﻿{"id":96,"date":"2008-08-26T20:40:24","date_gmt":"2008-08-27T02:40:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=96"},"modified":"2012-12-05T16:23:42","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:42","slug":"carlos-monsivais-el-gran-murmurador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2008\/08\/26\/carlos-monsivais-el-gran-murmurador\/","title":{"rendered":"Carlos Monsiv\u00e1is: El gran murmurador"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Luis Gonz\u00e1lez de Alba<\/em><\/p>\n<p>Extra\u00f1o caso el de Carlos Monsiv\u00e1is: es uno de los autores m\u00e1s presentes de la literatura mexicana y, sin embargo, su figura es elusiva. \u00bfQui\u00e9n es Monsiv\u00e1is m\u00e1s all\u00e1 del mito que \u00e9l mismo ha fomentado? \u00bfCu\u00e1les son sus contribuciones objetivas a la democracia y cu\u00e1les sus tropiezos? \u00bfD\u00f3nde descansa lo mejor de su obra? \u00c1lvaro Enrigue y Luis Gonz\u00e1lez de Alba visitan el agitado mundo Monsiv\u00e1is.<\/p>\n<p><strong>El de la voz declara:<\/strong><\/p>\n<p>Que nunca le ha entendido a Carlos Monsiv\u00e1is, ni cuando habla ni cuando escribe. Cuando habla, por problemas de fon\u00e9tica; cuando escribe, por su prosa p\u00e9trea, pl\u00fambea, dif\u00edcil de desembrollar; y que, cuando uno se toma esos trabajos, descubre que no val\u00eda la pena: no era sino otra cuchufleta muy alambicada.<\/p>\n<p>Que siempre ha intentado leerlo, puntualmente y sin falta. Ha comenzado casi todos sus libros, y sus art\u00edculos tambi\u00e9n. No los termina porque lo derrota la creciente convicci\u00f3n de que toda esa retorcida sintaxis no es producto irremediable de dificultades conceptuales y s\u00f3lo conduce a la gris planicie de otro chistorete. Es decir, el apuro del lector no proviene de la materia; no es que, digamos, trate uno de desentra\u00f1ar un art\u00edculo de Feynman sobre el positr\u00f3n o, ya de perdida, uno de Lacan o de esos franceses pesaditos tan alabados en universidades de Nueva York. No: el problema es que, una vez cumplido el arduo an\u00e1lisis, resultan escopetazos contra moscas o contra lobos ya muertos.<\/p>\n<p>Que lleva casi cuarenta a\u00f1os tratando de desentra\u00f1ar el significado de los siguientes p\u00e1rrafos en los textos m\u00e1s celebrados del Cronista: \u201cLa manifestaci\u00f3n ser\u00eda democr\u00e1tica. Tal era el car\u00e1cter del Movimiento Estudiantil y todo se ajustaba a ese designio\u201d. \u00bfA cu\u00e1l designio? \u00bfC\u00f3mo es democr\u00e1tico un hecho que no comenz\u00f3 a existir sino con esa manifestaci\u00f3n, la encabezada por el rector de la UNAM? Otro m\u00e1s: \u201cUnos d\u00edas antes, el 22 de julio, dos pandillas, los Ciudadelos y los Ara\u00f1as, obligaron al encuentro de estudiantes de las Vocacionales 2 y 5 con alumnos de la Preparatoria Particular \u2018Isaac Ochoterena\u2019. Al d\u00eda siguiente el pleito contin\u00faa&#8230;\u201d \u00bfCu\u00e1l pleito? \u00bfNo era un encuentro de estudiantes?<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Su celeb\u00e9rrima cr\u00f3nica sobre la manifestaci\u00f3n silenciosa en septiembre de 1968 est\u00e1 construida de ladrillos como este: \u201cPorque llega el tiempo en que el c\u00famulo de las situaciones vividas, de tan extremo y de tan recordado, deja de proyectarse ante nuestros ojos como pel\u00edcula o como desvar\u00edo y abdica de su calidad epis\u00f3dica para mostrarse como nuestra carne y nuestra sustancia, inflexi\u00f3n de la voz y titubeo en el andar.