
La inauguración del foro corrió a cargo de los académicos Celia Cristina Contreras Asturias y Susano Malpica Ichante.
Alma Espinosa
La mayoría de los seres humanos tienen genéticamente un potencial de conducta violenta que puede ser activado –entre otras cosas– por el apoyo que dan tutores y padres de familia a sus hijos para que utilicen la violencia como un método de autodefensa, aseguró Abram de Swaan durante su participación en el III Foro Internacional sobre Civilidades “Discursos sentimentales”, organizado por la Facultad de Idiomas de la Universidad Veracruzana (UV).
En el foro, en el que también participará la comunicadora Fátima Fernández Christlieb, el profesor emérito de la Universidad de Ámsterdam comentó que a los jóvenes se les permite pelear en todo tipo de situaciones para estar “preparado” en caso que requiera defenderse, incluso atacar primero a su adversario.
De esta forma, indicó, “la población a pesar de que en su gran mayoría padece esta violencia está más acostumbrada y mejor preparada para ella. Como resultado, los episodios de violencia organizada no necesitan ser tan cuidadosamente escondidos de la vista del resto de la sociedad y su difusión es menos elaborada”.
Ante un numeroso público reunido en el Salón Azul de la Unidad de Humanidades, De Swaan dio a conocer su hipótesis general la cual indica que muchos de los seres humanos genéticamente tienen un potencial de conducta violenta y entre las cosas que piensan y activan sus acciones es que todo lo que hacen está justificado. Además, creen que van a quedar impunes, y que van a obtener botines traducidos en sexo y honor.

Abram de Swaan, profesor emérito de la Universidad de Ámsterdam.
Al hablar de las matanzas que se dan en nuestros días con más regularidad, Abram de Swaan dijo que es también una cuestión de solidaridad, “de no dejar que los camaradas hagan el trabajo sucio y sigan con sus manos limpias. La lealtad hacia los compañeros es una tendencia general del ser humano vinculada a los compañeros que pelean juntos contra sus enemigos”, expuso.
Comentó que uno de los puntos más dolorosos es darse cuenta que el mensaje de odio extendido por los provocadores también se entiende como un mensaje de patriotismo, de lealtad mutua, de disposición a sacrificarse por la lucha común. Incluso, agregó, es un mensaje de amor, aunque estricta y exclusivamente hacia los del grupo propio, pero al fin y al cabo amor.
Con base en su experiencia, el doctor explicó que si el agresor tuviera la libertad de abandonar o renunciar definitivamente a sus actividades criminales, significaría reconocer que está equivocado y en estos momentos comenzaría a manifestarse una dinámica social y psicológica completamente diferente.
El III Foro Internacional sobre Civilidades “Discursos sentimentales” continuará hoy jueves con la presencia de destacadas personalidades como Fátima Fernández, quien hablará de “El sociogenograma como figuración elisasiana”, a las 10:30 horas en el Salón Azul.
Cabe destacar que para inaugurar el foro estuvieron presentes el coordinador del Área Académica de Humanidades, Susano Malpica Ichante, y una de las organizadoras del evento y académica de la Facultad de Idiomas, Celia Cristina Contreras Asturias.