En las comunidades también se están sustituyendo ecosistemas originales
México tiene un promedio de consumo de tal magnitud que se necesitarían los recursos de casi dos planetas para mantenerlo: Helio García
Enrique Bravo
Resulta apremiante modificar nuestros hábitos de consumo, especialmente quienes vivimos en las ciudades, toda vez que ya se exceden las capacidades de la naturaleza, determinó Helio García Campos, responsable del Departamento de Sustentabilidad de la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI), al referirse a los problemas que actualmente enfrenta el medio ambiente como consecuencia del mal aprovechamiento de sus recursos.
Señaló que México tiene un promedio de consumo de tal magnitud que se necesitarían los recursos de casi dos planetas para mantenerlo, “y en países más desarrollados se consume los de casi tres planetas y medio”.
En ese sentido, dijo, necesitamos voltear hacia las comunidades campesinas que coexisten con el espacio que las sustenta de una manera más equilibrada; sin embargo, a pesar que tienen una cultura agrícola muy ligada a la tierra y con poco impacto negativo en el medio ambiente en comparación con un agricultor súper tecnificado, esto no les reditúa económicamente, por lo que se ven presionados a utilizar sistemas de producción de tipo extensivo como los monocultivos y la ganadería, los cuales sustituyen a los ecosistemas originales.
Existen grandes rezagos en el campo y nuestro enfoque de trabajo en la UVI es tratar de visualizar la importancia que tiene esta estrategia productiva, basada en el cultivo de las milpas y en el manejo diversificado de los montes y las selvas, para encontrar alternativas que les permitan tener una mejor remuneración económica y así las sigan practicando, indicó Helio García.
El docente e investigador comentó que una de las principales líneas de investigación que siguen los alumnos de Orientación de Sustentabilidad de la Licenciatura en Gestión Intercultural para el Desarrollo de la UVI tiene que ver con la presencia de la milpa, sistema de producción que prevalece desde las culturas mesoamericanas.
“Aunque mucha gente lo considera como un simple maizal, en realidad se trata de un policultivo porque además del maíz también se cultiva la calabaza, el quelite, el tomate silvestre, así como algunas plantas de forraje y medicinales. Muchos de nuestros estudiantes investigan sobre su manejo y los saberes a los que está asociada, sus mitos, sus ritos.”
Algunos estudiantes, dijo, trabajan el tema de la ganadería con una orientación hacia la diversificación de las unidades de producción, de modo que sea más ecológica; “esto se logra a partir de lo que se conoce como sistemas filopastoriles, en los que no sólo se cultivan pastizales, también arbustos forrajeros y árboles de sombra que tienen diversos usos para los campesinos, como la producción de leña y, gracias al follaje, de fertilizante”.
Otro tema en los proyectos de investigación de los alumnos de la UVI es el de la educación ambiental, con el desarrollo de trabajos con estudiantes de primaria, secundaria y telebachillerato, y grupos organizados de campesinos interesados en la conservación de su ecosistema.
Abundó que la educación ambiental es un interés compartido de estudiantes, docentes e investigadores; “de hecho, hay una estrategia estatal de educación ambiental que necesita integrarse a las políticas públicas para que haya más apoyo, más financiamiento, y se tenga una presencia constante en todos los niveles de la educación”.
Para concluir, García Campos explicó que el principal interés del Departamento de Sustentabilidad de la UVI es destacar la visión respetuosa de la naturaleza que tienen las culturas tradicionales y su manera de relacionarse con su entorno.”Ahí radica la importancia del diálogo entre las culturas occidental e indígena, ya que tienen mucho que discutir y aprender mutuamente”.