Reforma
Carlos Rublo. Corresponsal MADRID.- "A nivel de divulgación de productos culturales en lenguas indígenas mexicanas hay una incipiente industria que promete bastante, pero hay un gran problema: en estas lenguas no ha habido un proceso de alfabetización sistematizado y amplio, por lo que una gran apuesta por la literatura indígena en obras monolingües no tiene mercado", asegura el antropólogo español Miguel Figueroa Saavedra (1971), autor de la antología Xopancuicatl. Cantos de lluvias, cantos de verano, la cual ha comenzado a circular en España editada por la Universidad Veracruzana.
El antologador, catedrático de la Universidad Veracruzana Intercultural y autor de un estudio introductorio en el que muestra que estos cantos forman parte del surgimiento de una nueva sensibilidad y conciencia histórica de la élite nahua que dio sentido a su existencia en la recién constituida Nueva España, afirma en entrevista que ese hecho no quiere decir que no pueda existir ese mercado, ya que no se debe pensar que las comunidades indígenas mexicanas no tienen gusto por la lectura.
"Lo que hay que hacer es crear ese público, porque es muy receptivo", sostiene, y agrega que en este contexto lo que hay en nuestro país son instituciones que hacen un rescate de la tradición cultural oral y su puesta en escrito, lo cual da una sensación de que sólo se preocupan de su registro y su divulgación. Observa que lo que se publica casi siempre son obras bilingües y su versión en castellano, que es la que suele leer el lector, porque la otra casi siempre la consulta el erudito y el traductor.
"Entonces el público del consumo literario es mestizo, y es curioso porque existe un público que desearía leer obras originales en lengua indígena, de Morelos a Veracruz o la Huasteca, que están generando productos de cara a la propia comunidad y que en algún momento se editan en cuadernillos o libros", detalla.
La mayor paradoja, expresa Figueroa, es que las instituciones que más apoyan la labor de traducción y edición de obras en lenguas indígenas sean instituciones extranjeras como la Generalitat de Cataluña o el Fondo Social Europeo. "Muchos materiales están cofinanciados por esos fondos, aunque entiendo que eso genera una vinculación y permite que los materiales salgan hacia fuera, pero si salen van como materiales académicos o en el campo de las mitologías exóticas", puntualiza, aunque a su parecer la versión original tendría que fomentarse de cara a los propios grupos, ya que no tiene sentido la exportación en lengua original cuando no hay lectores formados en esa lengua, como ocurre con el inglés o el francés. "Y es que ni el árabe ni el chino, aunque tengan una presencia y un peso, no son exportables en obras en lengua original, y lo que hay vender es una literatura con traductores de calidad, pues no hay muchos traductores con capacidad y habilidades literarias".
Respecto a la vigencia de la literatura escrita en lenguas indígenas, Figueroa Saavedra afirma que no se ha creado una inquietud literaria en las poblaciones que hablan estas lenguas y las cultivan. "Hay muchas iniciativas, pero la creación de una literatura propia no deja de estar marcada por el peso de la literatura hispanoamericana en lengua española, y realmente no hay una novela corta en lenguas indígenas", afirma.
El antropólogo concluye que aunque hay un caldo de cultivo excelente para la expresión literaria en formas modernas, con temas como la inmigración o las relaciones internas de poder en las comunidades, falta una sensibilidad o un intento de marcar un estilo y un desarrollo literario moderno para evitar el colonialismo literario.
Gran éxito en España de la Antología de cantos indígenas
Susana Castillo Lagos.- Xopancuicatl, cantos de lluvias, cantos de verano, libro publicado por la Editorial de la Universidad Veracruzana (UV), intenta rescatar del olvido a la lírica náhuatl del México antiguo partiendo de la lengua original, aseguró Miguel Figueroa Saavedra, su autor.
En su opinión, la literatura indígena se enseña desde un contexto ajeno: “Mi deseo es que algún día la lengua y la literatura náhuatl, o en cualquier otra lengua, no tengan que ser explicadas a través del español. Que se puedan explicar en su propio idioma”.
La complejidad que este hecho encierra fue ejemplificada por el autor así: “Es como si los hispanohablantes tuviéramos que leer y comprender textos antiguos, como el Cantar del Mío Cid, en inglés”.
Explicó que si bien hay expertos en literatura indígena, el conocimiento que tienen de ésta lo han adquirido a partir de las traducciones al español “porque no hablan náhuatl (o cualquier otra lengua indígena), no lo conocen”.
Lo que ofrece Xopancuicatl, en contraste, es un acercamiento más real al idioma original, partiendo de registros escritos en náhuatl antiguo por “un español nahuatlato”, que en la mayoría de los casos era un religioso, o por “un escribano, un funcionario que era nahua” y que pertenecía a una élite indígena y había sido educado por los colonizadores.
Figueroa Saavedra relató que el libro es una antología que contiene la versión en náhuatl de 12 cantos ceremoniales (propios de las élites) y su traducción al español, así como el contexto en que éstos fueron escritos.
Algunas de estas expresiones líricas fueron compuestas hasta 10 años antes de la Conquista española y se recopilaron en el siglo XVI.
Figueroa destacó que es importante contextualizarlos y difundirlos pues “hay una distancia social, histórica y lingüística que dificulta al propio hablante reconocer la lengua”.
Ello pues los cantos están escritos en náhuatl antiguo, con una ortografía y una métrica diferentes a las de la época actual. Además, hablan de un contexto lejano ya que se refieren a una élite, “y la cultura náhuatl que pervive es la de clase baja”.
Respecto a textos similares de la literatura indígena antigua, opinó que en general “hay un olvido. Sólo los conocen los estudiosos que han aprendido la lengua (náhuatl) antigua”.
Desde 2008, Figueroa forma parte del Departamento de Lenguas de la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI).
La UV en España
Xopancuicatl, cantos de lluvias, cantos de verano se presentó en las instalaciones del Instituto de México en España el jueves 7 de julio, en Madrid.
Esa fecha marcó el inició de la circulación de este volumen en las librerías de esa ciudad, a través del Fondo de Cultura Económica (FCE), que además es el encargado de la distribución de otros títulos de la Editorial UV, refirió Agustín del Moral, director general de la dependencia universitaria.
Asimismo, habló de los comentarios expresados por Marcelo Díaz Alessi, gerente del FCE en España, quien reiteró el interés de esta editorial (considerada una de las más importantes en Iberoamérica) por seguir difundiendo las obras publicadas por la UV, ya que las considera “de gran calidad” y tienen una “buena recepción”.
Entre éstas destaca la colección Sergio Pitol Traductor, cuyos títulos son demandados por lectores de distintas generaciones.
“La Editorial de la UV reconoce la buena disposición que el FCE tiene para seguir distribuyendo los libros; su apoyo ha sido importante para la internacionalización que perseguimos”, concluyó Del Moral.