspectos de la relaci\u00f3n entre el lenguaje y el pensamiento desde la filosof\u00eda del lenguaje. Selecciona y comenta un importante conjunto de textos cortos, originales, pero fundamentales del tema, por lo que es un importante compendio. Adem\u00e1s, presenta un glosario del que traducimos algunas entradas que pueden ser \u00fatiles para aclarar los conceptos que se desean comprender, o al menos para dar pistas para su estudio a profundidad. Quiz\u00e1 est\u00e9 traducido (averig\u00fcen) o quiz\u00e1 puedan acceder a los textos compilados en otro idioma, ya que son textos cl\u00e1sicos. Busquen&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">V\u00e9ase tambi\u00e9n: <a href=\"http:\/\/web.mac.com\/cludwig\/Site\/Bienvenue.html\">http:\/\/web.mac.com\/cludwig\/Site\/Bienvenue.html<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">REPRESENTACI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo que distingue una representaci\u00f3n de otros tipos de objetos es que posee un contenido: trata de otro objeto, del que se dice, seg\u00fan el caso, que lo esboza, lo denota, toma su lugar, lo significa&#8230; Esta propiedad de \u00abtratar de\u00bb otra cosa, de remitir a un contenido, se nombra la <em>intencionalidad, <\/em>y muchos debates se consagran a la elucidaci\u00f3n de su naturaleza. Siguiendo a Pierce, las representaciones se pueden clasificar en tres categor\u00edas. Los <em>iconos<\/em>, en primer lugar, representan su contenido en virtud de una relaci\u00f3n de semejanza del tipo de la que liga un retrato a su modelo. Los <em>\u00edndices<\/em> representan en virtud de relaciones de dependencia causal, el humo representa el fuego de esta manera, porque aquel depende causalmente del fuego. Finalmente, los <em>s\u00edmbolos<\/em> representan en virtud de relaciones que son impuestas de manera arbitraria por el uso. Resolver el problema de la intencionalidad de las representaciones parece hoy una tarea particularmente crucial porque puede comprenderse la intencionalidad de los estados mentales reduci\u00e9ndola a la de las representaciones mentales -tr\u00e1tese de ideas, de im\u00e1genes o de s\u00edmbolos mentales-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">SIGNO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El signo es un ser doble que se caracteriza por una relaci\u00f3n con otra cosa distinta a \u00e9l. En efecto, se pueden distinguir dos caras del signo. Por una parte, su cara material: un signo es una cosa como otras, susceptible por ejemplo de entrar en relaciones causales. Por otra parte, su contenido, es decir, eso de lo que es el signo. Consideremos, en primer lugar, el signo en su aspecto material. Se sostiene, a veces, que un signo debe poder ser percibido. Sin embargo, este uso se aleja mucho del sentido de la palabra en la teor\u00eda cl\u00e1sica del signo. Seg\u00fan los cl\u00e1sicos, las ideas son, en efecto, signos; entonces, se trata de entidades esencialmente privadas que s\u00f3lo pueden aparecer como sujeto. Se admitir\u00e1 entonces que los estados mentales o, en general, los estados inobservables, como los estados computacionales de una computadora, pueden ser signos. Consideremos ahora la naturaleza de la relaci\u00f3n que un signo mantiene con su contenido.\u00a0 Esta relaci\u00f3n puede descansar en una regularidad natural. As\u00ed, el humo es el signo del fuego y el n\u00famero de c\u00edrculos que se pueden observar en el tronco de un \u00e1rbol, el signo de su edad. N\u00f3tese la relaci\u00f3n que parece existir entre los signos naturales y la informaci\u00f3n: los signos naturales parecen vehiculizar una informaci\u00f3n que trata de eso de lo que son los signos. La relaci\u00f3n de significaci\u00f3n puede, sin embargo, igualmente descansar en regularidades no naturales. Los cl\u00e1sicos hablaban al respecto de signos de instituci\u00f3n. Hoy, el t\u00e9rmino de convenci\u00f3n se ha impuesto. Se aplica, evidentemente, por excelencia, a los signos ling\u00fc\u00edsticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">SENTIDO-REFERENCIA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es una distinci\u00f3n