GRUPOS DE PARES DE REFLEXIÓN Y AYUDA MUTUA

 

Olga Magdalema Nieto Zermeño y Sonia Ma. Martinazzo Radaelli

 

INTRODUCCIÓN

Las innumerables ventajas que se ha demostrado tiene el trabajo de grupo son que posibilita una mayor cobertura de la población, es una oportunidad para aprender sobre uno mismo de manera consciente y para relacionarse y socializar de una forma más auténtica, respetuosa y responsable y por lo tanto es una ocasión para la práctica de la democracia.

Para favorecer el desarrollo individual y grupal, buscando que sea de fácil aplicación y cuidando que implique el menor riesgo posible, las autoras han denominado "Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua".

 

IMPORTANCIA DEL GRUPO

La vida de los hombres se desarrolla en grupos: nacemos en una familia-grupo, la escolaridad y la mayor parte de la vida laboral al igual que la religiosa transcurre en grupo. Pertenecemos a asociaciones de diversas índoles deportivas, culturales, filantrópicas etc., y hacemos grupos de amigos. La vida política por supuesto es en grupo. Los grupos son las piedras angulares de la sociedad.

En los grupos se da la génesis del individuo, Freud dice que no hay psicología individual sin psicología social, el grupo antecede al individuo. La personalidad es, en última instancia, el producto de las interacciones y de las identificaciones con seres humanos que nos son significativos, nos hacemos humanos en la interacción con nuestros semejantes. No podemos imaginarnos vivir sin otros, es fácil constatar lo mucho que nos importa ser tomados en cuenta y ser aceptados por los demás.

Por otro lado sabemos también que los grupos organizados para la realización de una tarea provienen de los albores de la humanidad, sin embargo la utilización del grupo como instrumento de cambio tiene menos de cien años y podemos decir que los resultados han sido tan importantes que han proliferado una gran cantidad de enfoques, métodos y técnicas grupales con fines y tareas muy diversos.

 

DEFINICIONES

Un grupo es un conjunto de personas que se hallan en interacción unos con otros, tienen conciencia de esa relación y de algo en común que los identifica y que los diferencia de los demás.

El grupo es más que la suma de sus partes, esto es, permite al individuo contar con diversos recursos, información, otras perspectivas, retroalimentación, sentido de realidad y una fuerza adicional. Además el grupo nos da un sentido de pertenencia y de la propia identidad.

El grupo es un proceso dinámico, se va formando, va desarrollando una cultura,  un lenguaje propio, construyendo una historia y también internamente, individualmente, se va construyendo una representación del grupo, una imagen, con un significado, con una gama de emociones y sentimientos, de tal manera que se convierte en un objeto con el que nos relacionamos, al que valoramos y estimamos por sí mismo.

 

CLASIFICACIÓN DE LOS GRUPOS

Respecto de su origen: Naturales como la familia. Artificiales los que son convocados para un fin específico. Otro factor que determina la clasificación de los grupos es el número de miembros: pequeños (de 5 a 15), medianos (de 15 a 30), grandes (de 30 a 50), amplio más de 50, multitud o masa por arriba de 300.

El número no sólo determina su denominación sino también la calidad de la relación y los fenómenos que se presentan. En este sentido existe otra clasificación que divide a los grupos en primarios y secundarios:

Los grupos primarios son pequeños o medianos, en ellos, todos sus miembros se conocen e interactúan; se hallan ligados unos a otros por lazos afectivos personales significativos; poseen una gran solidaridad y tienen un lenguaje propio. Esto no quiere decir que no existan diferencias, rivalidades y conflictos, sin embargo el grupo le es tan importante emocionalmente a cada uno, que se tiende a dialogar, negociar  y resolver las dificultades para mantener su unión. Ejemplos, la familia, el grupo de amigos.

Los grupos secundarios son de medianos a grandes o incluso pueden ser masivos. Las relaciones son impersonales, racionales, contractuales y formales. En el grupo secundario tiene más relevancia la participación del individuo por la función o rol que  desempeña que por sus características personales. El grupo no es un fin en sí mismo sino un medio para otros fines. La interacción y comunicación entre los integrantes pueden ser sólo contactos intermitentes o a través de medios gráficos como en una gran institución.

