
Xalapa, Ver.- La sociedad latinoamericana tiene características coloniales que convierten a la diferencia en valores, lo que ocasiona la superposición de categorías como blanco, masculino, occidental, moderno, sobre otras como indígena, femenino, tradicional, expresó Luis Fernando Cuji Llugna de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Ecuador.
El académico participó en el seminario “Descolonizando la interculturalidad” de las Jornadas sobre Interculturalidad y Educación en las Américas, que tuvieron lugar en la Universidad veracruzana Intercultural (UVI), en Xalapa.
Luis Fernando Cuji agregó que aunque los estudios sobre interculturalidad actuales están enfocados a la erradicación de esta visión colonialista, si no se consideran las necesidades efectivas de las comunidades indígenas a las que mayoritariamente están enfocados, terminarán por convertirse en un discurso colonizador que bajo el argumento político etnitizante busca el reclutamiento y la militancia.
Por estas razones, señaló, la educación superior intercultural requiere de una descolonización hacia arriba, con una definición curricular en la que participen los propios pueblos originarios.
En ese orden de ideas, Georgina Méndez Torres, docente de la Universidad Intercultural de Chiapas, dijo que muchas veces la interculturalidad se queda en el discurso, sin plantear un verdadero diálogo con los indígenas.
Por esta razón, la interculturalidad también debe verse como una lucha en lo político y epistémico desde la cual, además de reconocerse la sabiduría de los pueblos indios, se puedan construir nuevos conocimientos situados en las características y el contexto en el que viven éstos, comentó.
Por su parte, Florinda Riquer Fernández, docente e investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, tocó el tema de la descolonización a partir de los distintos momentos que ha tenido el movimiento feminista.
Expuso que durante mucho tiempo la lucha por los derechos de las mujeres se llevó a cabo desde una visión blanca y heterosexual, pasándose por alto otros aspectos como clase, raza, etnia e identidad sexogenérica, que definen también posiciones de desigualdad en la sociedad.
El rumbo de esta lucha debe orientarse a encontrar el mecanismo que convierte las diferencias en relaciones de subordinación para subvertirlo, y así aprender a representarnos más allá del discurso hegemónico, resolvió.
Por último, Guillermo Núñez Noriega, de la Coordinación de Desarrollo Regional del Centro de Investigaciones en Alimentación y Desarrollo A.C., hizo hincapié en las afirmaciones de tipo institucional que buscan generalizar a los pueblos indios a partir de prejuicios surgidos desde una perspectiva heterosexual.
Indicó que la noción de las comunidades indias coherentes y estables forma parte de un discurso hegemónico que se reproduce en todos los niveles de la sociedad, pero que para la lucha contra el VIH-SIDA es más importante descubrir y entender las diferencias y fracturas que existen en estos grupos.
“A veces no se puede dialogar con la cultura sino a partir del cuestionamiento, por eso hay que trabajar con los que demuestran abiertamente su desprecio hacia sus diferentes, de modo que a futuro ‘las buenas costumbres’ sean las del respeto, la no discriminación y la inclusión.”
