Karina de la Paz Reyes
Xalapa, Ver.- La Universidad Veracruzana Intercultural (UVI), en coherencia y compromiso con la sociedad, ha implementado el proyecto de señalizar los inmuebles académicos que la integran, en una primera fase en cinco lenguas originarias: popoluca, náhuatl del norte, náhuatl del sur, zapoteco y ñuhú, así como el español, lo que visibiliza la diversidad lingüística y garantiza la accesibilidad de información a todo ciudadano.
Este trabajo es un proyecto piloto y modelo de buenas prácticas que tiene la intención de extenderse no sólo a toda la Universidad Veracruzana (UV), sino a otras universidades que también tengan población con diversidad lingüística e incluso a otras entidades u organismos públicos y privados, enfatizó Miguel Figueroa Saavedra del Departamento de Lenguas de la UVI.
Explicó que el hecho de que una persona sea bilingüe no garantiza que se le pueda comunicar todo en español. Por tal motivo, se realizó un proyecto de normalización terminológica, de señalética, en colaboración con el Departamento de Proyectos, Construcciones y Mantenimiento de la UV.
“La diferencia cualitativa del proyecto es que la Universidad es precisamente una entidad académica que vela por el conocimiento y por la mejora de los procesos sociales, implica de por sí exigencia de rigor, de calidad, de cuidado. No se trata simplemente de nombrar los espacios, se trata de reflexionar sobre el acto y resultado del nombramiento de los espacios a nivel de un ejercicio de responsabilidad”, subrayó Figueroa Saavedra.
En 2010 se inició el proyecto con la propuesta metodológica y a partir de febrero de 2011 se desarrollaron los trabajos; para mayo y junio ya había propuestas incorporadas en un Catálogo de Normalización Terminológica.
En el Catálogo se hizo el registro de los términos, validados por expertos, una vez que se consideró que se ajustaban a un criterio de calidad; se logró colocar la señalización en las sedes Huasteca y Las Selvas.
Para el proyecto, se constituyeron equipos de trabajo entre los usuarios de esos espacios, con el fin de discutir los términos más adecuados para nombrarlo de acuerdo con términos de pertinencia, facilidad de entendimiento y pureza lingüística, por mencionar algunos.
Las propuestas de los equipos pasaron al Comité, compuesto por expertos (incluso externos a la UVI), hablantes reconocidos y competentes; en algunos casos se hizo un ejercicio de neología, es decir, creación de términos que no existían o de su validación.
Figueroa Saavedra acentuó que todo el proceso de señalización de los espacios requirió talleres de capacitación, porque “no cualquier bilingüe puede hacerlo; no se trata de ser hablante, de ser experto en la lengua y sobre todo de tener un conocimiento técnico preciso de qué se quiere hacer.
”Nunca se consideró, ni se debe considerar un trabajo de traducción, se registra cómo se le llama, con los recursos del propio idioma.”
Los resultados de todo el proceso fueron la creación de letreros para nombrar alrededor de 15 espacios en las seis lenguas ya citadas.
Estas acciones “posicionan a la Universidad como un ejemplo de ese tipo de acciones de responsabilidad y cumplimiento de la ley. De nuevo la UV se sitúa en los puntos de liderazgo”, resaltó.
El proyecto se inició con las sedes que tienen la mayor diversidad lingüística (Huasteca y Las Selvas), “las más complicadas”, y se espera que para 2012 el trabajo continúe en su segunda fase en las sedes Grandes Montañas y Totonacapan, donde predomina además del español, el náhuatl y totonaco, respectivamente.
Aclaró que, pese a que se trate de una lengua hay “variantes dialectales”, como es el caso del totonaco, que tiene tres tipos, mismos que serán tomados en cuenta al momento de realizar y colocar la señalética.