| Bienvenida |
La historia del Instituto de Artes Plásticas tiene sus antecedentes inmediatos en el periodo de transición en los estudios artísticos que se generan en nuestra universidad. La necesidad de un cambio radical en los programas de estudio y en la forma de abordar el aprendizaje y ejercicio del arte llevan a una renovación profunda, que trae aparejado el paso de Taller de Artes, a Escuela y, finalmente, a Facultad de Artes Plásticas. Un poco antes del cambio del Taller en Facultad, en el área de divulgación cultural de la Universidad Veracruzana se crea la uiieca en 1977: Unidad Interdisciplinaria de Investigaciones Estéticas y Creación Artística, que nace con el objetivo de promover la investigación en el campo de las artes. Se asienta la opinión de crear un Instituto en el cual sus integrantes puedan laborar centrados en la generación de nuevas formas y técnicas de expresión artística, y que a su vez mantengan sus compromisos como maestros. Para ello se asignan los primeros espacios para la cimentación de dicho proyecto. En el año 1978, año oficial de su creación, al Instituto de Artes Plásticas se le adjudicó una sede propia. El Instituto nace con el espíritu de dar cabida a los creadores relevantes, y a su vez ofertar al público y a los estudiantes egresados de la Facultad de Artes Plásticas un programa innovador de trabajo. Esta primera etapa del Instituto se caracteriza por ser la más experimental en el campo de la investigación, dando énfasis a la propuesta alternativa, sobre todo en las artes gráficas. Ante la dificultad de adquirir equipo especializado se manufacturaba equipo propio para la elaboración de los trabajos y reducir costos. Entre 1978 y 1980, en apenas dos años desde su creación, el Instituto ve desfilar por sus pasillos a un nutrido grupo de investigadores de los que más de la mitad aún son parte activa. Una sección del grupo se escindió de la sede xalapeña y se ubicó en Veracruz en 1980, obedeciendo a los cambios propiciados por el rector en turno, en un esfuerzo por descentralizar a la Universidad y hacer llegar la cultura y la academia a las ciudades punteras del estado: el propio puerto, Poza Rica y Coatzacoalcos. La esencia de la labor de los artistas del Instituto era la búsqueda de soluciones alternativas, mismas que inician a finales de los años setenta, tanto en técnicas como en forma, y en los diversos aspectos que su producción conllevaba. Prueba de ello son: tecnologías alternativas en la Gráfica: diversas aplicaciones de la Fotoserigrafía; Técnicas de estampación; Seripastel; Offsetipia; Transgrafías; Prensa alternativa; Goma bicromatada; Negativos coloreados; Cámaras fotográficas artesanales; Adicromo y otros aspectos de la experimentación artística. Paralelamente se establecieron convenios e intercambios con otras instancias internacionales con países como Cuba, Polonia, Canadá, Estados Unidos, Australia, y estancias de becarios japoneses. Los Programas que el IAP ha desarrollado hasta nuestros días se basan en el Intercambio con otras instituciones superiores pares del país y el extranjero que comprenden muestras de arte, foros, coloquios, cursos, festivales, congresos, redes de trabajo, estancias académicas y en general actividades de diversa índole que han incentivado y enriquecido el quehacer y la reflexión institucional. De esta manera, el Instituto queda asentado, continuando ininterrumpidamente una labor de treinta años de investigación en las artes. En lo relativo a la actividad docente, alrededor de doce investigadores del IAP atienden a un promedio aproximado de 350 alumnos al año escolar, impartiendo asignaturas de los modelos educativos de los Planes de estudios de 1990 y del MEIF, repartidos entre diversos centros de estudio de la UV, primordialmente en la Facultad de Artes Plásticas. Algunas de estas asignaturas se aplican en la sede del IAP. Además, se realizan tutorías académicas, tutorías a proyectos específicos y direcciones de tesis. |
|