Mauricio Aguirre Serena, responsable de la DGDA.
David Sandoval
El Proyecto Aula se constituye en una herramienta de trabajo focalizada para innovar en las formas en que los profesores facilitan los procesos de aprendizaje en sus estudiantes, explicó Mauricio Aguirre Serena, titular de la Dirección General de Desarrollo Académico (DGDA) de la Universidad Veracruzana (UV).
“El punto central reside en la innovación, que toma la forma específica de una propuesta de diseño instruccional que aplican los académicos en sus experiencias educativas”, comentó el funcionario.
El Proyecto Aula ha sido muy exitoso en introducir ese momento de reflexión; en las conversaciones con académicos y en las reuniones plenarias de evaluación ha surgido este reconocimiento del proyecto con relación a fomentar la reflexión de la práctica docente, añadió.
Desde 2008 se estableció un convenio de colaboración con el Grupo Aseguramiento de la Calidad en la Educación y en el Trabajo (ACET), al respecto Aguirre Serena detalló: “Conversamos con ellos respecto a nuestro modelo educativo y con base en tal interacción construyeron una propuesta metodológica que se denominó finalmente Proyecto Aula”.
El modelo resultante en nuestra institución es conceptuado como “competencias profesionales integrales. No se trata solamente de la formación para la solución de tareas del campo profesional, la aspiración es mucho más ambiciosa: la formación del ciudadano de manera integral”, agregó.
El Proyecto Aula inició en el primer semestre de 2009, por medio de una estrategia gradual de formación de profesores donde participaron inicialmente un centenar de académicos con el acompañamiento de los facilitadores, miembros del Grupo ACET.
Dentro del programa de formación de académicos de la UV, el Proyecto Aula se añade como un disparador de procesos intensivos articulados en tres ejes: el uso de las nuevas tecnologías, el pensamiento complejo y la vinculación de la docencia e investigación, manifestó Aguirre Serena.
La tarea a desarrollar por los académicos durante su formación al interior del proyecto considera abordar dichos ejes. En ese sentido, destacó el funcionario, la participación de los investigadores ha sido muy valiosa.
“Es indudable que en el universo de académicos y experiencias educativas de la UV hay muchos profesores con iniciativas que, justamente, ya estaban aplicando de alguna forma los tres ejes o alguno de ellos y tal vez esto les permite difundirlo y socializarlo”, expresó, “ése es un punto importante también: la conformación de comunidades de prácticas de aprendizaje”.
Es en ese sentido que académicos con formación y experiencia encuentran en el Proyecto Aula un espacio para manifestar lo que ya venían haciendo y formalizarlo con base en un modelo concreto.
“La creatividad de los propios académicos y compartirlo con sus compañeros puede permitir un replanteamiento en diversos aspectos que parecían inamovibles y se veían como cosas sumadas que no podían tener una sinergia y convertirse en un mismo proceso”, amplió Aguirre Serena.
La expectativa al finalizar el presente año, prosiguió, “es que la mayoría de los académicos hayan participado en el proyecto y se instale un proceso de naturalización de la innovación en nuestras prácticas de forma permanente, realizándose desde las academias”.
De tal manera que a la fecha se trabaja con un tercer grupo de docentes: “Para este año ya estamos trabajando con el grupo G3, que continúa esa ampliación de la cobertura; la aspiración es que todos los profesores que participan en programas educativos de licenciatura hayan diseñado y aplicado una innovación dentro de las experiencias educativas”.