Universidad Veracruzana
Del grupo ELSEVIER.ES
Revista Tuberculosis publicó artículo de científico de la UV

Los científicos Salvador Contreras Huerta y Armando Méndez Pérez.

 

Alma Espinosa

 

La tercera parte de los seis mil millones de habitantes que existen en el mundo es portadora de la tuberculosis y sólo del cinco al 10 por ciento desarrolla la enfermedad, por lo que académicos de la Universidad Veracruzana (UV) idearon un proyecto de investigación de tal trascendencia que fue publicado por la revista internacional Tuberculosis, del grupo ELSEVIER.ES, líder global en edición técnica en medicina y ciencias de la salud.

 

El académico Armando Méndez Pérez, del Departamento de Patología Experimental de la Facultad de Medicina, informó que desde hace más de 14 años ha estudiado temas relacionados con la tuberculosis y se han reportado en publicaciones internacionales. En esta ocasión con el apoyo de la Fundación Miguel Alemán se desarrolló la investigación publicada a principios de este año en la revista Tuberculosis.

 

En entrevista, el investigador –acompañado de su colega el químico Salvador Contreras Huerta, con quien desarrolla sus proyectos aun sin formar parte de la comunidad UV– destacó la trascendencia de su estudio que se refiere a la expresión de ciertas proteínas en pacientes con tuberculosis para saber cómo evoluciona la enfermedad.

 

Para apoyar su trabajo, en el que también colaboraron académicos del Instituto de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Londres y del Departamento de Patología Experimental del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, realizó un seguimiento a familiares y contactos de enfermos de tuberculosis pulmonar de la comunidad de Coyopolan del municipio de Ixhuacán de los Reyes.

 

Su universo de estudio estuvo compuesto por 39 contactos asintomáticos, a quienes se les realizó estudios de sangre de PCR para detectar si eran portadores de mycobacterium, bacteria responsable de la mayor cantidad de casos de tuberculosis en el mundo. Los resultados mostraron que 17 de los contactos no eran portadores de la bacteria, mientras que 22 sí lo fueron y de ellos 10 evolucionaron a tuberculosis.

 

A partir de ahí se comenzó una serie de estudios para determinar qué propiciaba la anergia (estado de los linfocitos que no están activos) del linfocito Th1, que al activarse propicia que los macrófagos (células del sistema inmunitario) funcionen como bactericida para suprimir o erradicar la enfermedad.

 

Posteriormente se cuantificaron las proteínas CCL18 y CCL2 y el receptor soluble interlucina 4 (IL4) e IL4δ; de esto se detectó que el receptor soluble IL4 e IL4δ en pacientes progresivos disminuía, mientras que la CCL18 se elevaba. Esta última proteína es una concentración química que atrae células y en particular el Th2 que al polarizarse anula al linfosito Th1, que es el mecanismo mediante el cual los seres humanos anulan o erradican la bacteria mycobacterium, causante de la tuberculosis.

 

Lo anterior, reiteró el científico, es importante porque hasta el 10 por ciento de la población mundial es proclive a desarrollar la tuberculosis, lo cual está propiciado por mecanismos genéticos y proteicos codificados por estos genes que regulan en sentido negativo o positivo la susceptibilidad a la tuberculosis.

 

Armando Méndez enfatizó que por primera vez se reportó que el receptor soluble de IL4 puede ser indicativo de un perfil hacia la enfermedad. Asimismo, se determinó cuál es el mecanismo a través del cual el sistema inmunitario como respuesta a antígenos bacilares o de agentes parasitarios inducen a la progresividad de la enfermedad.

 

El trabajo publicado refleja la enfermedad con diferentes expresiones, ya que la tuberculosis meningea, renal y pulmonar tiene diferentes características y comportamiento. Agregó que en el caso de la pulmonar el 54 por ciento de los casos se puede detectar por baciloscopía y el 100 por ciento se diagnostica con PCR.

Universidad Veracruzana