Universidad Veracruzana



Unirse, primer paso para exigir derechos de los periodistas, señala investigadora

Celia del Palacio Montiel, investigadora de la Universidad Veracruzana, impartió en El Colegio de San Luis la conferencia Violencia y medios de comunicación en México. En entrevista previa, señaló los múltiples problemas que tiene actualmente el ejercicio del periodismo. Consideró que la violencia del narcotráfico no es la única presente contra los reporteros, también la violencia estructural que se vive en las redacciones del país, como maltratos, bajos salarios, falta de seguridad social, protección y capacitación, entre otros aspectos.

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Jorge Torres

Nota original y fotografías: La Jornada San Luis

Para la investigadora, esta violencia estructural, con maltratos de diverso orden, está casi naturalizada y parece normal, con bajos salarios, falta de seguridad social, falta de protección y capacitación para cubrir los hechos violentos, falta de seguridad laboral, se les pueden despedir en cualquier momento, falta de respeto hacia las notas, se bajan las notas en cualquier momento, “el director o editor deciden si esa nota va o no, pero también interviene en la nota, y pues de esta manera hemos visto que hay una especie de autocensura, sobre lo que se puede y no se puede publicar en los medios”.

Destacó que los reporteros son los mas vulnerables, incluso descartables, si matan a un reportero pues es “menos grave” que si matan al director del periódico, además siempre se puede decir que tenía nexos con el narco. Además dijo que hay algo “muy triste” que ocurre y es que la sociedad no se ha apropiado de sus reporteros, no reclama, más bien toma el otro lado, “algo debió haber hecho para que le pasara eso”, por ello los periodistas viven en una vulnerabilidad terrible.

Comentó que esta vulnerabilidad es generalizada a nivel nacional, excepto en ciertas ciudades y medios, pues lamentablemente los periodistas no se han unido para exigir mejores condiciones, hay una desconfianza brutal entre los propios periodistas, “todos sospechan de todos”, entonces eso lleva a que no haya una unión para poder exigir mejores condiciones, por ello sigue existiendo la vulnerabilidad de este gremio, “si no te gusta vete, aquí hay una fila de gente que quiere ocupar tu puesto”, es terrible, se tiene que empezar por la unión del gremio de periodistas en cada entidad y exigir los derechos que merecen.

“La nota roja vende, la sangre vende”

Cuestionada en torno a la manera en que se maneja la nota roja en los medios, comentó que hay “una crisis” de esta sección, los periodistas, en los últimos años, sobre todo los de la nota roja, renunciaron, las guardias nocturnas de los periódicos cerraron, ya no van a los lugares donde suceden los hechos violentos, se basan sólo en los boletines de las autoridades de seguridad y eso va empobreciendo las noticias sobre crímenes.

Dijo que hay dos componentes para esta situación, por un lado las amenazas del crimen organizado y por otro la propia censura, “por supuesto los reporteros dejaron de ir por su propia seguridad mucha veces, pero por otro lado también hubo amenazas directas, incluso para cubrir cosas tan elementales como un accidente de tránsito”, comentó que los reporteros han encontrados personas del crimen organizado en esos eventos, entonces ya hay temor de cubrir, hay miedo de los reporteros.

Finalmente, sobre la publicación de fotos de las víctimas de hechos violentos, mencionó que esto genera toda una discusión sobre qué tanto se tiene el derecho de publicar una foto de esa naturaleza, por ejemplo, dijo que es una falta de respeto y ética hacia los familiares de las víctimas, pero también está la parte totalmente comercial que es aprovechar ese tipo de fotografías para vender ejemplares, “eso es lo que vende, eso es lo que a la gente le llama atención, pero habría que pensar y discutir seriamente sobre si se tiene derecho de publicar estas fotografías o no”