La reforma agraria inició la destrucción del hábitat de los primates, informó el científico Jacob Dunn del Centro de Investigaciones Tropicales (Citro)
Dijo que lo mejor que puede hacer la gente es unir esfuerzos, unirse a organizaciones no gubernamentales y organismos que se dedican a confrontar gobiernos

Jacob Dunn realiza una estancia postdoctoral en el Citro-UV.
Alma Espinosa
La reforma agraria fue el detonante del inicio de la destrucción del hábitat de los primates de nuestro país, debido a que se transformaron bosques y selvas en terrenos para la agricultura y ganadería, actividad que aún hace mucho daño a esta especie en peligro de extinción, informó el científico Jacob Dunn del Centro de Investigaciones Tropicales (Citro) de la Universidad Veracruzana (UV).
En entrevista con el investigador de origen británico, dio a conocer que la principal afectación a las especies de mono que existen en nuestro país es la pérdida de su hábitat, seguido de la matanza de las madres para capturar a las crías y venderlas en el mercado como mascotas. No obstante, una cuestión positiva es que se ha reducido su caza para el consumo humano de su carne.
Si bien los ciudadanos no tenemos injerencia directa en la extinción de los primates, sí tenemos responsabilidades con nuestras acciones cotidianas y las decisiones que cada uno toma, explicó, pues el crecimiento de la población implica una mayor producción de alimentos de granos y cárnicos.
Jacob Dunn declaró que los programas de gobierno han causado un gran daño en cuanto al cambio de las tierras, pues las personas reciben dinero por sembrar o derribar árboles para la ganadería, y no tienen opciones para aprender a usar los recursos naturales con que cuentan.
Entonces, ¿cómo podemos ayudar para que los monos no estén en peligro de extinción? “Lo mejor que puede hacer la gente es unir esfuerzos, apoyar programas que ya existen, unirse a organizaciones no gubernamentales y organismos que se dedican a confrontar gobiernos. También la investigación científica es muy importante porque cualquier decisión que toma un gobierno debe estar apoyada con datos y esos los generan los científicos”, expresó.