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Revela investigación de estudiante
de la UV
Serpientes acuáticas “olfatean”
a sus depredadores
Aprovechan la comunicación
química de los mamíferos para evitar a los que
son una amenaza
Edith Escalón
Las serpientes acuáticas no sólo
utilizan la vista para detectar a sus depredadores, según
una investigación realizada por Julio César
Castañeda Ortega, estudiante de la Universidad Veracruzana
(UV), estos reptiles son capaces de “olfatear”
a otros animales para protegerse cuando detectan amenazas.
Como parte de su tesis de posgrado, el universitario realizó
estudios con dos especies que habitan en Veracruz (Thamnophis
proximus y Nerodia rombifera) y comprobó que a través
del olor pueden detectar y distinguir entre mamíferos
peligrosos e inofensivos para ellas, incluso a los que pertenecen
o no a su mismo ecosistema.
En entrevista, el egresado de la Maestría en Neuroetología
explicó que las serpientes aprovechan para esto la
“quimiorrecepción”, un mecanismo fisiológico
similar al olfato humano que les permite percibir sustancias
químicas en el ambiente, el mismo que utilizan para
buscar alimento o parejas potenciales.
“Esta percepción es muy importante para ellas
porque no tienen bien desarrollada la audición y aunque
su sentido de la vista es muy bueno, detectan pocos colores
y no pueden mover mucho los ojos, lo que limita su defensa
frente a depredadores que esperan escondidos en el medio,
por ejemplo.”
Jorge Morales Mávil, investigador del Instituto de
Neuroetología y director de la investigación,
dijo que las serpientes acuáticas han sido uno de los
grupos animales más afectados con los derrames de hidrocarburos
en Veracruz, de ahí la importancia de investigaciones
que permiten conocer mejor sus mecanismos de sobrevivencia.
Julio César Castañeda, hoy alumno del Doctorado
en Neuroetología de la UV, advirtió que antes
de su investigación no estaba claro cómo los
olores podían ayudarles a detectar uno de los grupos
de depredadores, “hoy sabemos que para protegerse aprovechan
la comunicación química que usan los mamíferos
entre ellos cuando marcan su territorio o buscan atraer parejas”.
Dijo que la quimiorrecepción no sólo les ayuda
a detectar y discriminar a sus depredadores, sino a evitar
un encuentro con ellos, ya sea mediante la huida o a partir
de estrategias antidepredatorias que aumentan sus posibilidades
de sobrevivencia.
Para el estudio utilizaron olores de animales como conejo
de monte, ardillón, coatí y zorra gris. Cabe
señalar que el trabajo se enmarcó en la línea
de investigación Ecología y comportamiento de
vertebrados del Instituto de Neuroetología de la UV.

Julio César Castañeda
Ortega
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