﻿{"id":855,"date":"2009-10-29T10:01:57","date_gmt":"2009-10-29T16:01:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=855"},"modified":"2012-12-05T16:23:14","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:14","slug":"ricardo-garibay-entrevista-sobre-el-dolor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2009\/10\/29\/ricardo-garibay-entrevista-sobre-el-dolor\/","title":{"rendered":"Ya no me doy horror: a los 72 a\u00f1os espero algo de m\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2007\/01\/14\/fotos\/a27n3vox-1_mini.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"269\" \/>Por\u00a0Silvina Espinosa de los Monteros<\/p>\n<p>\u00abSi la vida no sirve para armar un gran poema, no sirve para nada\u00bb.<\/p>\n<p>En la primavera de 1995 Ricardo Garibay abri\u00f3 las puertas de su casa en Cuernavaca para platicar sobre el que entonces era su m\u00e1s reciente libro publicado: Paraderos literarios, un delicioso mosaico de reflexiones literarias, que dio pie a una extensa conversaci\u00f3n en la que el escritor habl\u00f3 sobre la vida y la muerte, temas \u00edntimamente signados por su apasionada relaci\u00f3n con los libros.<\/p>\n<p>Sitiado por una enorme biblioteca y con varias decenas de bol\u00edgrafos dispuestos verticalmente como una inesperada formaci\u00f3n de soldaditos de plomo sobre su mesa de trabajo, Ricardo Garibay articulaba su elocuente discurso al tiempo que hac\u00eda frente a molestas interrupciones dom\u00e9sticas como el timbre del tel\u00e9fono o los ladridos de una jaur\u00eda de canes fugitivos, sobre los cuales hizo de pronto un llamado en\u00e9rgico: \u00ab\u00a1Echen esos perros para adentro o m\u00e1tenlos, cualquiera de las dos cosas!\u00bb<!--more--><\/p>\n<p>-Con m\u00e1s de 40 libros publicados, \u00bfpodr\u00eda concebir completa su obra sin Beber un c\u00e1liz (1965) y Fiera infancia (1982)?<\/p>\n<p>-Me gustar\u00eda concebirla sin esos libros. Son dos confesiones de una inutilidad muy imp\u00fadica. Hace poco, por que una hija m\u00eda est\u00e1 reuniendo mis obras completas, tuve que releer un poco de Fiera infancia y me llen\u00e9 de verg\u00fcenza. Me dije: \u00ab\u00bfC\u00f3mo pude escribir esta brutal\u00edsima confesi\u00f3n?\u00bb No me explico. En este momento no lo har\u00eda. Tambi\u00e9n, si ahora muriera mi padre, no escribir\u00eda Beber un c\u00e1liz. Creo que en ambos hay mucha impudicia, mucho descaro para ofrecerme de manera tan abierta. Me hubiera gustado que fueran como el resto: historias que he visto o he o\u00eddo vivir. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n<p>-En Paraderos literarios usted dice: \u00abEl dolor es un mal absolutamente intrascendente. La reflexi\u00f3n sobre el dolor s\u00ed lo trasciende\u00bb. \u00bfConsidera al dolor fundamental en su obra?<\/p>\n<p>-\u00bfYo escrib\u00ed eso?&#8230; Pues s\u00ed. Dir\u00eda que s\u00ed, porque el dolor en seco no es nada. No es m\u00e1s que sufrimiento en muchos grados, hasta la locura, hasta la desesperaci\u00f3n. Pero te la pongo a\u00fan m\u00e1s pesada: el dolor de Jesucristo en la cultura cristiano-occidental, sin la reflexi\u00f3n, no es nada. Sin la reflexi\u00f3n de Jes\u00fas y sin la reflexi\u00f3n de dos mil a\u00f1os despu\u00e9s, no ser\u00eda nada.<\/p>\n<p>-\u00bfEs sobre lo que gira su obra?<\/p>\n<p>-Ahora me doy cuenta de que es muy posible que as\u00ed sea. Me doy cuenta en este momento. Casi no tengo reflexiones sobre la felicidad o la alegr\u00eda&#8230; \u00a1Qu\u00e9 lata, verdaderamente qu\u00e9 lata! Pero as\u00ed es. Ni modo. \u00a1Ya!<\/p>\n<p>-Jaime Sabines coincide con usted sobre el dolor. Adem\u00e1s, Jos\u00e9 Emilio Pacheco afirma que Beber un c\u00e1liz es el equivalente a La muerte del mayor Sabines pero en prosa.