Universidad Veracruzana
Para diseñar programas de conservación y manejo
Investigador de Citro UV estudia ADN de primates en México

 

Jacob Dunn, estudia el ADN de primates a través de heces fecales utilizando técnicas modernas.

 

Alma Espinosa

 

El científico británico Jacob Dunn realiza una estancia postdoctoral en el Centro de Investigaciones Tropicales (Citro) de la Universidad Veracruzana (UV) y desde aquí, junto con académicos de la Universidad de Cambridge, busca entender la diversidad genética de las poblaciones de los primates que están amenazados por la destrucción de su hábitat.


Para tal efecto, informó Jacob, se han colectado muestras de más de 250 ejemplares en el campo y ya se tienen avances en el laboratorio pero se espera continuar dos años más con la recolección de estas muestras.


La información que de dichas muestras se obtenga, permitirá evaluar el estado actual de las poblaciones de primates en México y ayudarán en el diseño de programas de conservación y manejo, aseguró Dunn.


Sobre el origen de este trabajo, el investigador egresado de Zoología por la Universidad de Edimburgo y maestro en Primatología por la Universidad de Barcelona, comentó que después de un estudio realizado con otros investigadores del Citro se determinaron las especies que están en peligro crítico de extinción, como el mono aullador a la que dedica su atención. Dijo que es muy difícil precisar el número de ejemplares que quedan en Veracruz y en el país porque su hábitat está muy fragmentado.


Como parte de su estancia postdoctoral en el Citro, Jacob Dunn comenzó a participar en una investigación liderada por Ernesto Rodríguez Luna sobre cómo la diversidad genética en poblaciones de primates se relaciona con las características del paisaje, como el tamaño y aislamiento de selva o la composición y estructura de la vegetación.


Para llevar a cabo su investigación se sigue un mecanismo innovador que no tiene impacto en los ejemplares y es más económico. Jacob Dunn explicó que el método tradicional es adormecer a los monos y poner una red para que no se lastimen al caer de los árboles; sin embargo, esto resulta muy costoso y hasta peligroso. Por ello se pensó en estudiar el ADN de la especie a través de heces fecales utilizando técnicas modernas.


Encontrar el ADN del ejemplar no es fácil porque se tiene que distinguir de los genes de la comida e insectos que ingieren los monos. “Siempre ha sido un reto de la genética de la vida silvestre y lo vamos a lograr con los primates de México, a los que nunca se les había estudiado de esta manera”, explicó el investigador.

Universidad Veracruzana