
Agradezco la posibilidad de utilizar los medios de comunicación de la Universidad Veracruzana para informar, disipar dudas y ampliar el interés sobre nuestro proyecto educativo. Radio Universidad Veracruzana es un medio amigo en el que la Dirección de la Universidad Veracruzana Intercultural (DUVI) tiene un espacio permanente, a través del programa Voz Universitaria.
La Universidad Veracruzana Intercultural es un plus, un brillo de la Universidad Veracruzana que le da un lugar muy especial en el concierto de la educación pública de nuestro país.
La experiencia y el desarrollo de la DUVI son únicos; no sólo por formar parte de una universidad pública autónoma, sino por el hecho de no partir de un proyecto educativo centralizado. En el pasado, las medidas de compensación social que se utilizaban para atender las demandas de la población rural, marginada o indígena, siempre se centralizaron.
Ejemplo de ello son los albergues para estudiantes indígenas que llegaban a las ciudades o, en algunos países, las cuotas raciales para aceptar un número determinado de estudiantes en las universidades, como concesión graciosa ante una condición de evidente marginación. Muchos de estos programas eran sexenales y en ocasiones duraban menos, ya que los vaivenes políticos afectaron muchos proyectos de ayuda y apoyo a la población indígena.
Una de las virtudes del proyecto DUVI es que enlaza sus acciones educativas con los propios campus de la Universidad. En un estado con las características geográficas de Veracruz, resulta fundamental mantener y acrecentar los enlaces entre estas sedes y los campus urbanos, los cuales se ubican a todo lo largo de la entidad. Esto constituye uno de nuestros retos más importantes y complejos.
En nuestro proyecto tenemos dos importantes preocupaciones. Una tiene que ver con el perfil del egresado, cuya modificación es una de las demandas de la población. Actualmente ofrecemos la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo (LGID); es decir, una sola carrera con un título profesional. Constantemente estamos recibiendo propuestas, demandas e iniciativas de parte de los jóvenes y de los investigadores, en el sentido de que es necesario realizar cambios. Tenemos que contemplar la posibilidad de abrir nuevas salidas terminales, no sólo a nivel de licenciatura, sino a nivel de Técnico Superior Universitario (TSU). En el caso de la DUVI, los estudiantes egresarían con un título universitario, como profesionales asociados a una determinada disciplina o a un conjunto de disciplinas.
El otro foco de preocupación es lograr la transversalidad del enfoque intercultural en toda la Universidad. Eso es un reto mayor, y para ello contamos con las Unidades de Enlace Académico (UEA) en cada uno de los campus universitarios. Actualmente ofrecemos a los estudiantes de otras carreras, a través del Área de Formación de Elección Libre (AFEL), dos experiencias educativas: ‘México, país pluricultural’ y ‘Diversidad cultural’, como parte de los cursos intersemestrales y con un valor de 10 créditos. Además, estamos contemplando la posibilidad de diseñar un programa de movilidad que permita a las y los jóvenes estudiar un semestre en alguna de nuestras sedes, y que eso les otorgue créditos que puedan hacer efectivos en la carrera que estén cursando.
Por otra parte, está el asunto del reconocimiento de los egresados. Al inicio de este año, cuando se hizo el acto de transferencia de la Dirección de la DUVI; platicábamos con el rector y algunos funcionarios sobre la demanda de la población joven de nuestro estado en torno al empleo. Esto se complica debido a que justamente en las áreas en las que opera la DUVI existen mayores índices de migración. Así, en el desarrollo de un programa educativo intercultural, debemos tomar en cuenta un elemento central: hoy en día, la mayoría de la juventud indígena no está en sus comunidades, sino en la ciudad buscando empleo o trabajando en actividades temporales y a veces no tan lícitas. Esta población está migrando constantemente. No es un secreto que las poblaciones rurales siempre han migrado, el problema está en el tamaño de la migración actual y la incertidumbre en esta movilidad. Esta situación se refleja en el descenso de nuestra matrícula, por lo que estamos dando pasos para compensar el problema. Sin embargo, esta disminución debe leerse también en el sentido de la transversalización del enfoque intercultural. Es decir, si estamos perdiendo capacidad de retención en las localidades en las que está asentada la DUVI, que son zonas incomunicadas y de acceso complicado, entonces tenemos que recuperar esa atención a los estudiantes indígenas en nuestros campus urbanos y mantener nuestra presencia a través de las UEAs.
En cuanto al empleo, sería ideal que los profesionistas que estamos formando se quedaran en sus comunidades a desarrollar proyectos. En la DUVI tenemos una variedad de opciones para gestionar iniciativas viables. Sin embargo, ni las academias comerciales, los institutos o universidades privadas, pueden garantizar al egresado su inserción exitosa en el mercado laboral. Lo que es un hecho es que la Universidad Veracruzana se esfuerza para que los estudiantes que egresan cada año y cada semestre, sean conocidos por sus posibles empleadores. En el caso de la Intercultural, estamos tratando que nuestros egresados asuman la tarea de crear proyectos que a su vez generen nuevos empleos, mediante el ejercicio de sus habilidades y capacidades. Un Gestor Intercultural para el Desarrollo tiene la misión de crear proyectos productivos que ofrezcan empleos a los demás jóvenes, a sus compañeros.
