Universidad Veracruzana

Kaniwá

Bibliotecas, Información y Conocimiento



En la guerra por el espectro electromagnético, la sociedad no puede quedar excluida

No basta con que en cada medio de comunicación exista un ombdusman (comisionado o representante) del público, de los auditorios, responsable de velar por y hacer escuchar y valer las críticas y comentarios de quienes padecemos la programación, manifiestamente decadente e insulsa, de la mayoría de los medios: radio y televisión; no basta con que se determine la existencia, en tales o cuales propociones, de tiempos oficiales en los medios, tiempo aire que aún está por verse si es aprovechado de la mejor manera, para dar cumplimiento a la tarea del Estado de informar a los ciudadanos con veracidad y transparencia; es preciso que los legisladores legislen para que la sociedad cuente con mecanismos duraderos, efectivos y reales de participación, que aseguren el pleno ejercicio de los derechos de información, libertad de expresión, derecho de réplica y la representación verdaderamente plural de opiniones, en todo el espectro radio-eléctrico nacional, que abonen el desarrollo de la sociedad de la información y el conocimiento en México, y para que estas definiciones no sean un asunto a negociar solamente por tres magnates. En fin, urge que en México se avance hacia una sociedad de la información y el conocimiento abierta, plural, democrática, y que en el caso particular de los medios como la televisión, se abra paso a una televisión y una radio ciudadanizadas.
Hacerlo de otra forma sería apostar por todas las formas del chantaje, el engaño, el contubernio, la corrupción y la manipulación, como lo ha demostrado, de principio a fín, el caso Berlusconi, en el que «la televisión se hizo gobierno«.
La sociedad debe frenar el avance imparable de esta forma de «telecracia» a la mexicana, de la que ya padecemos lamentables consecuencias: aculturación de la nación mexicana, anomia sistémica, analfabetismo funcional rampante, consumismo y violencia al alza, muerte de la filosofía, muerte de la ética, gracias a los patrones de comportamiento que las televisoras, sin el menor recato, difunden masivamente, entre gritos y carcajadas, a todas horas.
Estas y otras reflexiones se desprenden de la revisión del libro Transformar la televisión: otra televisión es posible, número 24 de la colección Periodística, coordinador por Bienvenido León, y editado por Comunicación Social Ediciones y Publicaciones, en 2008, en España y que próximamente se integrará al acervo del Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación de nuestra casa de estudios.



Para qué y a quién sirve la televisión en México

«La televisión ha hecho maravillas por mi cultura.
En cuanto alguien enciende la televisión,
voy a la biblioteca y me leo un buen libro».
G. Marx.

«Televisa, el grupo de medios de comunicación más grande de América Latina, ganó unos 709 millones de dólares en 2010, cifra 29.4% superior a la registrada el año pasado. Los ingresos totales del consorcio televisivo durante el ejercicio anterior sumaron 4,821 millones de dólares (aproximadamente 57,852 millones de pesos), lo que supuso un aumento del 10.5% respecto a la cifra registrada en 2009″. Esos casi 58,000 millones de pesos de ingresos de la Televisora son equivalentes, a alrededor de cuatro veces el presupuesto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), de ese mismo año. Los ingresos de Televisa equivalen, también aproximadamente, a cinco veces el presupuesto para 2011 del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA).

Cabe citar que el presupuesto del CONACyT sufrió reducciones en casi todos los órdenes, contraviniendo lo declarado en el Programa Especial de Ciencia y Tecnología 2008-2012 del Plan Nacional de Desarrollo (PND), según el cual el Estado establecerá políticas que permitan fortalecer la cadena educación, ciencia básica aplicada, tecnología e innovación, buscando generar condiciones para un desarrollo constante y una mejora en las condiciones de vida de los mexicanos.

Un asunto aparte, que también merece análisis es ¿qué porcentaje real del presupuesto del CONACyT se traduce en investigaciones, patentes y tecnologías aplicadas a la mejora de las condiciones de vida de los mexicanos, realmente?

Es sorprendente el nivel de ganancias del consorcio Televisa, que está al nivel de las ganancias que obtienen en México otras empresas de comunicaciones, como TELMEX y Telcel.