introducida por Frege, para quien la noci\u00f3n de referencia no permite, por s\u00ed sola, construir una teor\u00eda de la significaci\u00f3n. Es necesario apelar, para comprender las relaciones entre los signos y las relaciones que son denotadas, a la noci\u00f3n suplementaria de sentido. El sentido de una expresi\u00f3n, seg\u00fan Frege, es lo que determina su referente. \u00c9l lo identifica precisamente a la manera en que asociamos el referente a la expresi\u00f3n, a su modo de representaci\u00f3n o modo de donaci\u00f3n. No se trata, sin embargo, de una concepci\u00f3n mental o de una idea. Frege se toma mucho cuidado en distinguir la noci\u00f3n de sentido de la de representaci\u00f3n o de imagen mental. Insiste, en efecto, en el car\u00e1cter objetivo y comunicable del sentido, que opone al car\u00e1cter subjetivo y privado y, por lo tanto, incomunicable de las ideas o de las im\u00e1genes mentales. Adem\u00e1s, aprehendemos los sentidos de los t\u00e9rminos que designan objetos abstractos como \u00abcero\u00bb, \u00abun\u00bb y todos los nombres de los n\u00fameros, o bien, como \u00abel Estado franc\u00e9s\u00bb o \u00abla instituci\u00f3n del matrimonio\u00bb sin formar im\u00e1genes de esos objetos. El concepto de sentido permite a Frege resolver cierto n\u00famero de enigmas que se plantean a la teor\u00eda \u00abingenua\u00bb, referencialista, de la significaci\u00f3n. En primer lugar, una expresi\u00f3n puede poseer un sentido sin tener referente. Las descripciones definidas constituyen la ilustraci\u00f3n m\u00e1s sorprendente de esta posibilidad: se puede comprender la expresi\u00f3n \u00abel actual rey de Francia\u00bb, la que no tiene referente, si se aprenden los sentidos de sus constituyentes. De la misma manera, puede identificarse el sentido de nombres propios que no tratan de nadie, como Sherlock Holmes, a los conceptos que est\u00e1n asociados a \u00e9l y que permitir\u00edan identificar al individuo en cuesti\u00f3n, si existiese. En segundo lugar, la noci\u00f3n de sentido permite resolver el problema de los enunciados de identidad que vehiculan informaci\u00f3n del tipo \u00abPhosphorus = Hespherus\u00bb [dos nombres con los que se conoc\u00eda en la antig\u00fcedad a Venus, creyendo que eran dos planetas \/ estrellas diferentes: uno, el primero que aparec\u00eda en la tarde; otro, el \u00faltimo que se ve\u00eda al amanecer]. Ya que los dos nombres comparten la misma referencia, su sentido y, entonces, seg\u00fan Frege, su valor cognitivo, difiere: cada uno aporta una informaci\u00f3n diferente al locutor porque modos de presentaci\u00f3n diferentes les son asociados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">REFERENCIA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La referencia es una relaci\u00f3n entre las palabras y el dominio de los objetos que describen. En general, se trata de una relaci\u00f3n entre el lenguaje y el mundo, pero s\u00f3lo en general: es en efecto posible referirse a objetos ficticios -Hamlet, Sherlock Holmes- o abstractos -el rojo, el conjunto de los n\u00fameros pares- cuya existencia plantea, evidentemente, problemas. La relaci\u00f3n entre un nombre propio y el objeto en el que tiene lugar (su portador) constituye el paradigma de la relaci\u00f3n de referencia, lo que explica el inter\u00e9s que los fil\u00f3sofos del lenguaje atribuyen a la sem\u00e1ntica de los nombres propios. La pregunta principal a la que las diferentes teor\u00edas filos\u00f3ficas de la referencia intentan responder concierne a la naturaleza y a la importancia de la relaci\u00f3n de referencia. Dos grandes posiciones se confrontan al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La primera se inspira en los escritos de Frege, cuyo estudio ha sido renovado por el fil\u00f3sofo brit\u00e1nico M. Dummett, y considera que la relaci\u00f3n de referencia es una relaci\u00f3n derivada. Seg\u00fan esta aproximaci\u00f3n fregiana hay que partir de la frase para comprender la noci\u00f3n de referencia, y no de sus constituyentes. Si se admite que comprender una frase equivale a conocer sus condiciones de verdad,\u00a0 puede definirse indirectamente