\u201d Dejemos de preguntarnos qu\u00e9 es la \u201cfalsa altaner\u00eda\u201d que el Cronista atribuye al latinoamericano frente a la Historia, y atendamos lo siguiente: \u201cCarne y sangre de nuestro conocimiento&#8230;\u201d Y a\u00fan mejor: \u201cEl reacomodo del pa\u00eds ha decretado la suspensi\u00f3n de la credulidad ante el prestigio de un curr\u00edculum vitae, ha obtenido la extinci\u00f3n del concepto \u2018vida ejemplar\u2019.\u201d No, no lo vuelva a leer; espere a 2048 y pregunte a sus biznietos: quiz\u00e1 las supercomputadoras cu\u00e1nticas tengan la respuesta.<\/p>\n<p>Las frases anteriores fueron escritas en 1968 y reunidas en un libro de 1971. Esta \u2013\u201cPor cortes\u00eda de la Naturaleza, en 1955 se trastorna el uso del espacio p\u00fablico en 1985, luego del terremoto del 19 de septiembre\u201d\u2013 es del domingo 25 de abril de 2008&#8230; y es id\u00e9ntica a las anteriores. Como dijo Napole\u00f3n ante las pir\u00e1mides: \u00a1Oh, lectores, cuarenta a\u00f1os os contemplan! Pero m\u00e1s secretos han soltado las pir\u00e1mides que esta prosa. Veamos: \u00bfen 1955 se trastorn\u00f3 el uso del espacio p\u00fablico en 1985? No es que est\u00e9 en desacuerdo, es que sencillamente lo he le\u00eddo 27 veces e ignoro qu\u00e9 dice.<\/p>\n<p>Ocurre lo mismo p\u00e1rrafos despu\u00e9s, mismo texto, misma fecha: \u201c1988 es tambi\u00e9n el fin de la idea que sit\u00faa lo p\u00fablico nada m\u00e1s en espacios f\u00edsicos, donde se vuelve un comentario entusiasta o agreste de lo privado, en la prensa, la radio, la televisi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p><strong>El de la voz declara y aclara:<\/strong><\/p>\n<p>Por esta elemental causa: incapacidad para entender, esta nota no es un intento de analizar la Obra, sino un somero asomo al personaje llamado Carlos Monsiv\u00e1is, a su presencia como opinante y a los resortes de su poder. Porque, \u00a1ah, s\u00ed!, despliega un poder, de eso no hay duda. El lopezobradorismo lo supo desde un principio y sobre Monsiv\u00e1is mont\u00f3 el atractivo que deslumbr\u00f3 a buena parte de la Rep\u00fablica de las Letras.<\/p>\n<p>No fueron las letras propias sino su temprana voracidad por la lectura, admirable, aunada a los muchos gigas del disco duro en que almacena esa informaci\u00f3n, lo que dio al joven Monsiv\u00e1is sus primeros \u00e9xitos. Eso y su gran habilidad para arrancar la risa del p\u00fablico, su dominio de un humor que no se atreve a dar el nombre del objeto burlado y, sobre todo, su habilidad para ser oportuno: se burla de quien se espera que haga burla y elogia a quien se espera que elogie. Ambos g\u00e9neros los despliega con innegable talento.<\/p>\n<p>De la Obra no hay mucho qu\u00e9 decir: cada nuevo libro recoge art\u00edculos ya publicados, y con cada decenio el esquema humor\u00edstico ha venido mostrando, con la repetici\u00f3n ad n\u00e1useam, su sencilla estructura: elegir un personaje indefendible y elaborar una ocurrencia a sus costillas. Si el objeto del humor es ya una piltrafa, la burla se hace en un lenguaje comprensible para todos; si a\u00fan tiene poder, el humorista habla desde su tr\u00edpode y cada quien entiende lo que desea, o nada, pero nadie lo admite para no pasar por tonto. Los ropajes para disimular que la misma estructura jocosa se repite d\u00e9cada tras d\u00e9cada parecen brillantes a quienes comienzan a leerlo. Pero el dispositivo es el mismo y produce un ingenio que s\u00f3lo hace re\u00edr a los veintea\u00f1eros de hoy.