Concordancia entre los valores nacionales y las acciones en la vida profesional y personal.
Firmeza y perseverancia para alcanzar los objetivos y metas marcadas.
Conciencia del deber que se tiene como profesional, para responder a los compromisos adquiridos y a las tareas encomendadas de manera confiable, honesta, discreta, eficiente, y dentro del marco de la ley y la moral.
Reconocer el derecho de los demás de obrar o de pensar de manera distinta a la propia, así como hacer y aceptar críticas objetivas sobre el trabajo, tomando en cuenta las contribuciones de dichas críticas; promoviendo un ambiente de armonía, respeto y superación.
Mejora permanente en el nivel profesional y personal, buscando satisfacer las perspectivas individuales, de la sociedad y del país.
Adaptación a las situaciones cambiantes de la tecnología y del medio, de tal forma que le permita ser siempre productivo para la sociedad y para sí mismo.
Reconocer el papel que juega la información y la tecnología en el desarrollo y el bienestar de la sociedad y actuar de acuerdo a las normas éticas establecidas.
Disposición para participar en grupos de trabajo, manteniendo un ambiente de colaboración que promueva la superación y mejoramiento de la colectividad, en los ámbitos profesional y personal.