la referencia de cada constituyente de la frase como su contribuci\u00f3n a esas condiciones. As\u00ed, los sentidos de los constituyentes de una frase permiten, cuando son compuestos, comprender el sentido de la frase, es decir, conocer en qu\u00e9 condiciones la frase es verdad. Y de este conocimiento se puede extraer el de la referencia de cada uno de los t\u00e9rminos. La <em>teor\u00eda descriptivista de la referencia,<\/em> que desde hace mucho tiempo funge como ortodoxia en filosof\u00eda del lenguaje, comparte esta idea de una relaci\u00f3n <em>indirecta<\/em> entre un t\u00e9rmino referencial y su denotaci\u00f3n. Seg\u00fan ella, esta relaci\u00f3n est\u00e1 determinada por propiedades o conceptos que permiten identificar el referente de manera descriptiva. As\u00ed, a un nombre propio como \u00abArist\u00f3teles\u00bb estar\u00edan asociadas condiciones descriptivas del tipo \u00abalumno de Plat\u00f3n\u00bb, \u00abfil\u00f3sofo griego\u00bb, \u00abpreceptor de Alejandro\u00bb&#8230;, permitiendo al locutor identificar al individuo al que el nombre refiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Seg\u00fan la aproximaci\u00f3n naturalista que reivindica la herencia de Mill y de Kripke, se debe reconocer, al contrario, el car\u00e1cter primero de la relaci\u00f3n de referencia. Los partidarios de esta aproximaci\u00f3n la reducen frecuentemente a una relaci\u00f3n causal o, en todo caso,\u00a0 a una relaci\u00f3n que puede ser determinada independientemente de las consideraciones que tratan de la significaci\u00f3n de los t\u00e9rminos o de la manera en la que los locutores los comprenden. La teor\u00eda causal de la referencia analiza as\u00ed la relaci\u00f3n de referencia, la que vincula un t\u00e9rmino referencial al objeto que denota, apelando a la noci\u00f3n de cadena causal. Ilustremos esta idea con el caso de los nombres propios. Un nombre propio, seg\u00fan la teor\u00eda causal, es introducido en una comunidad por el acto del bautismo, luego del cual, queda asociado a su referente de manera ostensiva. Ese v\u00ednculo se mantiene en consecuencia a lo largo de las cadenas causales constituidas por las conversaciones o los textos en los cuales el nombre aparece. Es el v\u00ednculo el que permite a los locutores utilizar correctamente el nombre. Seg\u00fan los partidarios de la teor\u00eda causal de la referencia, es componiendo directamente las denotaciones de las subexpresiones de las que una frase est\u00e1 constituida como uno determina sus condiciones de verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Notemos, finalmente, una ambig\u00fcedad en la significaci\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abreferencia\u00bb: puede designar la relaci\u00f3n de referencia, el acto por el cual un escucha introduce la relaci\u00f3n o uno de los t\u00e9rminos de la relaci\u00f3n (el objeto al cual se hace referencia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">SIGNIFICACI\u00d3N<sub>NN<\/sub><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El t\u00e9rmino de significaci\u00f3n posee una gran diversidad de sentidos. Para designar la noci\u00f3n que busca definir, es decir, la significaci\u00f3n tal como se manifiesta en los actos de comunicaci\u00f3n -el \u00abquerer decir\u00bb- Grice emplea la expresi\u00f3n \u00absignificaci\u00f3n<sub>NN<\/sub>\u00ab. A fin de precisar lo que entiende por eso, es indispensable establecer algunas distinciones. En primer lugar, hace falta distinguir la significaci\u00f3n que depende de los actos intencionales de aquella de la que no depende. Grice no se interesa m\u00e1s que en la primera y no, por ejemplo, en la relaci\u00f3n natural de significaci\u00f3n que puede haber entre el humo y el fuego. Consideremos, entonces, en segundo lugar, el caso en el que lo que es significado lo es intencionalmente a trav\u00e9s de un acto o del comportamiento de un agente. En esta clase de casos, a\u00fan hay que distinguir los actos de comunicaci\u00f3n que no necesitan, para tener \u00e9xito, un reconocimiento de parte del interlocutor de la intenci\u00f3n de comunicaci\u00f3n del locutor, de aquellos que