Ningún grupo es totalmente primario o secundario, la familia necesita organizarse y estructurarse para sobrevivir, igualmente los grupos de trabajo no podrían subsistir sin relaciones emocionales.

 

 

IMPORTANCIA DE LOS PARES

Consideramos de suma importancia las relaciones interpersonales que establecemos con los pares, aquellos con que tenemos algo en común, pertenecemos a la misma generación, al mismo género, profesión, etc., son de ellos de quienes podemos obtener una mayor comprensión, ya que viven las mismas circunstancias que nosotros, se enfrentan a los mismos retos y participan de la misma cultura. En la adolescencia, etapa crucial y determinante en la vida de todo ser humano, en la que el joven debe diferenciarse de sus padres y definir su identidad y su futuro, es característica la tendencia a formar grupos de pares de manera natural.

 

PARA QUÉ REFLEXIONAR

Tener la oportunidad de contar con un espacio en donde pensar y sentir sobre nuestra persona y nuestra vida nos ayuda a convertirnos en sujetos conscientes y dueños de nuestra historia. Reflexionar en grupo nos permite conocernos a nosotros mismos, como pensamos sentimos y reaccionamos parecido o distinto a los demás. También nos permite conocer a los demás y como nos relacionamos. Reflexionar en grupo tiene también otro significado, el grupo nos permite reflejarnos, los otros funcionan como un espejo en donde nos encontramos.

 

¿AYUDA MUTUA?

¿Cómo es posible ayudarnos si todos estamos en las mismas? El expresarnos con autenticidad, con sinceridad y ser escuchados con aceptación y respeto es ya en sí mismo un gran alivio, pero el grupo ofrece otras cosas, la posibilidad de darnos cuenta de que no estamos solos, que no somos los únicos a los que le pasan "estas cosas" y a sentirnos semejantes a los demás, unidos a ellos y de ahí nace la solidaridad. Aprendemos además de nuestras experiencias y de las experiencias de otros, en una relación entre iguales, horizontal sin jerarquías.

 

EL GRUPO DE PARES DE REFLEXIÓN Y AYUDA MUTUA

La propuesta que presentamos es una estructura de grupo pequeño con elementos de grupo secundario como encuadre fundamental que permita el desarrollo de un grupo primario fuerte y autogestivo. Consideramos que este es el modelo más adecuado para un trabajo que pretende promover cambios duraderos y conscientes en sus participantes.

En el Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua, se reúnen personas que quieren compartir experiencias, reflexionar y apoyarse conjuntamente con base en que: Tienen un mismo objetivo a lograr, viven una situación similar o comparten un problema común.

 

En el Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua las personas buscan juntos alternativas para lograr su objetivo, para mejorar las formas de manejar su situación o para  resolver su problema. Es de suma importancia que la tarea sea definida concreta y puntualmente en cada grupo, ya que ésta es el referente que permite centrar la dinámica y el trabajo grupal. Las personas pueden además, en función del dispositivo grupal, aprender a relacionarse de modo más respetuoso, cercano y satisfactorio consigo mismos y con los demás compañeros del grupo y como consecuencia, mejorar sus formas de relacionarse en su familia, escuela, trabajo, círculo de amigos y comunidad.

Es de fundamental importancia en el Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua, que exista la pluralidad y que el respeto y la aceptación de las diferencias de pensamiento, género, raza, posición política, credo religioso, situación económica, desarrollo cultural, etc. sean una práctica real cotidiana.

El Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua no es un grupo religioso, ni político, ni ideológico en el que se busque adoctrinar o manipular. Tampoco es un grupo terapéutico pero como toda experiencia significativa puede tener efectos terapéuticos; no es un grupo de estudio pero se aprende mucho de sí mismo y de los demás; tampoco es un grupo recreativo pero las personas se pueden ser sentir muy bien en él. No es un club social sino un grupo de trabajo.

 

Estos grupos requieren para reunirse de un espacio cerrado en el Centro o fuera de él que garantice que puede ser asignado en forma exclusiva para este fin, en un horario y día de la semana determinados.

El número mínimo requerido para iniciar un Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua es de cinco miembros que son los fundadores. Empezar con un número menor puede poner en riesgo la continuidad del grupo. Por otro lado, se recomienda que cuando sobrepase los quince integrantes, parte del grupo se separe del grupo inicial para fundar uno nuevo.