<\/p>\n<p>-\u00bfS\u00ed? Ahora que lo dice, me gusta estar emparentado con ese hombre magn\u00edfico que es Sabines. \u00a1Qu\u00e9 bueno, qu\u00e9 bueno!&#8230; \u00a1Ya!<\/p>\n<p>-Existen entre ustedes muchos vasos comunicantes.<\/p>\n<p>-S\u00ed, \u00bfde qu\u00e9 color tiene los ojos Sabines?<\/p>\n<p>-Azules.<\/p>\n<p>-Ah, cre\u00ed que los ten\u00eda como yo, pero no.<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9 color los tiene?<\/p>\n<p>-\u00bfNo ve, co\u00f1o, no ve?<\/p>\n<p>-Grises o \u00bfverdes?<\/p>\n<p>-Verdes.<\/p>\n<p>-Creo que a usted lo que le interesa es la anatom\u00eda de las frases m\u00e1s que el estilo o el contenido.<\/p>\n<p>-Yo dir\u00eda que, en este momento, s\u00ed.<\/p>\n<p>-Se lo pondr\u00e9 en sus propias palabras, seg\u00fan Paraderos literarios: \u00abDonde se juntan dos palabras se abre la intelecci\u00f3n del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 bonito! \u00bfEso es m\u00edo? Ah, \u00a1qu\u00e9 bueno! \u00a1Qu\u00e9 bueno! -suelta la carcajada-. S\u00ed, as\u00ed es. M\u00e1s que el argumento, lo que me hipnotiza es ver c\u00f3mo la uni\u00f3n de dos palabras abre de repente una visi\u00f3n de lo que es la vida. Casualmente el libro que tiene usted en las manos es eso. Recuerdo un comentario que hice ah\u00ed. En un pasaje digo que la actriz francesa Cecile Sorel describe fant\u00e1sticamente la \u00abboca cl\u00e1sica\u00bb de la italiana Duse. Esa descripci\u00f3n lleva impl\u00edcita el prestigio del m\u00e1rmol, la antig\u00fcedad griega. Hablar de una \u00abboca cl\u00e1sica\u00bb es un dibujo casi perfecto de lo que es la boca de una mujer. Luego eso lo lleva usted hasta donde quiera en la historia: a repasar a todas las mujeres de bella boca que ha conocido uno, a so\u00f1ar en la posible poes\u00eda con una sonrisa, a entender lo que es la vida, a desesperarse ante la ausencia de explicaci\u00f3n de la fealdad, del por qu\u00e9 hay algunos que la padecen o la merecen y de nuevo a tratar de explicarse la inexplicable belleza que tanto abruma y tan eminente es para la condici\u00f3n humana. Todo esto, tan s\u00f3lo con la \u00abboca cl\u00e1sica\u00bb de la Sorel. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s? Oiga, es la primera joven que me entrevista y no muestra miedo, al contrario. Todos vienen temblando de terror -r\u00ede maliciosamente.<\/p>\n<p>-Sin la lectura y la escritura, \u00bfno tiene caso la vida?<\/p>\n<p>-No, no tendr\u00eda ninguno. \u00bfQu\u00e9 sen- tido podr\u00eda tener?<\/p>\n<p>-Bueno, para mucha gente lo tiene.<\/p>\n<p>-Esa gente no existe. Van, como de- c\u00eda Le\u00f3n Bloy, \u00abdel \u00fatero al sepulcro\u00bb, sin huella. Si la vida no sirve para armar un gran poema; si no sirve para leer y viajar por todos los pasajes secretos del mundo, a cualquier hora y por todos a la vez, no sirvi\u00f3 para nada.<\/p>\n<p>-Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 escribir? \u00bfPara que el autor trascienda o para retratar la condici\u00f3n humana?<\/p>\n<p>-Si hay un hombre que pueda disfrutarla es para su felicidad. Ah\u00ed est\u00e1 la gran literatura de todos los siglos, quien pueda ir a ella, beber all\u00ed, ser\u00e1 feliz. Tendr\u00e1 grados de felicidad muy superiores a los que tiene el hombre com\u00fan. Eso es todo. Se escribe y se lee para ser feliz. No s\u00e9 los dem\u00e1s qu\u00e9 opinen y tampoco me importa mucho.<\/p>\n<p>-Usted afirma que los mejores viajes son los que se hacen a trav\u00e9s de los libros. