﻿{"id":914,"date":"2010-08-24T14:33:09","date_gmt":"2010-08-24T14:33:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/\/2010\/08\/24\/la-informacion-y-el-conocimiento-para-una-vida-democratica-esta-en-las-bibliotecas\/"},"modified":"2010-08-24T14:33:09","modified_gmt":"2010-08-24T14:33:09","slug":"la-informacion-y-el-conocimiento-para-una-vida-democratica-esta-en-las-bibliotecas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/2010\/08\/24\/la-informacion-y-el-conocimiento-para-una-vida-democratica-esta-en-las-bibliotecas\/","title":{"rendered":"La informaci\u00f3n y el conocimiento para una vida democr\u00e1tica est\u00e1 en las bibliotecas"},"content":{"rendered":"<p>Desde la dec\u00e1da de los 60, en plena erupci\u00f3n de las luchas por los derechos civiles en los Estados Unidos, algunos bibliotecarios estadounidenses enfatizaban ya el importante papel educativo, concientizador y de cambio social de las bibliotecas -en particular, el de las bibliotecas p\u00fablicas-.<br \/>En nuestro pa\u00eds, tradicionalmente, las bibliotecas p\u00fablicas han actuado como complemento o reemplazo de las diminutas -cuando existen- bibliotecas escolares y por ello, un segmento importante de la poblaci\u00f3n tiene la idea de que las <i>bibliotecas p\u00fablicas<\/i> sirven principalmente para que los estudiantes puedan ir a hacer sus tareas. Pero poco m\u00e1s que eso.<br \/>No obstante, las bibliotecas p\u00fablicas -y las escolares, acad\u00e9micas- constituyen un bien social, un bien p\u00fablico, y por lo tanto <i>un bien<\/i> <i>de inter\u00e9s p\u00fablico,<\/i> que tiene por finalidad el garantizar el acceso, de todos los ciudadanos, a todo el conocimiento humano; en \u00faltima instanca, as\u00ed deber\u00eda ser. <br \/>En realidad, la pobreza de la inversi\u00f3n p\u00fablica en el \u00e1mbito de las bibliotecas p\u00fablicas y de otros tipos, en nuestro pa\u00eds es un s\u00edntoma, o bien de la desinformaci\u00f3n y, por lo tanto, de la insensibilidad de quienes toman las decisiones que afectan a este sector, olvidando o haciendo a un lado la obligaci\u00f3n de un Estado verdaderamente democr\u00e1tico, de proveer a los ciudadanos informaci\u00f3n en cantidad y calidad suficiente, para que \u00e9stos a su vez puedan actuar como ciudadanos informados y responsables que mantengan vivos los rasgos de la democracia; o bien, aquello es evidencia del rechazo a que grupos crecientes de ciudadanos, informados y responsables, cr\u00edticos y concientes gracias al acceso a la informaci\u00f3n y el conocimiento depositado en las bibliotecas, utilicen esos instrumentos de la raz\u00f3n y el intelecto, de la cultura, de la historia y de la ciencia, para dise\u00f1ar alternativas, organizar y organizarse en acciones de largo aliento, con objetivos y metas claros, para transformar -de acuerdo a sus necesidades e intereses- las estructuras pol\u00edticas, culturales y econ\u00f3micas existentes.<br \/>A la riqueza muchas veceses desestimada de las colecciones impresas de algunas bibliotecas p\u00fablicas, acad\u00e9micas y escolares debe sumarse la inmensa oferta de informaci\u00f3n y conocimientos, muchos de ellos de acceso libre y gratuito, y que est\u00e1n depositados en la red mundial de Internet.<br \/>Han emergido en las dos \u00faltimas dec\u00e1das nuevas posibilidades para la lectura y para la interacci\u00f3n con los conocimientos, que se suman a la oferta de servicios tradicionales de las bibliotecas, que complementan y refuerzan dichos servicios con modalidades virtuales o electr\u00f3nicas.<br \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"float:none\" src=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/f\/f1\/Discurso_funebre_pericles.PNG\" height=\"430\" width=\"540\" \/><br \/>Por lo anterior, y por que las bibliotecas son espacios ideales para realizar una extensa oferta de acceso a la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, se refuerza el papel de \u00e9stas en la transformaci\u00f3n de nuestra sociedad.<br \/>Los bibliotecarios no podemos obviar, ni ser indiferentes a los ofensivos contrastes socioecon\u00f3micos, la insuficiencia de oportunidades reales para los productores, los manufactureros y los comerciantes del pa\u00eds, ya no digamos oportunidades para competir, sino tan s\u00f3lo para participar activamente en los mercados internos y externos, ni podemos se ajenos al escaso o nulo acceso de la juventud a una oferta consistente, permanente y variada, de opciones para acceder a la cultura, la salud, la educaci\u00f3n y un empleo digno; la acci\u00f3n de los bibliotecarios es indispensable para procurarnos una sociedad m\u00e1s igualitaria y justa, una adonde los individuos adopten concientemente una forma de vida basada en los valores de la democracia, la fraternidad, la sustentabilidad.