La regularidad y duración de las sesiones podrán ser discutidas y consensuadas por el grupo. Pero se recomienda que se reúnan por lo menos sea una vez por semana entre hora y media y dos horas de duración. Estos acuerdos deberán ser definidos con toda precisión al inicio del grupo.

La vida del grupo como tal dependerá del tema y del interés de sus miembros, puede ser abierto a duración indefinida pero consideramos que en el inicio del programa, es mejor determinar desde el principio su duración. Se recomienda que se haga por periodos cortos, cuatro meses (veinte sesiones) con la posibilidad de volver a acordar un nuevo periodo.

La estructura del grupo de pares de reflexión y ayuda mutua supone un encuadre, una tarea, una sesión con una organización prestablecida, funciones a desempeñar y normas.

 

ENCUADRE

El encuadre son las constantes, el marco que se requiere para que se desarrolle y se mantenga el proceso y la dinámica del grupo. Es importante que al inicio del grupo sea discutido y acordado de manera que quede claramente definido. El encuadre en estos grupos esta constituido por: el lugar, día y hora de la sesión, la duración de la sesión y del grupo, las fechas en que se va a interrumpir la sesión y el tiempo máximo de uso de la palabra por persona.

 

LA TAREA

El grupo debe definir por consenso su tarea particular y concreta ya ésta permite centrar el trabajo y la dinámica del grupo y evitar dispersiones y distorsiones. Es posible que la tarea no quede definida desde la primera sesión pero es muy importante trabajar para que se vaya definiendo.

 

DESARROLLO DE LA SESIÓN DEL GRUPO DE PARES DE REFEXIÓN Y AYUDA MUTUA

Hemos dividido la sesión en cinco momentos dentro de los cuales el tercer momento, Participación personal, debe ocupar la mayor parte del tiempo. Los otros momentos le dan un orden y un sentido a la sesión y permiten aprovecharla más.

 

Primera Sesión.

 

Primer momento: introducción y organización. El moderador indica que pasen a sentarse en las sillas colocadas en círculo (sin mesa en medio) Hace una presentación de sí mismo y pide a los demás que lo hagan, utilizando sólo su nombre de pila. (puede hacerse utilizando algún ejercicio para este fin: canasta de frutas, la telaraña, etc. si así lo considera conveniente) Luego da una explicación de lo que es el "Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua", define con el grupo la tarea concreta del mismo, los objetivos y la forma de trabajo, así como también se acuerda por consenso el encuadre: lugar, día y hora de reunión, fechas de interrupción, duración del grupo y de las sesiones y tiempo máximo para hablar por persona. Explica también el desarrollo y los momentos de la sesión, así como los distintos roles que requiere el grupo. Solicita voluntarios para las funciones necesarias a desempeñar en esa sesión (Auxiliar, Sintetizador y Tesorero) y para las que requerirán ser realizados durante el primer mes (Secretario y Moderador). El profesional que convocó al grupo, asumirá el papel de moderador en forma temporal, con el objetivo de modelar el rol, tal vez el primer mes (cuatro sesiones) y desempeñará esta función sin participar en forma personal sino manteniéndose abstinente, ya que realmente no es un par del grupo. Por último sugiere buscar un nombre para el grupo que podrá ser definido en la siguiente sesión.

 

Segundo momento: lectura y aclaración de las reglas. En la primera sesión se entregarán las normas escritas, se explicará su importancia:  dan formalidad, constituyen al grupo y son su referente simbólico y sobretodo protegen al grupo y a cada uno de sus miembros. Se leerán en voz alta en grupo y se dará tiempo suficiente para aclararlas y comentarlas.

 

Tercer momento: participación personal. El moderador invita al momento de participación, recordando que cada uno tiene su turno para hacer uso de la palabra y que podrá tomarlo o no. Recuerda que hay que hablar de uno mismo y de sus sentimientos, siempre en primera persona del singular y respetando el tiempo acordado para la participación individual. También recuerda a los demás la importancia de escuchar con atención y sin interrupciones a su compañero y que en su turno podrán compartir sus experiencias. Toma la palabra la primera persona y luego la que le sigue y así sucesivamente. Si hay tiempo suficiente pueden hacerse dos rondas o más de participación.

