Es un punto de partida para quienes deseen internarse en el ámbito del teatro unipersonal: Luis Martín Solís
Incluye un monólogo de Martín Zapata, director de la Facultad de Teatro

Presentación del libro Gente que habla sola.
Marcelo Sánchez Cruz
Gente que habla sola es un libro que reúne ocho obras de teatro –siete mexicanas y una extranjera– y cinco ensayos dedicados al monólogo, textos que constituyen un importante punto de partida para quienes deseen internarse en el ámbito del teatro unipersonal, comentó Luis Martín Solís.
El volumen fue presentado en las instalaciones de la Casa del Lago de la Universidad Veracruzana (UV), en el marco del Festival del Día Mundial del Teatro organizado por la Facultad de Teatro.
Luis Martín Solís es el encargado de la recopilación de estos textos para el libro publicado en la colección Boca del Cielo de la Editorial de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, como una manera de cubrir un faltante en la literatura teatral del estado.
“Lo que animó la creación de este libro fue darnos cuenta de la poca información que se tiene sobre los monólogos teatrales en el estado de Chiapas. Se realizó un concurso donde había muy poca información de textos para ofrecer a las diferentes comunidades; en los más de 100 municipios con que cuenta Chiapas, sólo dos librerías manejan libros de teatro, por ello se planeó este libro”, comentó.
Las obras que se incluyen pertenecen a dramaturgos mexicanos ampliamente reconocidos y sólo un par de piezas están firmadas por autores extranjeros. La mayoría son creaciones recientes, cuyos montajes han recibido el beneplácito del público y la crítica.
Entre las obras incluidas en el volumen se encuentra el monólogo El misterio de Abel Brokenhouse, de Martín Zapata, director de la Facultad de Teatro de la UV, quien refirió que la creación de un trabajo unipersonal permite al actor una forma de expresión que lleva al máximo sus capacidades de comunicación con el público.
“En el monólogo tenemos un sujeto que le habla a alguien que puede ser una persona –como en La reina de su casa de Darío Fo, o Antes del desayuno de Eugine O’neal– o a un objeto, pero en todos los casos el objetivo principal es lograr convencer al público de la veracidad del personaje”, comentó.