En consonancia con las políticas de educación superior para la evaluación de la calidad de los programas educativos, en febrero de 2010 dio inicio el proceso de autoevaluación (también conocido como evaluación diagnóstico) al programa educativo de la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo de la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI).
Gilberto Domínguez Estrada, coordinador del Programa de Evaluación de la UVI, señaló que se concluirá la primera fase de este proceso en las sedes de Huazuntlán y Espinal, hacia el 31 de marzo. “En la UVI hemos avanzado de manera muy significativa en este proceso de evaluación, estamos cubriendo nuestras metas en tiempo y de manera satisfactoria”.
Explicó que para tal fin se conformaron equipos de trabajo, uno con el equipo coordinador del programa que se encuentra en la ciudad de Xalapa, en casa UVI, y su contraparte, con grupos de académicos que se encuentran en las sedes regionales.
Así, en conjunto, la UVI dio respuesta a la guía establecida por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), la cual contiene un conjunto de indicadores en distintos rubros, desde el reconocimiento al contexto geográfico, económico, político y social, hasta la legislación que rige y da sustento a la operación del programa académico.
Domínguez Estrada comentó que una vez concluido este diagnóstico seguiría un proceso de gestión ante las autoridades de la Coordinación Institucional de Evaluación y Acreditación de la UV para reunirse con evaluadores externos.
Finalmente, se tramitará la acreditación del programa de la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo ante el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES), “esperamos que hacia septiembre de 2012”, dijo.
Expresó que en el caso de la UVI, el proceso es complejo debido a que la guía de evaluación está pensada de acuerdo a la realidad académica de la universidad pública en México y la UVI guarda características muy particulares que no necesariamente ocurren en el resto de las instituciones de educación superior (IES).
“Tenemos un perfil singular que debe ser reconocido. Por eso, en un primer momento nos resulta muy útil la evaluación con la guía de los CIEES, porque verificamos la presencia de indicadores de calidad reconocidos por las políticas para el desarrollo de la educación superior en México; pero también necesitamos encontrar evaluadores que vengan a ejercer esos análisis evaluativos desde una mirada intercultural.”
Dijo que “la evaluación externa puede estar a cargo de alguna universidad que ofrezca un programa educativo de carácter multidisciplinario bajo el enfoque intercultural para que se pueda vislumbrar la calidad de nuestro plan de estudios. Me parece que la Universidad de Austin, la cual maneja programas con enfoque social y con la cual hay signado un convenio, tiene una mirada transdisciplinaria bajo la cual podría darse esta evaluación”.
En ese orden de ideas, Domínguez Estrada explicó que los procedimientos para certificar los programas educativos de las IES se han ido afinando para dar una mejor rendición de cuentas.
Señaló que desde la década de los ochenta existe en México una política de rendición de cuentas para las universidades públicas con el fin de que puedan administrar de mejor forma, con mejores resultados, los recursos que se les otorgan.
Así, las IES están comprometidas a someter sus programas educativos al escrutinio de la evaluación, toda vez que el reconocimiento a la institución se traduce en una mejor atención por parte de la Secretaría de Educación Pública, así como la concesión de mayores presupuestos, con mayor facilidad y fluidez.
“Al principio esta evaluación ocurría a partir de las experiencias vividas por las IES, en función de eso se otorgaban los recursos aun cuando la información y los datos que se proporcionaban no correspondieran a la realidad. Esto se ha logrado mejorar a partir de la evaluación de pares.”