«En el primer semestre del año, el sector de las telecomunicaciones sumó ingresos por 191 mil 178 millones de pesos, de los cuales 66.9% correspondieron a Teléfonos de México (Telmex) y Telcel en conjunto. De acuerdo con un estudio de la firma de consultoría The Competitive Intelligence Unit (CIU), -del que informó El Universal en octubre del año pasado- dos de cada tres pesos que genera la industria pertenecen a alguno de estos dos operadores, propiedad de Carlos Slim Helú.

Por su parte, «Telmex Internacional reportó que al mes de junio de 2010, sus ingresos consolidados ascendieron a 48 mil 914 millones de pesos, un aumento de 15.3 por ciento respecto al nivel registrado en el mismo periodo del año anterior», según una nota publicada en el Informador.com.mx.

Debe tomarse en cuenta que tanto Televisa como el Grupo Carso tienen un conocimiento profundo de la realidad del país.

Ya en 2002, un informe de mercadeo de Televisa destacaba que:

«En México, un hogar está constituido por cinco personas: dos adultos y tres menores, y más del 50% de la población son de nivel socioeconómico medio bajo y bajo. En todas las categorías de productos se observa un importante incremento absoluto en el dinero gastado al aumentar las percepciones. Sin embargo, las familias de ingresos bajos destinan un porcentaje mayor de su ingreso al gasto destinado a las categorías de alimentos. El porcentaje del gasto total destinado a vivienda, servicios públicos y mantenimiento de la casa permanece bastante constante en los grupos de ingresos medianos y altos ante una variación de los ingresos. El porcentaje de los gastos totales destinados al transporte, entre ellos la compra de automóviles, tiende a crecer al aumentar las percepciones de los grupos de ingresos bajos y medianos. En los grupos de mayor ingreso se gasta en seguros y pensiones, a diferencia de los niveles de menor ingreso, ya que éstos destinan un porcentaje similar a la atención médica. Los niveles NSE medio bajo y bajo representan una parte muy importante del gasto en categorías como cereales y cuidado personal. Asimismo los niveles socieconómicos bajos gastan todo su ingreso y por el contrario las clases alta y media guardan aproximadamente entre el 20% y el 5% del total de sus ingresos.

Los datos que utiliza la empresa en su informe se originan en la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH).

Además, destaca que -de nuevo, en el 2002-:

«Entre las 6:00 y las 9:00 pm son las horas de mayor exposición a los medios. 87% de los personas ven televisión entre las 7 y las 9 de la noche. En promedio las personas invierten 2:03 horas diarias en ver televisión, mientras que únicamente 30 minutos en la lectura de revistas y periódicos».

«Los consumidores de productos como shampoo, jabón de tocador y pan de caja se exponen mayormente a Televisa. Televisa cuenta con mayor participación de audiencia en todos los grupos demográficos con más del 70% de televidentes. Los cuatro canales de Televisa permiten alcanzar a todos los grupos y de todos los niveles socieconómicos.»

En el reporte número 20 de Televisa Marketing, disponible en línea, fechado en 2007, se declara de manera expresa: «Con las nuevas series, Televisa le ofrece una vez más a sus anunciantes una solución publicitaria que promueve resultados.»

Así, en México, el consorcio Televisa puede movilizar recursos que cuadruplican a los recursos que se destina el Estado para investigación científica y tecnológica, y quintuplican los destinados a cultura, para promover la venta ¿de qué? De shampoo, jabón de tocador y pan de caja, que es en lo que puede gastar sus ingresos el 50% de la población nacional empobrecida.

¿Solamente de eso?

A propósito de la programación, el informe de Marketing declara: «La fiesta de los Premios TVyNovelas es ya un referente en el espectáculo y representa la mejor oportunidad para que los famosos muestren desde los modelos de  vestir  más exclusivos, hasta el estado de ánimo y condición civil, pues hay quienes aparecen en la fiesta con una novia y al año siguiente con otra, o la misma, pero convertida en su esposa.»

También Televisa se encarga, con sus ingentes recursos, de promover las frivolidades arriba mencionadas entre una audiencia de caracter nacional, influyendo -cuando no, de lleno, educando- emocionalmente a hombres y mujeres de todas las edades, corrompiéndolos e incapacitándolos para el disfrute de las manifestaciones del arte verdadero, del acceso a las fuentes de valores éticos y estéticos de la cultura universal, disponibles en la lectura, la música, la pintura, el cine y otras manifestaciones culturales nacionales y mundiales.