<\/p>\n<p>Tomemos un ejemplo arquet\u00edpico: \u201cAmor perdido\u201d. En su libro hom\u00f3nimo usa la letra de esta canci\u00f3n como ep\u00edgrafe pero, en vez de emplear sencillamente ese sustantivo, escribe: \u201cEn tus manos encomiendo el ep\u00edgrafe.\u201d S\u00ed, donde Jes\u00fas dijo \u201cmi esp\u00edritu\u201d. Pero, \u00bfsigue un an\u00e1lisis del cristianismo y sus persecuciones? No: eso lo enemistar\u00eda con mucha gente. Dedica p\u00e1ginas lo mismo a Jos\u00e9 Revueltas que a Ra\u00fal Velasco, destruye a Fidel Vel\u00e1zquez y ofrenda en el altar de Irma Serrano parrafadas que pueden leerse como una exaltaci\u00f3n de la amante del presidente Gustavo D\u00edaz Ordaz, o como criptoguasas que la se\u00f1ora no entender\u00e1: \u201cAnd back again: Irma Serrano es un esc\u00e1ndalo, como el apagarse de las conversaciones o el vaso que estalla a la mitad del tedio silencioso&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Poco importa si usted no entiende; importa, y mucho, que la futura senadora del PRD tampoco haya entendido, para suerte de Monsiv\u00e1is, que no debi\u00f3 salir huyendo del pa\u00eds, como en la ocasi\u00f3n en que el presidente Echeverr\u00eda le hizo saber que s\u00ed hab\u00eda entendido, y muy bien&#8230; Pero la enriquecida amante de D\u00edaz Ordaz no s\u00f3lo es un \u201cvaso que estalla\u201d, tambi\u00e9n puede ser (y tome aire para llegar al final): \u201cel aplauso que interrumpe una funci\u00f3n que todav\u00eda no da comienzo o la injuria autofestejada que revive una celebraci\u00f3n de bodas de oro que no emite ninguno de los dos c\u00f3nyuges ni el amante despechado que aguard\u00f3 en la oscuridad cincuenta a\u00f1os, sino el hijo mayor harto de tanta fidelidad y cari\u00f1o, as\u00ed de inopinado y de previsible el asunto\u201d. Por desgracia, ya se nos muri\u00f3 Roland Barthes para hacer el an\u00e1lisis semioticoestructuralsint\u00e1ctico de eso.<\/p>\n<p>Pero luego, puesto que en el texto arriba citado aparece ex nihilo un hijo mayor no nacido, el autor se autoflagela y contin\u00faa: \u201c\u00a1Qu\u00e9 anacronismo, Mio Cid! Apriesa cantan los gallos et quieren quebrar auroras.\u201d \u00bfWhat con los gallos? \u00bfY la denuncia de c\u00f3mo hizo su riqueza esta mujer, de c\u00f3mo obtuvo un teatro para ella sola, y la reflexi\u00f3n sobre si es verdad o mito urbano que se rob\u00f3 hasta la mesa de billar de Maximiliano, expuesta durante un siglo en Chapultepec?<\/p>\n<p>Repita quien pueda hacerlo ese p\u00e1rrafo decenas de miles de veces y all\u00ed tenemos la Obra: un yermo de genuflexiones ante personajes intachables o de bromas que los aludidos, si a\u00fan conservan poder, no entienden o que todos entienden si ya los burlados est\u00e1n en la basura.