﻿{"id":449,"date":"2009-02-17T15:33:06","date_gmt":"2009-02-17T21:33:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=449"},"modified":"2012-12-05T16:23:38","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:38","slug":"infancia-de-cortazar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2009\/02\/17\/infancia-de-cortazar\/","title":{"rendered":"Julio, el ni\u00f1o triste"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Por Guadalupe Loaeza<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/www.uv.mx\/lectores\/images\/cortazarbbc.jpg\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"269\" \/><\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">En la foto se observa su cara redonda, extra\u00f1amente expresiva y, sobre todo, una <\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">mirada enigm\u00e1tica. Lo primero que llama la atenci\u00f3n son sus ojos claros y profundos, como la mirada inteligente de un gato. No se pensar\u00eda que se trata de un ni\u00f1o feliz; al contrario, no obstante de que apenas tiene 2 a\u00f1os, parece que ya lo acompa\u00f1a una gran soledad. Pero lo que mas sorprende es la absoluta seriedad de su rostro. \u00bfPor que sus padres no le pidieron que sonriera?, \u00bfPor que ve con tanta atenci\u00f3n hacia la c\u00e1mara? Aunque esta fotograf\u00eda fue tomada en Barcelona, una ciudad de clima m\u00e1s bien templado, es evidente que sus padres prefirieron cubrirlo con un grueso abrigo. \u00bfDesde entonces proven\u00edan las constantes preocupaciones que Julio Cortazar (19141984) sent\u00eda por las enfermedades?<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">\u00abTuve una infancia en la que no fui feliz y esto me marco much\u00edsimo\u00bb, escribi\u00f3 el autor de Rayuela. Pareciera que esa falta de alegr\u00eda la quiso suplir en todas sus novelas y en sus cuentos, as\u00ed como en las fotograf\u00edas que le gustaba tomar y en las cartas que enviaba para divertir a sus amigos. <\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\"><!--more-->Cuando Julio lleg\u00f3 al mundo, el 26 de agosto de 1914, la Primera Guerra Mundial estaba empezando. Apenas unos d\u00edas antes, el 28 de julio se hab\u00eda cumplido el ultim\u00e1tum del Imperio Austroh\u00fangaro contra Serbia, con lo que inici\u00f3 esta terrible guerra que dej\u00f3 alrededor de millones de muertos. El padre del escritor era un diplom\u00e1tico argentino que trabajaba en la representaci\u00f3n de su pa\u00eds en Bruselas. As\u00ed es que accidentalmente Julio naci\u00f3 en esta ciudad. En una carta que le dirigi\u00f3 a la estudiosa Graciela de Sola en 1963, Cortazar le conto acerca de esos d\u00edas: \u00abMi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia; a mi padre lo incorporaron a una misi\u00f3n comercial cerca de la legaci\u00f3n argentina en B\u00e9lgica y como acababa de casarse se llev\u00f3 a mi madre a Bruselas. Me toc\u00f3 nacer en los d\u00edas de la ocupaci\u00f3n de Bruselas por los alemanes\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Asimismo, cuando platicaba con sus amigos, Julio dec\u00eda: \u00abNacer en plena guerra dio como resultado a uno de los hombres m\u00e1s pacifistas que hay en este planeta\u00bb.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Poco despu\u00e9s, el padre del es\u00adcritor pudo salir de B\u00e9lgica rum\u00adbo a Suiza acompa\u00f1ado de su espo\u00adsa, Maria Herminia Descotte. Ah\u00ed, el matrimonio tuvo a otra hija, Ofe\u00adlia. Cuando termin\u00f3 la guerra, final\u00admente la familia Cortazar pudo re\u00adgresar a su pa\u00eds. No hay que olvidar que aunque el escritor naci\u00f3 en B\u00e9lgica, fue registrado como argenti\u00adno en el consulado. No obstante, co\u00admo sus primeras palabras las apren\u00addi\u00f3 en Europa, siempre pronunci\u00f3 las erres a la francesa. \u00ab\u00bfSaben?\u00bb, co\u00admentaba con cierta iron\u00eda, \u00abmi for\u00adma de pronunciar me ha costado muchos contratiempos. Una vez, cuando trabajaba en Francia como locutor de las noticias francesas en espa\u00f1ol lleg\u00f3 una carta del conce\u00adsionario de M\u00e9xico para decir que si no me corr\u00edan de inmediato, deja\u00adr\u00edan de pasar el programa en la radio. Como se imaginar\u00e1n, me corrieron en ese instante\u00bb.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Si, Julio desde ni\u00f1o fue t\u00edmido, con una gran tendencia a la introspecci\u00f3n. De los dos a\u00f1os que pas\u00f3 en Barcelona, el \u00fanico recuerdo que le quedaba eran las borrosas image\u00adnes del Parque G\u00fcell, de Gaudi, en donde iba a jugar con su mama y su hermana. En 1918, cuando termin\u00f3 la guerra, los Cort\u00e1zar pudieron re\u00adgresar a Argentina y entonces deci\u00addieron instalarse en un antiguo ba\u00adrrio del sur de Buenos Aires llamado Benfield. Julio era apenas un ni\u00f1o de 4 a\u00f1os que comenzaba a escu\u00adchar los tangos del barrio, que escu\u00adchaba por primera vez la manera de hablar de los argentinos, que se iba enterando poco a poco de los boxea\u00addores de la ciudad, que comenzaba a enamorarse de los cipreses de Bue\u00adnos Aires y que aprendi\u00f3 a jugar ra\u00adyuela en las calles de Banfield. Dicen que las calles de ese barrio, sus ami\u00adgos de la infancia, pero sobre todo ese ambiente al mismo tiempo fami\u00adliar y extra\u00f1o, aparecen a lo largo de todos sus cuentos y sus novelas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">\u00abCrec\u00ed en Banfield, en una casa llena de gatos, perros, tortugas y co\u00adtorras. Era el para\u00edso\u00bb. Si, como de\u00adc\u00eda Julio, ese para\u00edso era un pueblo con calles de tierra, en las que a lo lejos se ve\u00eda pasar el ferrocarril. Era un para\u00edso que se llenaba de langos\u00adtas de todos los colores durante las tardes del verano. Y era el lugar en donde estaba el jard\u00edn que se descri\u00adbe en el bell\u00edsimo cuento autobio\u00adgrafico Los venenos, que trata de una maquina de matar hormigas y del primer desamor de su vida.