Peor aún, lo cual es un tema que reclama de tiempo atrás un amplio debate público, informado y responsable, es el papel de este mismo consorcio televisivo, y de su competidor más cercano -aunque de lejos-: el Grupo TV Azteca, en las campañas políticas, que desembocan en la elección virtual o real de representantes populares cuyas administraciones, en retribución, parecen consentir y dejar hacer libérrimamente a las televisoras, lo que quieran con el espectro electromagnético en concesión -propiedad de la nación- y con sus audiencias.

 

México está fuera de la sociedad del conocimiento: José Narro Robles

¿Qué se necesita para ser una sociedad del conocimiento? Las respuestas son varias, se responde el rector de la UNAM, José Narro Robles. Pero existen tres puntos indispensables, define, a los que México aún aspira a llegar con plenitud.

Ciudadanos educados, acceso al conocimiento y producción de éste, todas resultado de un tema nuclear: educación. “Cuando revisamos estos tres temas nos ubicamos para ver que no estamos dentro, que México no se ha insertado en la sociedad del conocimiento”, enfatiza el rector de la máxima casa de estudios.

Si bien reconoció que ha habido avances, no deja de ser preocupante que el país tenga una población con el nivel educativo de nueve años como promedio, que el rezago educativo alcance a 33 millones de mexicanos y que existan seis millones de analfabetas.

“Eso nos hace vulnerables para incorporarnos a esta nueva sociedad del conocimiento, como tampoco a la economía del conocimiento, y que nos acompañará en las próximas décadas”.

Durante la presentación de la Enciclopedia de Conocimientos Fundamentales, editada por la UNAM y Siglo XXI, Narro Robles puntualizó que lo anterior es parte de la realidad nacional, traducida en un problema y “si uno quiere resolver un problema tiene que tener un buen  diagnóstico”.

DESGLOSE. Primer punto: “ciudadanos con la preparación y el manejo esencial del conocimiento que ha generado el ser humano”. Para lo que el universitario recuerda que la educación en todo su conjunto sigue siendo una tarea pendiente, un rezago histórico ligado a la pobreza y desigualdad, con la exclusión de indígenas y mujeres.

“Algún día habrá que plantearse el gran reto de decir ¡basta!, al analfabetismo, al nivel tan bajo de educación”, en un país en el que los tomadores de decisiones ya serán más políticamente incorrectos, pero que seguirán en el país del discurso y no de los hechos.

Dos: “la posibilidad de contar con acceso a la información del conocimiento, requerimos de su disponibilidad”.

La preocupación reside en que “no hemos podido resolver el acceso democrático al conocimiento, no usamos la tecnología para ponerlo a la disposición a la sociedad de la mejor forma, en sus múltiples variantes”.

Tres: “mecanismos para generar conocimiento”. Que no se cumple a plenitud en buena medida por la escasa inversión que se hace en ciencia y tecnología.

“Invertimos una tercera parte de lo que Brasil, diez menos que Suecia o Israel  ¿por qué nosotros no podemos mejorarla?”.

El rector de la Universidad refiere que México tiene la economía para destinar mayores montos al ramo y a la educación y su cobertura; cuenta con la infraestructura e investigadores para absorber productivamente a la inversión que se haga en ciencia.

“En tanto nuestra producción científica, reflejada en aportaciones y artículos, es ‘limitada’ por utilizar una palabra diplomática”.

Al finalizar su participación, José Narro citó un discurso del presidente uruguayo José Mujica el año pasado, quien refería que “la educación no era si no el puente entre el pasado y el futuro, por lo que había que hacer una inversión fuerte”, en buena medida por el compromiso con las próximas generaciones. No hay más, “al país le conviene invertir más en educación”.

Una enciclopedia fundamental

Autoridades de la UNAM, así como de educación presentaron la Enciclopedia de Conocimientos Fundamentales, editada por esta casa de estudios junto con Siglo XXI.

