Las políticas de cobertura y acceso al agua en las zonas indígenas están equivocadas al pensar a corto plazo en infraestructura hidráulica y olvidarse de la conservación de cuencas para evitar inundaciones o sequía intensas, como ya se padecen, consideró Gerardo Alatorre Frenk, investigador de la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI).
En marco de la conferencia Diálogos sobre cuencas, bosques y agua en Veracruz, una propuesta intercultural, donde también participaron las investigadoras Patricia Negreros y Evodia Silva Rivera, coincidieron en señalar que es necesario replantear los procesos de cuidado del medio ambiente y adecuarlos a la interculturalidad de los pueblos indígenas.
En entrevista, Alatorre Frenk señaló que actualmente las regiones indígenas son las que tienen en su territorio los recursos de agua y bosques, existe un cultivo de la tierra sin cultura de la sustentabilidad que ha ido acabando con los recursos naturales. “Tienen la cultura de rocío, tumbo y quemó la tierra para que me dé cosecha, y esto a la larga acaba con la productividad de la tierra, o se ven obligados a cortar árboles para poder vivir”, refirió.
Criticó que las instituciones encargadas de garantizar el agua realizan políticas limitadas, y ven el acceso al agua sólo en el tema de la infraestructura hidráulica: “para ellos el acceso al agua es igual a tuberías, tanques bombas, es un enfoque que beneficia a las compañías transnacionales que hacen eso, pero no van a un manejo a largo plazo, de un cuenca sana”.
Detalló que la falta de estas políticas ha derivado en situaciones graves en cuencas y bosques, que provoca inundaciones en las partes bajas, o falta de agua, ante la ausencia de un manejo sustentable. Ejemplificó el caso de Xalapa, una ciudad con muchas lluvias, pero sin política de captación y conservación que provocan que 60 por ciento del agua tenga que ser importada para lograr el abasto a la ciudadanía.
Precisó que los alumnos de la UVI ya realizan proyectos en las cuatro zonas indígenas del estado para mejorar los procesos de la gente y lograr una planeación sustentable. “Son pequeños granos de arena que nos permiten acercarnos a paso de hormiga a la sustentabilidad, pero ya es esperanzador, hay proyectos como una reserva campesina, una campaña de sensibilización a la contaminación, en Soteapan, un grupo de trabajo de reforestadores comunitarios, un esfuerzo que se va realizando poco a poco”, concluyó.