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Todav\u00eda no ten\u00edan ni dos a\u00f1os en Argentina, cuando su padre desapareci\u00f3. \u00abPero, mama, \u00bfa d\u00f3nde est\u00e1 mi papa?\u00bb, preguntaban los dos hermanos con mucha extra\u00f1eza. \u00abNo se, desapareci\u00f3\u00bb, dec\u00eda Herminia con sequedad. Entonces, ella era una joven de apenas 25 a\u00f1os con dos hijos a los cuales mantener. Por esta causa, la familia se fue a vivir con la abuela materna y con una prima de Herminia. No hay que olvidar que en todos los cuentos de Cortazar hay un universo femenino protector y misterioso. Como la Maga de Rayuela, la \u00fanica sensible frente a un mundo masculino que no la comprende. Como es natural, Julio siempre tuvo una enorme cercan\u00eda con su madre; la necesitaba tanto que donde quiera que se encontrara, Julio nunca dej\u00f3 de escribirle muchas, muchas cartas.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Cuando Herminia era una mujer mayor, se angustiaba pensando en el destino de esas cartas. \u00bfQuien entiende mejor a mi hijo que yo?\u00bb, se preguntaba, \u00abtodo lo que nos escribimos solo tiene sentido para nosotros\u00bb. Era como si entre madre e hijo existiera una complicidad, un lenguaje propio que nadie entender\u00eda. Tal vez se escrib\u00edan en gl\u00edglico, es decir, en el idioma creado por Julio en el capitulo 68 de Rayuela, un idioma que solo los que se quieren son capaz de comprender: \u00abApenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extayuxtaba y paramovia, de pronto era el clin\u00f3n, las esterfurosa convulcante de las matricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumitica agopausa\u00bb. Pero, sobre todo, tal vez se escrib\u00edan con tanta profusi\u00f3n para no hablar del gran ausente: su padre. Tal vez esta ausencia fue la m\u00e1s significativa de su vida. Dice Mario Goloboff, en su magnifico l<\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">ibro Julio Cortazar. La biograf\u00eda (Seix Barral, 1998), que en la familia solo se dec\u00eda que \u00abhab\u00eda aparecido otra mujer\u00bb y que Julio nunca lo quiso, nunca lo trat\u00f3 y nunca se refiri\u00f3 a el. Solo en una ocasi\u00f3n, cuando el novelista public\u00f3 su primer libro, recibi\u00f3 una carta en la que su padre le prohib\u00eda usar su nombre.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Otro de los sucesos que marcaron la infancia de Cortazar fue la enfermedad de su hermana, Ofelia, pues desde muy ni\u00f1a tuvo episodios de epilepsia. El propio Julio era un ni\u00f1o con asma y con problemas de bronquitis. Dice Goloboff que los vecinos de la familia los describ\u00edan como hipocondr\u00edacos. Todos estaban obsesionados por las medicinas y por toda clase de s\u00edntomas. En una ocasi\u00f3n, mucho tiempo despu\u00e9s, cuando iba a salir de viaje con su esposa, Aurora Bernardez, Julio salio de la casa con un botiqu\u00edn. \u00ab\u00bfPero como es que vamos a salir cargando con todo eso?\u00bb, le pregunt\u00f3. \u00abPero, Aurora, se trata de una previsi\u00f3n in-dis-pen-sa-ble\u00bb, le respondi\u00f3 Julio con total seriedad.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Dicen que desde que era ni\u00f1o, Cortazar pensaba que le crec\u00edan pelos en la garganta. Pero con los a\u00f1os no solo lo cre\u00eda, sino que estaba completamente convencido. As\u00ed es que esta convicci\u00f3n lo llev\u00f3) a escribir Carta a una se\u00f1orita en Paris, en la que una joven comienza a vomitar conejos.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\">Pero de todas sus experiencias infantiles, tal vez la m\u00e1s determinante fue su encuentro con los libros. Su mama se alarm\u00f3 mucho cuando descubri\u00f3 que a los 2 a\u00f1os Julio ya hab\u00eda aprendido a leer por su cuenta y hasta lo llev\u00f3 al doctor. Como el doctor respondi\u00f3 que no se trataba de ninguna enfermedad, su madre comenz\u00f3 a leerle las novelas de Julio Verne y a contarle todas las historias que le pasaban por la cabeza. A veces, se sentaban en el jard\u00edn a ver pasar las nubes y hablar de las formas que iban tomando. \u00a1Que bueno que Julio supo transformar esa infancia mas o menos triste en la felicidad de sus millones de lectores!<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\"><span style=\"font-family: Arial\"><span style=\"font-size: small\"><strong>Tomado de:<\/strong> \u00abSuplemento Cultural de Reforma\u00bb 15\/02\/2009<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"margin: 0cm 0cm 0pt\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Guadalupe Loaeza \u00a0 \u00a0En la foto se observa su cara redonda, extra\u00f1amente expresiva y, sobre todo, una mirada enigm\u00e1tica. Lo primero que llama la atenci\u00f3n son sus ojos claros y profundos, como la mirada inteligente de un gato. 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