Concebida originalmente como una obra para el bachillerato de la Universidad Nacional, se convirtió en una publicación para toda la sociedad. Si bien se contarán con ejemplares en el nivel medio superior y superior de la UNAM, el rector José Narro refirió que con apoyo de la SEP y la ANUIES, pueda hacerse asequible a más instituciones del nivel básico y otras universidades.

“Esperemos se sumen a la tarea para difundirla en las bibliotecas de nuestro país y al conjunto de nuestra sociedad”, dijo. “Todas las bibliotecas del país deberían tener una enciclopedia como ésta. Invitamos al subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez, para que considerara la posibilidad de acceso a escuelas del nivel básico y bachillerato”. Al respecto, el funcionario acotó que buscarán que cada secundaria del país cuente con una colección.

En tanto, la UNAM tendrá el objetivo de hacerla llegar a casa de todos los universitarios, entre docentes y administrativos además de su comunidad estudiantil, agregó Narro Robles.

La Enciclopedia de Conocimientos Fundamentales, conformada por cinco volúmenes que reúnen 13 disciplinas, participaron casi un centenar de expertos. Cuenta con casi tres mil 800 páginas y “constituye un material invaluable para fomentar el saber interdisciplinario”.

El proyecto surgió en el rectorado de Juan Ramón de la Fuente, bajo la coordinación de la entonces secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, Rosaura Ruiz.

“Es una enciclopedia actualizada, que cuenta con el conocimiento fundamental que debe saber cualquier persona culta, puesto que fue pensada para el bachillerato, el último nivel de formación en información general”, acotó la ahora directora de la Facultad de Ciencias.

Fuente: La crónica de hoy.



Ediciones anteriores de El Referencista

El Referencista es el Boletín electrónico de la Dirección General de Bibliotecas de la Universidad Veracruzana. Es una publicación totalmente electrónica de periodicidad trimestral disponible en la dirección electrónica: https://www.uv.mx/dgbuv/Referencista.html

No. 9 Octubre-Diciembre 2010
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No. 8 Julio-Septiembre 2010
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No. 7 Abril-Junio 2010
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No. 6, Enero-Marzo 2010
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No. 5, Octubre-Diciembre 2009
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No. 4, Julio-Septiembre 2009
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No. 3, Abril-Junio 2009
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No. 2, Enero-Marzo 2009
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No. 1, Octubre-Diciembre 2008
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Frente al libro-electrónico, la persona-libro: abren Biblioteca Humana en Canadá

Diversos personajes de la ciudad de Canadá contarán sus historias de vida de forma personalizada al lector que elija escucharlos en lugar de leer.

No tienen definido cómo denominarán al proyecto. Especulan con libros humanos, humanos librescos y hasta hombre-libros.

Según el diario francés Le Monde, la finalidad es «celebrar las diferencias y promover la tolerancia», según dijo Anne-Marie Aikin, vocera del establecimiento público, uno de los más grandes del mundo en su género.

Seleccionaron 60 voluntarios para el proyecto piloto elaborado por la ONG Human Library, un movimiento anti-violencia nacido en los 90 en Dinamarca que busca promover nuevas formas de intercambio humano.

Doscientos socios de la Biblioteca de Toronto participaron en esta experiencia fuera de lo común consistente en «tomar prestado un libro humano» y pasar unos treinta minutos conversando con él antes de «devolverlo» para que otro pudiera «leerlo» a su vez, según el artículo que recoge infobae.

Algunas entrevistas
Entre los hombres-libro que los lectores pudieron consultar había, por ejemplo, un exiliado haitiano, una argelina musulmana, un ingeniero congolés, además de otros «títulos».

A los voluntarios se les pidió que reflejasen «una diversidad de vidas y de experiencias», que ilustrasen «la vitalidad de las comunidades de Toronto» o que fuesen «representativos de un tema social importante» como el SIDA, la prostitución o la inmigración.

A los «lectores», que escuchasen, preguntasen y expresasen su opinión.

En el ensayo pre-lanzamiento, un monje budista resultó ser uno de los «libros» más consultados, al igual que Anthony Hutchinson, ex miembro de una pandilla delictiva convertido en guitarrista de una banda.

Otros «ejemplares» consultados fueron un joven afectado de parálisis cerebral, una abuela militante, un sobreviviente de la pobreza, otro del cáncer y una ex prostituta que hoy regentea un local nocturno.

