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Año 10 • No. 457 • Octubre 10 de 2011 Xalapa • Veracruz • México Publicación Semanal

Afirmó el presidente del Conapred

El estereotipo es un prejuicio
negativo: Ricardo Bucio

“No es una distinción que simplemente separe, es una distinción que se ha venido haciendo sistemática mediante el desarrollo histórico”, opinó

David Sandoval

La discriminación se convierte, a partir del estigma, en una distinción que tiene características muy específicas cuando se analizan las condiciones de la población mediante la postura oficial de las instituciones, advirtió Ricardo Bucio Mújica, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

El ponente participó en el foro “Racismo y discriminación: africanos y afrodescendientes en México”, organizado por el Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales (IIH-S) de la Universidad Veracruzana (UV), con el trabajo “Racismo y discriminación: México en la perspectiva del año internacional de los afrodescendientes”.

Un punto central y primario de la discriminación es que está basada siempre en un estereotipo, en una perspectiva que tenemos sobre cierto grupo de población y que cada una de las personas tenemos sobre los demás, comentó.

“Esto, desgraciadamente, en un proceso discriminatorio genera normalmente un prejuicio, un juicio previo que se convierte en un estigma porque casi siempre, salvo algunos casos, el estereotipo es un prejuicio negativo”, dijo.

Lo calificó también como una distinción desventajosa: “No es una distinción que simplemente separe, es una distinción que se ha venido haciendo sistemática mediante el desarrollo histórico, es una distinción invasional y que no tiene que ver por principio con características que podríamos decir que son mejores o peores”, recalcó Bucio Mújica.

La definió además como una distinción injusta porque no permite situaciones de equidad, “es ilegal”, característica que calificó como novedosa, explicando: “Quizá la ilegalidad de la discriminación tiene sus orígenes hace 10 años, y es una distinción que está aceptada y normalizada culturalmente”.

Al respecto, Bucio Mújica detalló que existe además la desigualdad de trato, “normalmente a partir de
esta distinción no tratamos a un grupo poblacional igual que otro, y en los últimos años ha ocurrido en México que los tratamos con una perspectiva paternalista, proteccionista, tutelar, que también constituye una posibilidad de discriminación”.

Tenemos en la actualidad un trato desigual que se convierte también en desigualdad de oportunidades “cuando vemos todos los grupos de población que sufren discriminación. Hay una desigualdad también en el ejercicio de los derechos, implica una desigualdad en el ejercicio de libertades, y supone una desigualdad en los mecanismos de protección del Estado”, puntualizó Ricardo Bucio.

La discriminación afecta también el nivel de vida porque contempla desde la esperanza de vida, el acceso a la salud, educación y trabajo: “Tiene que ver con la seguridad social y el reconocimiento y valoración social de los espacios de decisión, el desarrollo y la posibilidad de vivir libre de violencia y el acceso a la justicia”.

Al igual que en otras partes del mundo, en las últimas décadas ha ocurrido en México que durante la primera mitad del siglo pasado transitamos del autoritarismo a la construcción de democracias constitucionales y este mecanismo implicaba la existencia de un ejercicio más equitativo al nivel de la sociedad, subrayó el ponente.