<\/p>\n<p>El de la voz sigue declarando que nunca jam\u00e1s le ha le\u00eddo una opini\u00f3n atrevida. Ni sobre pol\u00edtica ni sobre tema alguno, ni siquiera el trillado de la sexualidad, aunque sus ac\u00f3litos le balanceen incensarios como defensor de las minor\u00edas. El de la voz declara que se ha perdido de todas esas defensas y no supo de su pr\u00edstina oportunidad ni del valiente combate. Pero, en cambio, siempre lo ha visto treparse al barco de la unanimidad cuando ya lo obvio es abrumadoramente obvio. Monsiv\u00e1is detect\u00f3 las abominaciones del castrismo en Cuba unos&#8230; treinta a\u00f1os despu\u00e9s que Octavio Paz. Si hoy se le pregunta por el Muro de Berl\u00edn saca la piqueta y lo demuele&#8230; (\u00a1Duro, duro, duro!, clama su coro afiebrado.) Su mayor atrevimiento fue insinuar a su \u00edntimo L\u00f3pez Obrador que la ocupaci\u00f3n del Paseo de la Reforma era un error porque le restaba simpat\u00edas (no porque fuera un acto ilegal, contrario a toda convivencia ciudadana e indigno de un dem\u00f3crata). El ligero pellizco, a quien no soporta ni eso, le cost\u00f3 que no lo volvieran a invitar al Z\u00f3calo. Pero no tuvo objeci\u00f3n cuando, en uno de los m\u00edtines de este, debi\u00f3 hablar con un humillante retrato del padrecito Stalin como tel\u00f3n de fondo. \u00bfAlguien le oy\u00f3 exclamar que no tomar\u00eda la palabra si la imagen del asesino de decenas de millones no era bajada de la tribuna? Farfull\u00f3 alguna gracejada que no entendi\u00f3 ni Jesusa, mucho menos L\u00f3pez.<\/p>\n<p>Que el de la voz le ha o\u00eddo en privado opiniones no s\u00f3lo atrevidas sino tremebundas contra personajes intocables. Pero nunca jam\u00e1s ha encontrado ni sombra de esa alevos\u00eda privada en uno de sus escritos p\u00fablicos sobre El Famoso en cuesti\u00f3n. Es el Gran Murmurador.<\/p>\n<p><strong>El poder de Monsiv\u00e1is:<\/strong><\/p>\n<p>La pregunta es irremediable: \u00bfy de d\u00f3nde procede ese enorme poder que exhibe Monsiv\u00e1is? De dos elementos. Uno es su inmensa red de informantes. Carlos llama de las ocho de la ma\u00f1ana en adelante y retiene todo en una memoria elefantuna, disco duro de varios gigas, admirable: memoriza desde el nombre del novelista del siglo XIX nunca citado, hasta el del \u00faltimo bar gay abierto en Tijuana, por qui\u00e9n y con qu\u00e9 medios; qu\u00e9 ba\u00f1os debe uno evitar en Chilpancingo o cu\u00e1ntas pel\u00edculas hizo Mar\u00eda Antonieta Pons; qu\u00e9 le respondi\u00f3 Mar\u00eda F\u00e9lix en cierta ocasi\u00f3n a Novo; cu\u00e1l es el novelista sudafricano en ascenso y cu\u00e1l poeta holand\u00e9s ya nadie lee; los nombres de toda la Familia Burr\u00f3n y el n\u00famero en que Borola pone un orfanato y en vez de leche da agua con cal a los hu\u00e9rfanos; cu\u00e1l cuento de Maupassant se parece a uno de Poe y d\u00f3nde vivi\u00f3 Lizardi; la letra de Cenizaso; cu\u00e1l es el estanquillo m\u00e1s viejo de Tlalpan, etc. Es una m\u00e1quina traganombres, un fichero andante, una enciclopedia de la trivia y una presencia en cualquier lugar donde alguien comience a sonar, ya sea una Gloria Trevi adolescente o el \u00faltimo ganador de los Juegos Florales de Macuspana.<\/p>\n<p>El otro elemento es el terror: el terror que ese alud de informaci\u00f3n produce. Nadie tendr\u00e1 un premio contra la opini\u00f3n de Monsiv\u00e1is porque \u00e9l conocer\u00e1 a todos los miembros del jurado y a cada uno y una le sabr\u00e1 el c\u00f3mo y el qu\u00e9. Conoce a todos los due\u00f1os de las editoriales, o los bares, y logra que algunos, o algunas, no logren prescindir de \u00e9l. \u201c\u00bfLe vas a dar el Alfaguara a alguien cuya&#8230;?\u201d, y aqu\u00ed viene El Dato que desinfla la candidatura.