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>-Recuerde que vengo de una generaci\u00f3n donde M\u00e9xico todav\u00eda era una bell\u00edsima ciudad de un mill\u00f3n de habitantes. No hab\u00eda dinero para viajar. La clase media mexicana era sumamente modesta. El primer viaje de cierta importancia que yo hice fue a los 47 a\u00f1os. Ya muy tarde. Despu\u00e9s pude viajar gracias a los pol\u00edticos. Entre el a\u00f1o pasado y \u00e9ste me han ofrecido ir a Europa en tres ocasiones, pero no he aceptado. Ya vi el mundo, nada m\u00e1s me faltaron como cinco lugares. Ahora prefiero quedarme a leer diez o 12 libros m\u00e1s. Por otro lado, acab\u00e9 descubriendo que todos los seres humanos son exactamente iguales: el alma es la misma, si no la sabidur\u00eda ser\u00eda imposible. Acaso valga m\u00e1s la pena entrar en ellos a trav\u00e9s de la gran literatura y no de lo que vayan dando los ojos y los o\u00eddos seg\u00fan los viajes multiplicados. \u00bfCu\u00e1nto hubiera tardado en encontrar la \u00abboca cl\u00e1sica\u00bb? Leyendo la encontr\u00e9 de repente. Amin Maalouf cuenta que cuando son expulsados los espa\u00f1oles de Andaluc\u00eda van pesarosa y culpablemente alej\u00e1ndose en el mar y cuando vuelven la cabeza, la ciudad se ha convertido en una \u00abm\u00ednima l\u00ednea de melancol\u00eda\u00bb. \u00bfD\u00f3nde se encuentra eso? Si aqu\u00ed ya est\u00e1 la alegr\u00eda: los libros, \u00bfpara qu\u00e9 salir? \u00bfMe explico? \u00bfMe entiende? \u00bfLuego?<\/p>\n<p>-Tener la certeza de que en la literatura se encontrar\u00e1n im\u00e1genes como \u00e9sa, \u00bftiene que ver con la fe?<\/p>\n<p>El escritor enmudece unos segundos.<\/p>\n<p>-Es buena la pregunta, es muy lo- ca, pero muy buena&#8230; Probablemente s\u00ed, porque tiene que ver con la esperanza&#8230; Si \u00e9ste es el mundo que se ve desde la literatura es probable que para m\u00ed nunca se acabe. Puede ser, s\u00ed, que de alguna manera exista el alma y que la muerte no sea total. No poseo el valor que Borges tuvo, m\u00e1s o menos a la edad que ahora tengo, cuando dijo: \u00abLa muerte tiene que ser total si no ser\u00eda un fraude\u00bb. No s\u00e9 si de veras lo cre\u00eda, pero hay que tener o una valent\u00eda o una inconciencia o un disgusto de la vida muy grandes para poder afirmar tal cosa. Yo no quiero morir. S\u00e9 que me va a tocar. Sin embargo, si la literatura y el ser literario existen, tengo la esperanza de que la vida no acabe. \u00bfYa?<\/p>\n<p>-Despu\u00e9s de 55 a\u00f1os de oficio literario, \u00bfcu\u00e1l es el balance? \u00bfHa valido la pena?<\/p>\n<p>-Yo creo que s\u00ed. He escrito 40 y tantos libros. Algo valdr\u00e1. Algo le dar\u00e1 a vivir a otras personas. Creo que puedo ser de alg\u00fan modo maestro de j\u00f3venes, cuando menos si no en mi logro, en mi actitud. Puedo decir que ya no me desde\u00f1o tanto como me desde\u00f1aba. Ya no me doy horror o asco. Ya espero algo de m\u00ed. Conste, a los 72 a\u00f1os.<\/p>\n<p>-\u00bfNo es quiz\u00e1 la manera como uno se puede ir en paz?<\/p>\n<p>-Acaso y&#8230; \u00a1no quiero irme! \u00a1A ninguna parte! -responde furioso-. \u00a1Ni con paz ni con desesperaci\u00f3n! Ha sido muy an\u00e1rquica la entrevista. Nunca me hab\u00edan hecho una as\u00ed. No s\u00e9 qu\u00e9 va a hacer usted para ordenarla. Le suplico una cosa: ponga exactamente lo que he dicho. No me ayude. D\u00e9jeme solo. \u00bfHecho? -Otra vez la risa corta, plena-. Terminamos. Hace calor, \u00bfno quiere un refresco?<\/p>\n<p><strong>Tomado de<\/strong>: El Financiero; Mi\u00e9rcoles, 14 de octubre de 2009<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por\u00a0Silvina Espinosa de los Monteros \u00abSi la vida no sirve para armar un gran poema, no sirve para nada\u00bb. 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