<br \/>No se trata solamente de cubrir los requisitos formales de una democracia representativa -un modelo que cada d\u00eda parece m\u00e1s insuficiente-, brindando informaci\u00f3n a los potenciales electores, sino de que los espacios bibliotecarios contribuyan a la b\u00fasqueda de una democracia participativa, en la que vida pol\u00edtica y la vida privada de los individuos no sean m\u00e1s como compartimentos ajenos o estancos, sino adonde cada ciudadano asuma esa responsabilidad y esa congruencia que debe existir entre la vida privada y la p\u00fablica en un sistema de vida democr\u00e1tico, como la que se\u00f1alaba Pericles en su Discurso F\u00fanebre, pues \u00ab[&#8230;] no es posible que tomen decisiones equitativas y justas, quienes no exponen a sus hijos a que corran peligro como los dem\u00e1s\u00bb.<br \/>Los 7 y medio millones de <i>ninis<\/i> -como ya se conoce a los j\u00f3venes que ni estudian, ni trabajan- que hay en el pa\u00eds -como acusa el rector Narro, de la UNAM- son el fruto de las decisiones&nbsp; de sus padres, tomadas en los \u00faltimos 30 o 40 a\u00f1os.<br \/>De haber actuado en lo pol\u00edtico y decidido en lo electoral de un modo distinto, todo ese potencial, hoy, estar\u00eda rindi\u00e9ndole al pa\u00eds un lugar destacado en el \u00e1mbito internacional, vivir\u00edamos una de las etapas m\u00e1s din\u00e1micas de nuestra historia: ver\u00edamos un florecimiento del genio y la cultura, de la ciencia, el arte y la tecnolog\u00eda, etc., pero no es as\u00ed.<br \/>El destino a mediano y largo plazo de este n\u00famero gigantesco de j\u00f3venes es incierto, a falta de pol\u00edticas p\u00fablicas que, como en el caso de Colombia, orienten el esfuerzo social, entre otras medidas en el \u00e1mbito socioecon\u00f3mico, educativo y cultural, a la creaci\u00f3n de numeros espacios bibliotecarios, sumamente atractivos y bien equipados, en \u00e1reas cercanas a la poblaci\u00f3n pobre, en la periferia de las ciudades -a\u00fan en regiones conflictivas-&nbsp; para brindar, en primer lugar, la oportunidad de que cada ciudadano se haga de una educaci\u00f3n informal, audodidacta, de una formaci\u00f3n basada en sus inquietudes e intereses, entre la lectura de libros y de la informaci\u00f3n disponible en las redes de datos, el di\u00e1logo y el intercambio, con la asesor\u00eda de bibliotecarios capacitados y con un alto esp\u00edritu de servicio y compromiso social, para avanzar en la construcci\u00f3n de una nueva ciudadan\u00eda, m\u00e1s informada y creativa, participativa, responsable y dispuesta a hacer frente al rezago econ\u00f3mico y la injusticia social, no por la v\u00eda de las drogas, las armas y el delito, sino por la v\u00eda del trabajo conjunto, la creatividad y la participaci\u00f3n en la vida pol\u00edtica.<br \/>La realidad del pa\u00eds nos plantea un grave dilema: condenamos a 7 y medio millones de j\u00f3venes a la demencia del mercado de las drogas y las armas, los abandonamos para que los absorban en sus filas los enemigos de M\u00e9xico, o abrimos espacios bibliotecarios a lo largo y ancho del pa\u00eds adonde esos millones de j\u00f3venes puedan acudir a aprender cosas nuevas, a nutrir su inteligencia con la cultura universal; o los involucramos en un gran proyecto de reactivaci\u00f3n nacional basada en la <i>educaci\u00f3n para adultos<\/i>, el <i>fomento a la lectura<\/i> y el <i>uso inteligente de las nuevas tecnolog\u00edas<\/i>, o simplemente esperamos a que sigan cayendo sin vida, como frutos cosechados a destiempo, derramada su sangre in\u00fatilmente sobre los aparentemente interminables campos de la muerte.<br \/>(Imagen: Wikimedia Commons. Discurso f\u00fanebre de Pericles).<\/p>\n<p><\/p>\n<div class=\"zemanta-pixie\"><img decoding=\"async\" class=\"zemanta-pixie-img\" alt=\"\" src=\"http:\/\/img.zemanta.com\/pixy.gif?x-id=96370513-17a3-8686-9054-7dc9c9b29887\" \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la dec\u00e1da de los 60, en plena erupci\u00f3n de las luchas por los derechos civiles en los Estados Unidos, algunos bibliotecarios estadounidenses enfatizaban ya el importante papel educativo, concientizador y de cambio social de las bibliotecas -en particular, el de las bibliotecas p\u00fablicas-.En nuestro pa\u00eds, tradicionalmente, las bibliotecas p\u00fablicas han actuado como complemento o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1303,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,8,11,13,16,17,20,25,26],"tags":[],"class_list":["post-914","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alfabetizacion-informacional","category-bibliotecas","category-ciencias","category-educacion-media-superior-y-superior","category-lectura-y-lectores","category-libros","category-oferta-educativa","category-servicios-bibliotecarios","category-sociedad-del-conocimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1303"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=914"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/914\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uv.mx\/blogs\/kaniwa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}