12 de octubre, conmemoración del mestizaje

Mariano Báez Landa
En opinión del doctor Mariano Báez Landa, director de la Universidad Veracruzana Intercultural (DUVI), la apuesta por un país y una sociedad diferente y mejor, nos obliga a no perder de vista la memoria cultural e histórica de los pueblos originarios de México.
Desde su perspectiva, el 12 de octubre, que tradicionalmente se enseñaba en las escuelas como el Día de la Raza, tenía una connotación fuertemente influida por el nacionalismo y el liberalismo mexicanos.
“Se partía del supuesto de que los mexicanos constituíamos una nueva raza -de bronce, determinó José Vasconcelos-, producto de la fusión de las tradiciones culturales europeas, particularmente de España, y mesoamericanas, en especial la de los pueblos de Anáhuac”.
Esta visión del encuentro de dos mundos, como hecho que generó y configuró la nacionalidad mexicana, tuvo su auge en la época del nacionalismo revolucionario, sobre todo durante el cardenismo.
Sin embargo, explicó, esta noción ha cambiado, sobre todo gracias a la crítica que algunos autores, como Guillermo Bonfil Batalla, han hecho al proyecto nacional del estado, al que se ha incorporado la necesidad de integrar la tradición milenaria de los pueblos originarios.
“Esta crítica presenta al menos dos vertientes. Una que apuesta por un panindianismo, un panacionalismo indiano, en el que los puros, los pueblos originarios, están llamados a rescatar la tradición y a dar respuesta a la crisis; mientras que una segunda reconoce que nuestras sociedades nunca han sido estáticas, sino que han sido producto de una transformación permanente”, detalló.
En ese sentido, abundó, la obligación de una institución de educación superior como la DUVI es hacer explícitos los grandes ejes que marcan nuestra sociedad, que no sólo parte del origen cultural, sino que toca aspectos como las clases sociales y la desigualdad que conllevan; lo racial, lo étnico, incluso la sexualidad y el género.
“Nuestra apuesta como institución es que el grupo mayoritario de la sociedad mexicana, nosotros los mestizos, productos de la amalgama que se conmemora en este día, podamos entender los aportes esenciales de cada una de las partes que integran nuestra cultura para, desde la comprensión de esto, de lo propio, podamos aprehender lo necesario para la sana convivencia y desterrar aquello que busca imponerse por medio de la violencia, como en la situación que actualmente vivimos”, puntualizó.

Arturo García Niño
Por su parte, Arturo García Niño, secretario académico de la DUVI, comentó que el 12 de octubre es una fecha simbólica que marca el arranque de la globalidad, especialmente en los procesos económicos y políticos.
Acotó que esta fecha da inicio a un proceso de intercambio cultural en el que ambos bandos ganaron, para bien y para mal; pues aunque este encuentro se dio en un contexto de claro desnivel en el desarrollo tecnológico y de todos los procesos sociales que ocurrían en Europa en comparación con Mesoamérica; no se adscribe a la idea del “parto doloroso”, ni del martiroloquio que asegura que “somos mejores porque nos jodieron”.
“Este enfrentamiento entre dos maneras de concebir el mundo el mundo -ambas constituidas a partir de supersticiones, la de la cruz contra la de la piedra-, en su encuentro, en el descubrimiento del otro, transformaron al mundo y lo enriquecieron. Como dice Arturo Uslar Petri , al día siguiente que los europeos pisaron América, el mundo había cambiado, era otro distinto”.
Finalmente, señaló que cuando estas dos grandes civilizaciones se encontraron, ya venían permeadas, influidas, por otras; en el caso de la europea, por la cultura del norte de África.
“Hablar de pureza cultural o hacer una comparación entre culturas buenas y malas, es signo manifiesto de una superstición más”, dijo.

Alonso Irán Sánchez
Para Alonso Irán Sánchez, coordinador de la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo (LGID), la conmemoración del Día de la Raza significa, más que el encuentro de dos mundos, el inicio de una relación en la que ha habido mucha más presión de la parte europea sobre los pueblos originarios de América y, en la actualidad, sobre los países de América Latina.
Abundó que es necesario poner en su contexto real lo que significó la llegada de los europeos, que se tradujo en la extracción de los recursos naturales, la desaparición y el desplazamiento de muchos grupos indígenas, así como la pérdida de sus territorios.
“Creo que en esta fecha, más que celebrar o conmemorar, debemos de reconocer el intercambio cultural sin olvidar lo que ha ocurrido en el pasado. Por lo que toca a la DUVI y al programa de estudios de la LGID, buscamos promover el respeto entre las distintas culturas, la occidental y la indígena, y que el reconocimiento de estas diferencias esté orientado al desarrollo de las comunidades de las regiones interculturales”.

Mario César Constantino Toto
Entrevistado sobre esta fecha, Mario César Constantino Toto, Coordinador General de las Unidades de Enlace Académico (UEA) de la DUVI, mencionó que la conmemoración del 12 de octubre respondió en un principio a celebrar la fusión de razas, el mestizaje, fundamento simbólico del estado nación mexicano, más que a reivindicar a las distintas culturas originarias.
Al respecto, comentó que lo que ocurrió no fue el encuentro de dos mundos; sino de múltiples tradiciones de pueblos originarios asentados en Mesoamérica y Aridoamérica con una cultura europea que ya venía mezclada.
“Quienes conquistaron América a través de la palabra y el fuego, literalmente, fueron básicamente españoles que cargaban con la mixtura de culturas provenientes del norte de África y del Oriente asiático; lo cual fue permitió construir nuevos pisos de complejidad cultural y maneras de imaginar el mundo”.
Expuso que el 12 de octubre representa una oportunidad para reflexionar sobre nuestra deuda histórica como nación, con nosotros mismos. “No pensando quiénes fueron las víctimas de la conquista, sino cómo nuestras propias políticas de desarrollo y nuestras propias políticas culturales han impedido la emergencia, la diversificación y la creatividad de las múltiples culturas que conforman a México”, concluyó.