<\/p>\n<p>Entre mis verg\u00fcenzas est\u00e1 la de haber sido fundador del sindicalismo universitario, del PRD y de La Jornada, diario del que fui, adem\u00e1s, copropietario, accionista. Con todo y eso, dos veces recibi\u00f3 Carmen Lira la exigencia fulminante de Monsiv\u00e1is: \u201c\u00a1O Luis o yo!\u201d<\/p>\n<p>Lira resisti\u00f3 la primera andanada porque no era directora sino en ausencia de Carlos Pay\u00e1n. No le hab\u00eda gustado a Monsiv\u00e1is mi art\u00edculo \u201cLa fiesta y la tragedia\u201d, en Nexos, a prop\u00f3sito de los 25 a\u00f1os del 68. Se dedic\u00f3 a hacer mofa y caricatura de mi opini\u00f3n, siempre al sesgo, como acostumbra: \u201cHay qui\u00e9n anda diciendo&#8230;\u201d Ni nombre ni apellido. Lo par\u00f3 Octavio Paz con un art\u00edculo en Proceso donde me se\u00f1alaba como el \u00fanico en la izquierda que hab\u00eda visto el aspecto festivo y carnavalesco del 68. Que fue la causa de su amplitud como movimiento social, y no la f\u00e9rrea lucha por liberar a Valent\u00edn Campa, cuyo nombre nadie conoc\u00eda entre aquellas multitudes de agosto y septiembre del 68.<\/p>\n<p>La segunda andanada le lleg\u00f3 a Lira siendo ya directora. De nuevo fue a causa de un art\u00edculo m\u00edo: aquel donde le ped\u00ed a Elena Poniatowska la revisi\u00f3n de su libro m\u00e1s famoso, La noche de Tlatelolco. Revisi\u00f3n que finalmente hizo y su libro gan\u00f3 como fuente de informaci\u00f3n fidedigna. Esa vez la directora no resisti\u00f3 y me echaron de mi diario, donde me gustaba estar, aun a contrapelo, porque ten\u00eda un p\u00fablico por convencer, no uno de convencidos: llenaba la secci\u00f3n de cartas&#8230; en mi contra. Eso muy a pesar de las matutinas llamadas: \u201cNo le escriban, eso es lo que le gusta.\u201d<\/p>\n<p>Dije antes que el poder le viene a Monsiv\u00e1is de su inmensa red de informantes y, claro, del uso que hace, o podr\u00eda hacer, de esa informaci\u00f3n. Pero, \u00bfy de d\u00f3nde le viene esa red? El caso de las mujeres no lo entiendo, pero s\u00e9 que en el de los hombres sigue siempre el mismo derrotero: la Joven Promesa de Ensenada lo conoce al t\u00e9rmino de una conferencia en Hermosillo. Recibe atenciones inesperadas del Muy Famoso y pronto se vanagloria de ser visto con la Superestrella en el bar, saliendo del cine, entrando al coctel con que se inaugura una exposici\u00f3n. La Joven Promesa se derrite. Cuando su tiempo pasa (porque, h\u00e9las!, pasa), contin\u00faa una amistad con Monsiv\u00e1is y, sin saber lo que hace, dice d\u00f3nde, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo estuvo Fulanito o c\u00f3mo Menganito termin\u00f3 con su pareja er\u00f3tica y abri\u00f3 un bar en Piedras Negras o en Campeche porque el alcalde o el tesorero bla, bla, bla: una red de relaciones que algo tiene de masoner\u00eda. A veces la Joven Promesa no cuaja, pero logra trabajo como corrector de pruebas gracias a un telefonazo de su amigo Monsiv\u00e1is a la persona adecuada. Otras, al menos ve publicado su poema neovisceral en la esquina inferior izquierda de un suplemento, lo recorta y enmarca. Jam\u00e1s dejar\u00e1 de atender llamadas y responder preguntas de su amigo. Y la red crece. Y con ella, la informaci\u00f3n. El tema bien vale una novela.