﻿{"id":44,"date":"2008-06-24T10:18:04","date_gmt":"2008-06-24T16:18:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/?p=44"},"modified":"2012-12-05T16:23:43","modified_gmt":"2012-12-05T22:23:43","slug":"anton-chejov-a-olga-knipper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/2008\/06\/24\/anton-chejov-a-olga-knipper\/","title":{"rendered":"Anton Ch\u00e9jov a Olga Knipper"},"content":{"rendered":"<p>Yalta,<br \/>\n1 de septiembre de 1902<\/p>\n<p>Querida, querida m\u00eda,<br \/>\nDe nuevo recibo una carta tuya extra\u00f1a. De nuevo culpas a mi pobre cabeza de todo y de cualquier cosa. \u00bfQui\u00e9n te dijo que yo no quer\u00eda volver a Mosc\u00fa, que me hab\u00eda ido para siempre y que no iba a regresar esta primavera? \u00bfNo te escrib\u00ed simple y llanamente que al final volver\u00eda en septiembre y vivir\u00eda contigo hasta diciembre? Y bien, \u00bfno lo hice? Me acusas de no ser franco, pero olvidas todo cuanto te digo o te escribo. No s\u00e9 qu\u00e9 deber\u00eda hacer con mi mujer ni como tendr\u00eda que escribirle. Dices que tiemblas al leer mis cartas, que ha llegado el momento de que nos separemos, que hay algo que no logras entender en todo esto\u2026 Me parece, querida, que la culpa de todo este l\u00edo no es ni tuya ni m\u00eda, sino de alg\u00fan otro, de alguien con quien habr\u00e1s hablado. Alguien te ha hecho desconfiar de mis palabras y de mis sentimientos; todo te parece sospechoso, y yo no puedo hacer nada contra eso, nada en absoluto. No intentar\u00e9 disuadirte ni convencerte de que tengo raz\u00f3n, porque no sirve de nada. Escribes que soy capaz de vivir contigo en completo silencio, que solo necesito a la amable mujer que hay en ti y que como ser humano te sientes extra\u00f1a y ajena a m\u00ed. Querida, eres mi esposa, \u00bfcu\u00e1ndo vas a entenderlo? Eres la persona que esta m\u00e1s cerca de m\u00ed, y la m\u00e1s querida; te quiero infinitamente, a\u00fan te quiero, y t\u00fa te describes como una mujer amable que se siente aislada y sola\u2026 Bien, que sea como t\u00fa quieras si no hay otro remedio.<\/p>\n<p>Estoy mejor de salud, pero he pasado una tos muy fuerte. No ha llovido nada y hace calor. Masha se va el cuatro y llegar\u00e1 a Mosc\u00fa el seis. Me dices que le ense\u00f1ar\u00e9 tu carta a Masha. Gracias por la confianza. Por cierto, Masha no tiene la culpa de nada. Tarde o temprano te dar\u00e1s cuenta t\u00fa misma.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Empec\u00e9 a leer la obra de de Naidenov. No me gusta. No tengo ningunas ganas de le\u00e9rmela entera. Env\u00edame un cable cuando te traslades a Mosc\u00fa.Estoy cansado de escribir a las direcciones de otros. Y no te olvides de mi ca\u00f1a de pescar, envu\u00e9lvela en papel. Estate alegre y no triste, o al menos, intenta parecer alegre.Sofia Sredina vino a verme; tiene un mont\u00f3n de cosas que decir; ninguna de ellas interesante. Lo sabe todo acerca de tu enfermedad y sobre qui\u00e9n estuvo a tu lado y qui\u00e9n no. Madame Sredina, la mayor, ya est\u00e1 en Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Si te apetece beber vino, d\u00edmelo y te traer\u00e9 un poco. Escribe y cu\u00e9ntame si tienes dinero y si te arreglar\u00e1s hasta que yo llegue. Chaleyeva est\u00e1 viviendo en Alupka. Vive muy pobremente. Estuvimos cazando ratones.<\/p>\n<p>Escribe y cu\u00e9ntame qu\u00e9 haces, en qu\u00e9 papeles repites y qu\u00e9 otros nuevos est\u00e1s ensayando. No eres tan perezosa como tu marido, \u00bfverdad<\/p>\n<p>Querida, s\u00e9 mi esposa, s\u00e9 mi amiga, escr\u00edbeme buenas cartas y deja de sembrar melanc\u00f3leras, no me tortures. S\u00e9 una esposa gentil y amable, la esposa que eres en realidad, al fin y al cabo. Te quiero m\u00e1s intensamente que nunca, y como marido soy completamente inocente. \u00bfPor qu\u00e9 no lo entiendes, alegr\u00eda m\u00eda, mi peque\u00f1o garabato?<\/p>\n<p>Adi\u00f3s, sigue bien y alegre. No dejes de escribirme todos los d\u00edas. Te beso, mu\u00f1equita, y te abrazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Tuyo,<br \/>\nA.<\/p>\n<p><em>Tomado de: Breve tratado de la pasi\u00f3n, Alberto Manguel, Ed. Lumen. 2008<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yalta, 1 de septiembre de 1902 Querida, querida m\u00eda, De nuevo recibo una carta tuya extra\u00f1a. De nuevo culpas a mi pobre cabeza de todo y de cualquier cosa. \u00bfQui\u00e9n te dijo que yo no quer\u00eda volver a Mosc\u00fa, que me hab\u00eda ido para siempre y que no iba a regresar esta primavera? \u00bfNo te [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1304,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-44","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1304"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/lectores\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}