Universidad Veracruzana
La novela reciente de Enrique Serna
La sangre erguida revela la condición existencial del hombre a los 40 años

 

 

La sangre erguida, novela de reciente publicación del escritor mexicano Enrique Serna, es una radiografía satírica de la masculinidad, en que la conflictiva relación del hombre con su miembro viril es una fuente de grandes satisfacciones pero también un motivo de angustia y sufrimientos atroces, expresó José Luis Martínez Suárez, director de la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana (UV).

 

Al presentar la novela en compañía de otros escritores y del autor, José Luis Martínez compartió con los asistentes los inicios del uso de medicamentos y remedios caseros para la impotencia sexual varonil, la cual, dijo, “representa para el individuo algo como perder una parte de su mente y no es que el sujeto se vuelva loco, pero es evidente que pierde una parte de su identidad. Precisamente porque puede sostener su hombría en la mano, es necesario sentirla fuerte y capaz”, expresó.

 

Ante el público conformado por estudiantes, académicos y asiduos lectores de la obra de Enrique Serna, Martínez Suárez comentó que actualmente un hombre ya no se mide o se valora por su fortaleza física, en virtud que la tecnología hace casi todo por él. “Los músculos son más simbólicos que útiles y el pene erecto ha llegado a ser el músculo más simbólico de todos ellos”, expuso.

 

En el Salón Azul de Humanidades, Enrique Serna dijo que todos los días estamos expuestos a un bombardeo de tentaciones que serían estimulantes y gozosas si el público a quien van dirigidas las hubiera imaginado por sí mismo y pudiera sucumbir a ellas. El problema es que la industria del deseo no excita sino embota la fantasía del espectador involuntariamente sometido al diluvio de imágenes lúbricas.

 

Explicó que la sobreoferta de tentaciones nulifica su poder perturbador. Serna comentó que “cuando el hombre estaba menos obsesionado con el sexo, cuando de su casa al trabajo no veía 30 anuncios espectaculares con modelos provocadoras, cuando el deseo afloraba con mayor espontaneidad porque ningún publicista procuraba exacerbarlo, la impotencia debe haber sido un fantasma menos invocado que en la actualidad y menos temible”.

 

El escritor Rafael Antúnez dijo que La sangre erguida es una obra que linda con la novela porno, la picaresca y el melodrama. “Es más que una simple novela de amor y más que una novela sobre la búsqueda de la verdadera felicidad. Es la exploración sobre la condición existencial del hombre, que no se atiene a ninguna teoría ni a ningún sistema. Mostrar y no decir parece ser la consigna de Enrique”, explicó.

 

Con esta obra, indicó, Serna recuerda al lector que la novela sigue siendo “un instrumento eficaz de exploración del alma humana, y un eficaz instrumento de rebelión contra las buenas y las malas costumbres, contra las malas y buenas conciencias. Un género que nos emancipa, libera del dominio”, precisó.

 

En tanto, el también escritor José Homero se refirió a toda la obra que Enrique Serna ha publicado desde la década de los ochenta. Comentó que es un autor satírico que muchas veces exhibía las costumbres de la sociedad no solamente política, sino desde diversos aspectos. A través de sus libros se puede ver, dijo, a un escritor que ha revelado desde su novela Fruta verde una veta sentimental y profundamente tierna que también se evidencia en La sangre erguida.

 

La sangre erguida, editada por Seix Barral, reúne tres historias cuyos personajes en edades que oscilan en los 40 años protagonizan una tragicomedia erótica que escudriña los abismos neuróticos del machismo, la dimensión espiritual del deseo, el miedo a la desintegración de la personalidad en la entrega amorosa, la autonomía del pene con respecto a la voluntad y otros misterios.

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