Universidad Veracruzana

Justificación

24 febrero, 2012 Autor:Maestría en Epidemiología

El desarrollo y puesta en marcha de una Maestría en Epidemiología en nuestro país, se inscribe en una necesidad imperante de formación de profesionales de la salud de alto nivel en esta área específica del conocimiento; en la situación compleja que impone y exige el proceso salud-enfermedad-atención en el orden local, regional, nacional y mundial; en una circunstancia de globalización y desarrollo acelerado de la disciplina, en su construcción teórica académica, desfasada de las habilidades y criterios de aplicación en los servicios de salud, y; en la falta de formación de profesionales específicos de esta disciplina científica en nuestro medio nacional, sustituidos operacionalmente por posgraduados de áreas genéricas del conocimiento sanitario en el mejor de los casos o frecuentemente por profesionales de la salud sin la capacitación suficiente para desempeñarla con la calidad necesaria.

 Si consideramos que el país presenta en cuanto a enfermedad y daño poblacional, un panorama caracterizado por una polarización epidemiológica en donde las enfermedades crónico degenerativas y las derivadas de los procesos de urbanización presentan una tendencia creciente; a la par, continúan manifestándose como problemas prioritarios de salud pública padecimientos como la desnutrición, las infecciones respiratorias agudas, la tuberculosis y las enfermedades perinatales y maternas, resulta fundamental el fortalecimiento de los recursos humanos insertos en las áreas de epidemiología, con la intención de que cuenten con las herramientas teóricas y prácticas necesarias para afrontar estas problemáticas de salud pública. Aun cuando en los últimos años se ha manifestado una preocupación general tanto a nivel federal como en las diferentes entidades federativas por las condiciones existentes, a la fecha no se ha logrado un impulso en los servicios de salud que permita abatir los rezagos que existen en la región en esta materia. Si bien se reconoce una situación de inequidad en la asignación de recursos financieros, las políticas emprendidas poco impacto han tenido en este sentido. La reforma emprendida por el Sector Salud cuyas estrategias fundamentales son la descentralización de los servicios de salud y la extensión de cobertura basada en la aplicación de paquetes básicos de salud, han resultado insuficientes para lograr el mejoramiento de las condiciones de salud. Así mismo, es necesario reconocer la creciente complejidad en la que se dan los procesos de salud-enfermedad determinados por cambios en la estructura y dinámica poblacional que tienden a configurar poblaciones más envejecidas y por ende susceptibles a padecimientos crónicos cuya atención requiere de servicios de salud mucho mas onerosos; si bien los procesos de urbanización continúan concentrando la población, aún existe gran dispersión de ella en pequeñas comunidades que dificultan la prestación oportuna de servicios de calidad. El entorno económico se constituye también en un detonante de muchos de los padecimientos asociados con la pobreza y el modelo económico adoptado no parece mostrar una perspectiva de mejoramiento en este sentido.

 No puede dejarse de lado también que la prestación de servicios de salud aunque insuficiente ha ganado en extensión y complejidad; los perfiles epidemiológicos requieren de análisis y respuestas específicas, la prestación de los servicios requieren de procesos que garanticen servicios ágiles de calidad y respondiendo a las particularidades culturales de nuestra población; del mismo modo, los sistemas de información –base fundamental para la vigilancia epidemiológica y la toma de decisiones en la administración de servicios- deben constituirse en un instrumento dinámico y asequible en todos los niveles de atención. El entorno político requiere de una mayor participación de la población en el análisis y propuestas de acción para el campo de la salud, sin embargo, esta participación requiere una secularización de la cultura, la cual difícilmente se alcanzará si no se refuerzan las acciones de promoción mediante procesos intensos de comunicación en salud. Igualmente la participación de la epidemiología, contribuyendo a la mejora en la prestación de servicios de atención médica clínica en todas sus facetas de aplicación redondea su necesaria existencia académica dirigida a la formación de epidemiólogos, que cumplan con dichos cometidos integrales hacia la visión holística de la búsqueda de la salud poblacional. Ante estas situaciones tan diversas que sin embargo se enlazan afectando directamente las condiciones de salud de la población, es en las personas donde se encuentran las mejores alternativas de solución, es por el personal que se ubica en las áreas de epidemiología por donde pueden emprenderse esfuerzos altamente prometedores. Pero para que esto se dé, es necesario que quienes desempeñan funciones epidemiológicas cuente con la formación específica y completa en el área que les brinde las competencias necesarias para un adecuado desempeño. Este programa a nivel de maestría, concreto hacia la epidemiología, se constituye en el primero en su tipo a nivel nacional, ya que el referente que se tiene para la formación de epidemiólogos en nuestro país está asentado en las especialidades médicas ofertadas cada año a través del examen nacional de residencias médicas y que desarrollan su formación solamente en la Secretaría de Salud (Dirección General de Epidemiología) y en el Instituto Mexicano del Seguro Social, con un número anual de especialistas insuficientes para la demanda nacional en todos los posibles ámbitos de acción de estos profesionales específicos. El primer momento de difusión y desarrollo de este posgrado sugiere ser dirigido local y regionalmente, con la intención de impactar en los perfiles desfavorables de la población a través del desarrollo y fortalecimiento de las competencias de sus recursos humanos en epidemiología para el mejor desempeño de sus funciones.

 Esta Maestría se crea a solicitud expresa de los propios servicios de salud para la profesionalización de su personal de salud y por ende está dirigida a responder a la funcionalidad propia que los epidemiólogos tienen en cualquier institución sanitaria de nuestro país. Su desarrollo se hará empleando los recursos derivados del Convenio de colaboración establecido con los Servicios de Salud para el desarrollo de esta Maestría en Epidemiología. Por lo anterior, el presente programa académico se construye en un modelo profesionalizante basado en la adquisición de competencias específicas, sin embargo tiene un potencial de crecimiento hacia un programa en ciencias a desarrollarse en un mediano plazo. Nace la propuesta aquí planteada además, en la experiencia académica y de investigación de los profesionales adscritos al Instituto de Salud Pública de la Universidad Veracruzana y en el desarrollo de la actual Maestría en Salud Pública, con lo cual se garantiza fehacientemente el apoyo paralelo de dicho programa hacia un potencial resultado exitoso.