necesitan tal reconocimiento. En efecto, Grice tampoco se interesa en los casos de comunicaci\u00f3n intencional en los cuales el reconocimiento de la intenci\u00f3n de comunicaci\u00f3n no es absolutamente necesario para el \u00e9xito de la empresa. Supongamos, por ejemplo, que Pedro, para informar a Pablo la identidad del nuevo presidente de la Rep\u00fablica, deja desplegado el peri\u00f3dico en su escritorio, abierto en la p\u00e1gina pertinente. Hay ah\u00ed manifiestamente un acto intencional de comunicaci\u00f3n de informaci\u00f3n; sin embargo, Pablo puede aprehender lo que es significado sin reconocer la intenci\u00f3n de Pedro: es muy posible que no tenga la menor idea concerniente a la persona que ha puesto el peri\u00f3dico en su escritorio. No se trata, entonces, de un \u00abquerer decir\u00bb en el sentido restringido del t\u00e9rmino que estudia Grice. Supongamos ahora que Pedro, encontr\u00e1ndose en la oficina de Pablo, se pone ostensiblemente a tiritar mirando la ventana abierta; tambi\u00e9n hay manifiestamente una intenci\u00f3n de comunicaci\u00f3n tras el comportamiento de Pedro. Pero esta vez es necesario que la intenci\u00f3n sea reconocida por Pablo para que el acto de comunicaci\u00f3n tenga \u00e9xito. Si Pablo no se da cuenta de que Pedro tirita ostensiblemente para significarle cerrar la ventana, el acto desemboca en un fracaso. Es a este segundo tipo de acto de comunicaci\u00f3n intencional al que Grice atribuye la propiedad de significar<sub>NN.<\/sub><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este an\u00e1lisis de la significaci\u00f3n desembocar\u00e1, en la continuaci\u00f3n de la obra de Grice, en una teor\u00eda de la conversaci\u00f3n como <em>empresa racional<\/em>. En una comunicaci\u00f3n normal, un locutor quiere hacer aprehender lo que tiene la intenci\u00f3n de comunicar y su interlocutor desea comprenderlo. En consecuencia, los actores de un intercambio ling\u00fc\u00edstico pueden mantener ciertas expectativas: pueden suponer que sus interlocutores respetan ciertas normas -o, si las transgreden, que lo hacen con un objetivo preciso-. De hecho, Grice insiste en el car\u00e1cter de <em>acci\u00f3n intencional colectiva<\/em> de la conversaci\u00f3n. Como en toda empresa colectiva, los interlocutores de una conversaci\u00f3n pueden seguir estrategias que tomen en cuenta la informaci\u00f3n acerca del objetivo com\u00fan de la que los otros disponen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">EXTENSI\u00d3N\/INTENCI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La extensi\u00f3n de un t\u00e9rmino o de una expresi\u00f3n es el conjunto de los objetos que la satisfacen; la intenci\u00f3n es la condici\u00f3n que un objeto debe satisfacer para que el t\u00e9rmino le sea aplicado de manera ver\u00eddica. Dos t\u00e9rminos pueden tener la misma extensi\u00f3n, pero diferir en cuanto a su intenci\u00f3n. As\u00ed, el conjunto de los animales racionales es exactamente id\u00e9ntico al conjunto de los b\u00edpedos sin plumas; las expresiones \u00abanimal racional\u00bb y \u00abb\u00edpedo sin plumas\u00bb tienen entonces la misma extensi\u00f3n. Sin embargo, sus intenciones son diferentes. No se puede, en efecto, aplicar el t\u00e9rmino \u00abanimal racional\u00bb sino a los individuos que poseen la propiedad de ser un animal racional. Si hubiera otros b\u00edpedos sin plumas aparte de los hombres, no podr\u00edamos aplicarles el t\u00e9rmino. Muchos te\u00f3ricos en el siglo XX han identificado la significaci\u00f3n de los t\u00e9rminos con su intenci\u00f3n. La significaci\u00f3n de un predicado es, entonces, la propiedad que determina su extensi\u00f3n, y la significaci\u00f3n de un t\u00e9rmino singular, el concepto que permite identificar al individuo al que el t\u00e9rmino se aplica. Sin embargo, los trabajos Kripke y de Putman que han desembocado en la teor\u00eda de la referencia directa han puesto en entredicho esta concepci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lyons, J. 1968. Introducci\u00f3n a la ling\u00fc\u00edstica te\u00f3rica. Barcelona: Teide S.A. 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