Lo que los autores del proyecto no aclararon es qué pueden hacer los socios de la biblioteca si el libro viviente no les gusta o los aburre desde las primeras «páginas».

Reproducido íntegramente de La República (Perú).



Bibliotecas, educación y descomposición social: una reflexión

Es cierto que «Cuando México se refleja en el espejo colombiano, ¡se refleja tanto!», como dice la Rayuela de La Jornada del día de hoy. Salvo en una cosa, que es fundamental: que llevamos 20 o 30 años de desventaja, con respecto a ese país en cuanto a la adopción de una estrategia para contrarrestar con información y conocimiento para todos, a las drogas, el secuestro y la delincuencia.
El proyecto colombiano de bibliotecas es una apuesta de ese país por su juventud, su niñez, una apuesta por la fortaleza de valores como la búsqueda de la verdad, la comprensión racional del mundo y la justicia y la belleza. Una solución radical a un problema de desintegración nacional que se enfrenta no con la fuerza de ejércitos y armamento de alta tecnología, sino con información, libros y bibliotecas, para frenar en su raíz el avance de los mercaderes de las drogas.
Colombia ha apostado así a su viabilidad democrática, con una ciudadanía más informada. ¿Qué estamos haciendo, en México, por nuestra parte?
Mientras en nuestro país se busca elevar la calidad de la educación considerando una diversidad de indicadores técnico-pedagógicos -la llamada evaluacionitis- y se aplican engorrosas y costosas pruebas de evaluación del desempeño académico de los estudiantes, en Colombia la apuesta ha sido más simple: dar información y conocimientos a toda la población  en una red vigorosa de bibliotecas públicas dotadas con personal capacitado, suficientes recursos impresos y nuevas tecnologías.
Dice, en consonancia con lo anterior, Manuel Pérez Rocha que incluso la interacción entre docentes y alumnos, durante algunos minutos, puede tener beneficios educativos insospechados y que no pueden medirse, ni ponderarse. Al respecto, refiere una historia personal.
¿No será que hemos equivocado, profundamente, los enfoques y criterios con los que pretendemos medir el desempeño del sistema educativo nacional?
¿Qué relación guardan el creciente número de «ninis», el número alarmante de los ahora llamados eufémísticamente «chiquisicarios» y el abandono en que se encuentra la mayor parte del sistema nacional de bibliotecas públicas, así como el grueso de las mal llamadas «bibliotecas escolares» que, en muchos casos, se limitan a ser un par de estantes desorganizados o semivacíos a los que los estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato jamás tienen acceso?
Una educación sin bibliotecas, ni libros, ni nuevas tecnologías es, más que educación, un despojo, pues así se impide el acceso de generaciones de mexicanas y mexicanos a la literatura, el conocimiento científico y humanístico, y en última instancia, se les obstaculiza para siempre el acceso a lo que Tomás Segovia considera que es «la oportunidad de descifrar el mundo».



