Sabado, 25 de Febrero de 2017

Hormona del crecimiento, agente protector ante daños cerebrales

  • Enrique Juárez Aguilar, investigador de la UV, explicó que podría detener procesos neurodegenerativos como: Alzheimer, Parkinson, incluso embolias o derrames cerebrales

 

Enrique Juárez Aguilar, del Instituto de Ciencias de la Salud de la UV

Enrique Juárez Aguilar, del Instituto de Ciencias de la Salud de la UV

 

Claudia Peralta Vázquez

 

Xalapa, Ver., 30/12/2016.- Enrique Juárez Aguilar, investigador del Instituto de Ciencias de la Salud (ICS) de la Universidad Veracruzana (UV), comentó que con base en estudios realizados por esta entidad académica, la hormona del crecimiento podría jugar un papel importante como agente protector ante daños cerebrales.

Entrevistado con relación al tema, detalló que hay trabajos adicionales que sugieren que la hormona podría detener procesos neurodegenerativos como Alzheimer, Parkinson, incluso embolias o derrames cerebrales.

Pese a que actualmente se difunde el conocimiento en el sentido de que puede ser utilizada como un tratamiento para ese tipo de accidentes vasculares en el cerebro, éste se encuentra en una fase preclínica y aún no es aceptado ampliamente.

“Sabemos que la hormona del crecimiento está relacionada con el crecimiento corporal, pero actualmente existe mucha información sobre su presencia en otros sistemas, no solamente en la glándula hipófisis, que es donde normalmente se produce.

”Ahora sabemos que hay una producción local en diferentes tejidos, y uno de los que llama la atención es el nervioso. Nos hemos preguntado si la hormona del crecimiento tiene un papel sobre el funcionamiento del sistema nervioso central desde el desarrollo embrionario hasta la etapa adulta.”

Por tanto, se presentó un estudio acerca del efecto de la hormona sobre una población específica, que se llama células troncales neurales, que dan lugar a las neuronas en el cerebro desarrollado.

Lo interesante es ver los factores que regulan la biología de estas células. “Nosotros nos preguntamos si la hormona del crecimiento tiene un papel sobre esa población, considerando que desde el momento de la fecundación ya está siendo expresada”.

Lo que es claro es que no se requiere de la glándula hipófisis para la producción de la hormona del crecimiento, sino que ésta comienza desde el principio del desarrollo.

Los investigadores se preguntaron qué pasaba si agregaban hormona del crecimiento a un cultivo de células troncales embrionarias. Fue así que aislaron células troncales en embriones de ratón de 14 días de desarrollo, aislaron la población y se le agregó dicha hormona.

Lo que se observó es que aumenta el número de colonias que se forman en el cultivo. Inicialmente pensaron que ese aumento podría deberse a un efecto mitogénico de la hormona, es decir, que aumentara la proliferación de esa población y por eso incrementaba la formación de colonias que se les llamaba neuroesferas.

Con base en otros experimentos, se encontró que la hormona no tiene un efecto sobre la proliferación celular. La otra alternativa del estudio era ver si la hormona mejoraba la supervivencia de las células, si evitaba que se murieran.

Los investigadores observaron que cuando está presente la hormona hay una disminución de la muerte celular. Esto significa que la hormona puede tener un papel en la sobrevivencia o supervivencia de las células que dan lugar a las neuronas en el sistema adulto ya desarrollado.

Este fenómeno de producción de neuronas tiene diferentes etapas, una de ellas es la proliferación, pero después de eso empieza a decaer, hay muerte celular hasta que finalmente quedan las neuronas que deben de quedar, detalló el entrevistado.

“Lo que sugerimos es que la hormona no tiene que ver con la proliferación, pero sí con el proceso de supervivencia, es decir, evitar que se mueran demasiadas para que haya más neuronas al final del desarrollo.”

Asimismo, surgió la pregunta de si en un cerebro adulto la hormona también favorecería la supervivencia de una población que se encuentra en el hipocampo.

Enrique Juárez dijo que los seres humanos en edad adulta producen neuronas, algo que se pensaba que era imposible. Ahora es un hecho científico que los cerebros adultos producen neuronas de manera constante.

De acuerdo con otro experimento, se observó que la hormona aumenta la supervivencia de esta población precursora en el cerebro adulto.

Otra pregunta fue que si ante un daño al cerebro, la hormona podría proteger, pues está reportado que cuando hay una privación prolongada de sueño esa neurogénesis disminuye drásticamente.

“Nos preguntamos que si el tratamiento con la hormona previo a la privación del sueño podría favorecer la supervivencia de las células evitando la caída en el número de neuronas.

”Inyectamos hormona de crecimiento a ratas y se les privó del sueño durante 48 horas. Cuando el animal es privado del sueño sin la hormona del crecimiento se observa la disminución en el número de neuronas. Pero, si se le agrega la hormona de crecimiento ya no se observa la disminución de las neuronas.”

Esto quiere decir que la hormona puede jugar un papel como un agente protector ante daños cerebrales.

Hay trabajos adicionales donde se sugiere que la hormona podría detener procesos neurodegenerativos como el Alzheimer, Parkinson, e incluso daños de embolias o derrames cerebrales, compartió.

Por ello, actualmente se difunde el conocimiento en el sentido de que la hormona del crecimiento puede ser utilizada como un tratamiento para ese tipo de accidentes vasculares en el cerebro, sin embargo se encuentran en una fase preclínica, todavía no es un tratamiento aceptado ampliamente.