<\/p>\n<p>Una muestra de esa habilidad monsivaisiana me deja mal parado, pero la cuento a guisa de ejemplo. Yo era el \u00fanico de los dirigentes del 68 que hab\u00eda escrito una narraci\u00f3n de aquellos d\u00edas gozosos; luego de la c\u00e1rcel, el exilio; tras el exilio, el regreso, las invitaciones a escribir, a participar en mesas de an\u00e1lisis. En fin, todo lo que he derribado con pico y marro a partir de mi antimarquismo (cuando todos, encabezados por Monsiv\u00e1is, peregrinaban a ofrendar sus libros al subcomandante Marcos y hoy no lo hacen ni en el mundo) y mi posterior antiamlismo feroz al ver que L\u00f3pez Obrador desempolvaba, como de izquierda, fracasadas tesis de Echeverr\u00eda. Denuncia, esta, que todav\u00eda espera su oportunidad en el tintero de Monsiv\u00e1is: ya lo dir\u00e1 cuando L\u00f3pez sea un mal recuerdo.<\/p>\n<p>Yo era, pues, un joven h\u00e9roe de la izquierda. Entonces me invit\u00f3 Monsiv\u00e1is a formar parte del consejo de redacci\u00f3n de La cultura en M\u00e9xico, suplemento del que \u00e9l era director. Acept\u00e9 agradecido. A las pocas semanas constat\u00e9 con estupor la s\u00fabita frialdad de algunos personajes de la cultura en el DF. Nadie me lo cree, pero soy socialmente t\u00edmido y despistado en cuanto a informaci\u00f3n de los medios intelectuales. Supe, demasiado tarde, que aquellos t\u00e9mpanos helados eran el consejo de redacci\u00f3n que le hab\u00eda renunciado a Monsiv\u00e1is acus\u00e1ndolo de reformista, colaboracionista y otras culpas imperdonables para el esp\u00edritu guerrillero de la \u00e9poca. No vi la renuncia ni supe que se gestaba. Y, claro, mi nombre (el de entonces) era un \u201cmiren, pendejos, la falta que me hacen\u201d. Y yo, nada menos que quien hab\u00eda esquiroleado a los insurrectos.<\/p>\n<p>Cuando pregunt\u00e9 mis obligaciones como nuevo miembro del consejo, supe que se limitaban a asistir un d\u00eda por semana a casa del director y opinar sobre materiales publicables o aportar algunos. All\u00ed vino el desastre en mi relaci\u00f3n personal con el hoy homenajeado. Llegu\u00e9 y no hab\u00eda nadie m\u00e1s, salvo sus gatos. Y dije dos cosas que, si ya mi ofuscada integraci\u00f3n al consejo me hab\u00eda distanciado de cierta izquierda intelectual, ahora me distanciar\u00edan del habilidoso tejedor de aquella nanointriga de suplemento cultural. La primera fue: \u201cOdio los gatos.\u201d<\/p>\n<p>La segunda fue peor. Monsiv\u00e1is me dej\u00f3 solo por un rato. Fue a abrir la puerta o a responder el tel\u00e9fono haciendo voz de anciana, como acostumbra y todos sabemos. Cuando volvi\u00f3, me encontr\u00f3 recorriendo su vasta, enorme, rica, asombrosa y por supuesto le\u00edda biblioteca, y nuestro di\u00e1logo fue el siguiente, para mi eterna perdici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2013Te tiene muy impresionado mi biblioteca \u2013afirm\u00f3 sin sombra de pregunta.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed \u2013respond\u00ed. Y a\u00f1ad\u00ed para hundirme\u2013: Pero lo que m\u00e1s me asombra es que todos y cada uno de tus libros, los enormes tomos de pintura, las muchas enciclopedias de lomos dorados, los libros en ediciones baratas y los empastados en piel, todos, hasta los libritos miniatura, est\u00e1n forrados escrupulosamente de pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>Juro que lo dije sin maldad. Yo nunca antes hab\u00eda visto una Enciclopedia Brit\u00e1nica forrada de pl\u00e1stico, tomo por tomo, y la colecci\u00f3n completa de los peque\u00f1os Breviarios del fce, tambi\u00e9n, uno por uno. Soy asombrosamente metepatas y puedo presentar testigos en abundancia. Una vez metidas esas garrafales patas y, ante la ausencia de otros miembros del consejo, me desped\u00ed sin m\u00e1s tr\u00e1mite y sal\u00ed con una sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza: \u00bfme habr\u00eda equivocado de fecha? Como haya sido, no ca\u00ed en la Red Inform\u00e1tica.