Comienza 2011 con alzas generalizadas a precios de bienes y servicios

México ocupa el cuarto lugar de países con mayor inflación en 2010 y el prospecto para este año no es mejor. Los mexicanos, cada año tenemos que renovar esta idea: debemos hacer más con menos, pero los ahorros y sacrificios que se realizan en la base social no tienen un reflejo en las alturas del poder político y económico.
La Bolsa de Valores experimentó ganancias de 20% en 2010. ¡20%!
Y las tasas de interés de los créditos bancarios son draconianas, asfixiando a las PYMES, frenando cualquier intento de crecimiento. El ahorro popular, por otra parte, es sacrificado, y no hay ningún incentivo para que la gente ahorre cuando las tasas de interés de los ahorros bancarios son absolutamente miserables.
Las alzas a la gasolina, gas y electricidad, arrasan con los diminutos aumentos al salario mínimo, y por doquier se ve la necesidad y la urgencia de la gente por recursos para su sostenimiento y el de sus familias.
Los mentados éxitos de la guerra contra el narcotráfico sigue ocupando las planas y encabezados de los diarios, pero la atmósfera de violencia e inseguridad lo que hace es acentuarse. La irritabilidad social salta a la vista de cualquiera que esté atento al fenómeno.
Por eso, hoy como siempre, más que nunca, urge que fomentemos el acceso a la información, la distribución social del conocimiento, la participación ciudadana informada en la toma de decisiones, la transparencia y la vigilancia de las acciones del gobierno en sus tres niveles.
La transformación que requiere el país debe fundarse en el conocimiento científico y en el de nuestras raíces más profundas: somos poseedores de una enorme riqueza histórica, arqueológica y cultural; debemos apostar por el desarrollo científico y tecnológico en todas las regiones, sin menoscabo, evitar la centralización excesiva de conocimiento, información y riqueza y disminuir el índice GINI, que mide la concentración de ésta en pocas manos, promover una distribución más equitativa del PIB a lo largo y ancho del país, diseñar y detonar proyectos de desarrollo para rescatar y aprovechar nuestra riqueza natural y humana.
México es un pueblo que ha sido impedido, literalmente frenado, desde tiempo atrás, para el desarrollo de su propia ciencia y su tecnología, las razones de ese impedimiento deben ser expuestas, estudiadas y superadas: no podemos desperdiciar a otras 10 generaciones o 20 generaciones de niños y adolescentes y dejar que crezcan al amparo de la televisión y los videjuegos, la magia y los nuevos mitos culturales de las empresas, y absolutamente ayunos o ignorantes de la ciencia y de la historia.
Cada día, cuando despertamos, vemos todo lo que hay aún por hacer. En este contexto, no pueden hacerse llamadas que condenen a las bibliotecas públicas, escolares y académicas a la extinción, incluso a pesar del avance avasallador de las nuevas tecnologías: en ningún país desarrollado se están haciendo esos llamados ¿por qué tendrían que hacerse en México? Hacerlo sería suicida e irresponsable, y atentaría contra una de las bases indispensables e irreductibles de una sociedad democrática.
La Encuesta Nacional sobre cultura más reciente, del CONACULTA , muestra que la mitad de los mexicanos nunca han pisado una biblioteca o una librería, que casi nadie lee, que lo que se lee deja mucho que desar.
Esto indica que se ha hecho algo, pero falta aún la mayor parte del trabajo por hacerse.
Ojalá este año 2011 sea uno que nos permita encontrar caminos en la dirección correcta.



Reporte de la prueba PISA 2009

El reporte subtitulado: Lo que los estudiantes saben y pueden hacer, Volumen 1 (de un total de 6), está disponible en línea.

De acuerdo con dicho reporte, la mayoría de los estudiantes evaluados en nuestro país se encuentran en el nivel 1 de eficiencia lectora -se trata del peor desempeño (puesto 34) entre los países de la OECD-, que se describe como sigue:

«Los estudiantes competentes en el nivel 1a de la escala de competencia lectora, son capaces de localizar segmentos de  información explícita que además aparece destacada en el texto, de reconocer una idea principal en un texto sobre un tema conocido, y de reconocer la conexión entre la información en un texto y su experiencia y conocimientos cotidianos.  Típicamente, la información requerida es prominente en el texto y hay poca o ninguna información que compita por su atención. Los estudiantes son instruidos de manera explícita para que consideren los factores relevante en la tarea y en el texto».

También es destacable, del reporte, que nuestro país es el cuarto entre aquellos adonde la ventaja en eficiencia lectora de las niñas por sobre la de los niños, es más notoria, como son Colombia, Perú y Chile en ese orden.

 



¿Alguien que lee este blog ha leído Millennium?

Y eso, a título de que según Mario vargas Llosa, es fantástica. Escribió en El País, hace más de un año: «acabo de pasar unas semanas, con todas mis defensas críticas de lector arrasadas por la fuerza ciclónica de una historia, leyendo los tres voluminosos tomos de Millennium, unas 2.100 páginas, la trilogía de Stieg Larsson, con la felicidad y la excitación febril con que de niño y adolescente leí la serie de Dumas sobre los mosqueteros o las novelas de Dickens y de Victor Hugo, preguntándome a cada vuelta de página «¿Y ahora qué, qué va a pasar?».
Y seguramente a esta hora, este día, son miles si no millones los que, por todo el mundo, ante el caso de Julian Assange, también nos preguntamos ¿y ahora qué va a pasar?