En ese sentido, estamos tratando de impulsar diversos proyectos dentro de nuestras propias sedes, mismas que están enclavadas en terrenos que superan, en promedio, las 20 hectáreas. A través de nuestro departamento de Sustentabilidad, uno de los que cuenta con mayor número de estudiantes, planeamos implementar programas de reforestación, de cultivo, de conservación, así como de captación, cosecha y tratamiento de agua. Otro reto es el de los jardines, de cuyo diseño se encargarían los propios jóvenes, de acuerdo a las condiciones locales.
Como complemento a estas iniciativas, está el aprovechamiento de la ubicación geográfica de nuestras sedes. Básicamente estamos enclavados en el Trópico. Hoy en día están en boga los productos tropicales en los nichos comerciales de cultivos naturales, orgánicos, certificados para los laboratorios de cosmética industrial. Si logramos gestionar, impulsar y constituir cooperativas de producción orgánica certificada para esta y otras industrias, se podrían crear verdaderas redes de comercio justo; por ello, vamos a reforzar los vínculos que tenemos con los productores. Recordemos que el propio nacimiento de las sedes fue resultado de la intervención de varios actores sociales. El apoyo no provino solamente de los tres órdenes de gobierno, sino de agrupaciones locales que se sumaron al esfuerzo para establecer una sede de la DUVI en su localidad. Existe, por tanto, un vínculo entre nuestra Universidad y la comunidad, que se expresa también en las demandas que recibimos; y lo digo con gusto, porque esto reafirma el fuerte compromiso que tenemos con la gente.
Entre esas demandas está la que nos hacen con respecto al avance de las obras de construcción en dos de nuestras sedes. Los estudiantes, padres de familia y pobladores en general se han mantenido al tanto, incluso han constituido comités de vigilancia. La Universidad, por su parte, ha dado un apoyo extraordinario para no detener las obras; pero no es suficiente, pues el Gobierno del estado de Veracruz adeuda a nuestro programa de construcción aproximadamente 18 millones de pesos. A pesar de ello, creemos que aún hay tiempo para que ese dinero sea entregado y continuemos con nuestro proyecto.
Otro de los retos que me he impuesto personalmente y que forma parte de mi Programa de Trabajo, es la estructuración de un Programa de Comunicación e Información Intercultural. Los compañeros de las 5 orientaciones de la LGID: Sustentabilidad, Derechos, Salud, Comunicación y Lenguas, cuentan con un capital enorme para difundir el enfoque intercultural, y por ello tenemos que aprovechar los recursos que ofrece la Universidad Veracruzana, como la radio, la televisión y los medios impresos.
Así impulsaremos, antes que termine el 2011, el proyecto de los Laboratorios Multimedia, el cual contempla instaurar una unidad de producción en cada sede. Uno de los objetivos más importantes de este proyecto es hacer producciones no sólo a nivel local, sino que los estudiantes realicen su propio noticiario en sus lenguas y así tengan proyección en los medios.
Otro de los temas que ha sido recurrente durante mi administración es el de la iniciativa de economía solidaria Túmin, surgida en Espinal, donde se ubica una de nuestras sedes. Se trata de un proyecto ciudadano y popular, que no tiene su origen en la UVI sino que es totalmente independiente. En lo personal lo celebro, lo mismo que muchos otros universitarios; por eso no aceptamos que el gobierno federal, a través de la Procuraduría General de la República y la Secretaria de Hacienda, hayan interpuesto una demanda contra los compañeros que impulsaron esta iniciativa, dos profesores y una egresada de esa sede, ubicada en la región del Totonacapan.
Desde la perspectiva de este proyecto, el Túmin no es una moneda propiamente dicha, sino un medio que permitirá establecer una circulación de bienes en la localidad. En América Latina, ya se han puesto en práctica iniciativas similares. En Argentina, en la época del famoso Corralito, durante la gran crisis de los noventas; y en algunas regiones de Brasil.
El Túmin no busca sustituir al sistema capitalista; tampoco, como decía en una parte la demanda de la PGR, va a fomentar un mercado ilegal de moneda. Probablemente se deberá ajustar el diseño del Túmin para evitar esos reclamos infundados –a mi parecer- que hace el Banco de México.
Finalmente, sólo me resta enviar un saludo cordial a todos los radioescuchas, universitarios y no universitarios. Quiero decirles que estoy intentando transmitir la emoción que significa estar dentro de la Universidad Veracruzana Intercultural.
Me considero privilegiado por tener la posibilidad de aportar ideas al proyecto, e invito a todos los interesados en la interculturalidad a acudir a los espacios que convocamos constantemente para debatir el tema.
En la medida en que la palabra ‘Interculturalidad’ se transforme en acciones y propuestas concretas, se cumplirán el reto y la misión que me he impuesto, y se consolidará el camino por el que debemos transitar como Universidad.
Dr. Mariano Báez Landa