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Año 9 / No. 380 / Noviembre 30 de 2009 Xalapa • Veracruz • México Publicación Semanal

Revela investigación de estudiante de la UV

Serpientes acuáticas “olfatean” a sus depredadores

Aprovechan la comunicación química de los mamíferos para evitar a los que son una amenaza

Edith Escalón

Las serpientes acuáticas no sólo utilizan la vista para detectar a sus depredadores, según una investigación realizada por Julio César Castañeda Ortega, estudiante de la Universidad Veracruzana (UV), estos reptiles son capaces de “olfatear” a otros animales para protegerse cuando detectan amenazas.

Como parte de su tesis de posgrado, el universitario realizó estudios con dos especies que habitan en Veracruz (Thamnophis proximus y Nerodia rombifera) y comprobó que a través del olor pueden detectar y distinguir entre mamíferos peligrosos e inofensivos para ellas, incluso a los que pertenecen o no a su mismo ecosistema.

En entrevista, el egresado de la Maestría en Neuroetología explicó que las serpientes aprovechan para esto la “quimiorrecepción”, un mecanismo fisiológico similar al olfato humano que les permite percibir sustancias químicas en el ambiente, el mismo que utilizan para buscar alimento o parejas potenciales.

“Esta percepción es muy importante para ellas porque no tienen bien desarrollada la audición y aunque su sentido de la vista es muy bueno, detectan pocos colores y no pueden mover mucho los ojos, lo que limita su defensa frente a depredadores que esperan escondidos en el medio, por ejemplo.”

Jorge Morales Mávil, investigador del Instituto de Neuroetología y director de la investigación, dijo que las serpientes acuáticas han sido uno de los grupos animales más afectados con los derrames de hidrocarburos en Veracruz, de ahí la importancia de investigaciones que permiten conocer mejor sus mecanismos de sobrevivencia.

Julio César Castañeda, hoy alumno del Doctorado en Neuroetología de la UV, advirtió que antes de su investigación no estaba claro cómo los olores podían ayudarles a detectar uno de los grupos de depredadores, “hoy sabemos que para protegerse aprovechan la comunicación química que usan los mamíferos entre ellos cuando marcan su territorio o buscan atraer parejas”.

Dijo que la quimiorrecepción no sólo les ayuda a detectar y discriminar a sus depredadores, sino a evitar un encuentro con ellos, ya sea mediante la huida o a partir de estrategias antidepredatorias que aumentan sus posibilidades de sobrevivencia.

Para el estudio utilizaron olores de animales como conejo de monte, ardillón, coatí y zorra gris. Cabe señalar que el trabajo se enmarcó en la línea de investigación Ecología y comportamiento de vertebrados del Instituto de Neuroetología de la UV.


Julio César Castañeda Ortega