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s comet\u00ed, y tambi\u00e9n sin saberlo, otro error inexcusable: jam\u00e1s lo llam\u00e9 para preguntarle su opini\u00f3n sobre alg\u00fan art\u00edculo m\u00edo ni, much\u00edsimo menos, hice lo que sus m\u00e1s allegados: llamar antes de escribir para preguntar la l\u00ednea argumentativa correcta.<\/p>\n<p>Empeor\u00e9 las cosas cuando, en una llamada a las ocho de la ma\u00f1ana (\u00bfhay de otras?), me espet\u00f3: \u201c\u00a1Superaste a la Lorca!\u201d S\u00ed, se refer\u00eda a ese Lorca, del que hab\u00eda escrito Miguel Hern\u00e1ndez mucho antes de que yo naciera: \u201cFederico Garc\u00eda se llam\u00f3\/ polvo se llama\u2026\u201d No le hab\u00eda gustado a Monsiv\u00e1is un art\u00edculo m\u00edo acerca de la elecci\u00f3n de una Reina de la Primavera gay en que yo me preguntaba por qu\u00e9, si hab\u00edan de imitar mujeres, no les daba por vestirse como Rosario Castellanos, con un traje sastre Chanel, e iban al bote de la basura a sacar los mo\u00f1os, trapos y tules que las mujeres verdaderas ya se niegan a usar. Como yo s\u00ed puedo gritar, el intercambio telef\u00f3nico fue breve. Intu\u00ed que tampoco le hab\u00eda gustado la \u201cOda a Walt Whitman\u201d incluida en Poeta en Nueva York.<\/p>\n<p>Por si algo faltara, nunca he citado a Monsiv\u00e1is con un previo \u201ccomo dice&#8230;\u201d para reforzar uno de mis argumentos. Hace ya muchos a\u00f1os, como treinta, que ni siquiera me da risa ese humor suyo, basado siempre, como le dijo Paz, en pepenar basura y regodearse en mostrar la imbecilidad de un diputado&#8230; siempre y cuando nadie la haya puesto en duda.<\/p>\n<p>En cambio, me han producido carcajadas algunos de los ditirambos cantados en su loor. Uno fue el de Sergio Pitol en El arte de la fuga, luego repetido en Milenio: son ambos veintea\u00f1eros y salen de una librer\u00eda del centro cargados de libros, cruzan la Alameda (la A-la-me-da, of all places!), y mientras vuelan sobre ese pantano s\u00f3lo hablan de los hallazgos adquiridos, no recuerdo: Schwob, Browning, quiz\u00e1 Mann, Broch, revistas inglesas. Y nunca ven ni comentan nada, veintea\u00f1eros cast\u00edsimos, aves que cruzan la Alameda y no se manchan.<\/p>\n<p>Y s\u00ed, el plumaje de Monsiv\u00e1is es de esos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luis Gonz\u00e1lez de Alba Extra\u00f1o caso el de Carlos Monsiv\u00e1is: es uno de los autores m\u00e1s presentes de la literatura mexicana y, sin embargo, su figura es elusiva. \u00bfQui\u00e9n es Monsiv\u00e1is m\u00e1s all\u00e1 del mito que \u00e9l mismo ha fomentado? \u00bfCu\u00e1les son sus contribuciones objetivas a la democracia y cu\u00e1les sus tropiezos? \u00bfD\u00f3nde descansa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1304,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-96","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1304"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}