 

Cuarto momento: resumen cognoscitivo individual. Al final de la sesión el moderador propone una ronda para que cada cual diga una palabra, una frase, o comentario respondiendo a:  ¿Qué aprendí hoy? ¿De qué me di cuenta?  ¿A qué conclusión llegué? ¿Qué pregunta me llevo? etc.

 

Quinto momento: cierre. El moderador anuncia el final de la sesión y hace el cierre y despedida utilizando para terminar una consigna, haciendo un comentario breve, leyendo una frase, diciendo una poesía corta, etc.

 

Sesiones subsiguientes

 

Primer momento: introducción y organización. El moderador indica que pasen a sentarse en las sillas colocadas en círculo (sin mesa en medio) Si hay personas nuevas hace una presentación de sí mismo y pide a los demás que lo hagan, utilizando sólo su nombre de pila. Luego da una explicación de lo que es el "Grupo de pares de reflexión y ayuda mutua", define con el grupo la tarea concreta del mismo, los objetivos y la forma de trabajo, así como también menciona que se acordó por consenso el encuadre: lugar, día y hora de reunión, fechas de interrupción, duración del grupo y de las sesiones y tiempo máximo para hablar por persona. Explica también el desarrollo y los momentos de la sesión, así como los distintos roles que requiere el grupo. Solicita voluntarios para las funciones necesarias a desempeñar en esa sesión (Auxiliar, Sintetizador y Tesorero) y si corresponde para las que requerirán ser realizados durante el siguiente mes (Secretario y Moderador). Si el grupo ya tiene nombre que se definió por consenso lo comunica a los nuevos.

 

Segundo momento: lectura de la síntesis y aclaración de las reglas. Se lee la síntesis de la sesión anterior y se comenta en grupo, finalmente se decide si pasa a formar parte de las consignas, que resumen el saber del grupo. Por la importancia que tienen las normas es necesario dedicar cada sesión aunque sea un momento a leer alguna norma y a preguntar y aclarar sobre ella. Los siguientes momentos se siguen de la misma forma que en la primera sesión

 

FUNCIONES DEL GRUPO DE PARES DE REFLEXIÓN Y AYUDA MUTUA

Con el objeto de que la función de liderazgo no sea acaparada por una sola persona por más capaz que ella sea y evitar jerarquías dentro del grupo, se dividieron en varias funciones para ser distribuidas y rotativas entre los participantes. Es importante que cada uno de los miembros del grupo vaya desempeñando cada una de las funciones y aprendiendo a realizarlas aunque sea poco a poco.

Moderador. Lleva la sesión del grupo, define cuando empieza y cuando termina, da la palabra al que le toca, está atento y mirando a los ojos a la persona que está hablando tratando de entender lo que dice y lo que siente. Su actitud es receptiva, interesada, aceptante y de apoyo.

Secretario. Es el responsable de guardar las cosas del grupo, papelería, libros, consignas, etc. Llega antes de la hora de inicio de la sesión para revisar que el salón esté libre, limpio y disponible. Acomoda las sillas y coloca las consignas, pizarrón, etc. en el lugar correspondiente. También atiende durante la sesión las interrupciones o intrusiones de personas ajenas al grupo.

Auxiliar. Guarda la lista de asistencia donde cada uno se apunta al llegar e informa al grupo cuando alguien ha faltado tres veces consecutivamente sin avisar para que el grupo decida quien lo busca y pueda investigar las causas de su inasistencia e invitarlo a regresar. Está pendiente y avisa cuando la persona que habla, toma más del tiempo acordado, de tres a diez minutos para cada uno.

Sintetizador. Al final de la sesión cuando se hace la ronda de "que aprendí hoy"  toma nota de lo que se dice y trata de hacer una síntesis y darle un significado. Lo pondrá por escrito en una frase y lo presentará en la siguiente sesión para que, de acuerdo a la opinión del grupo, pueda pasar a formar parte o no de las consignas del grupo. Las consignas van formando el saber del grupo.

Tesorero. Guarda la cuota voluntaria que se reunió al inicio de la sesión. (puede haber una caja donde cada quien coloque su aportación); lleva un registro de ingresos y egresos; distribuye el dinero de acuerdo a las prioridades del grupo con base en consenso e informa semanalmente sobre los recursos y las necesidades.

Monitor. El profesional que inició el grupo queda como un referente para el mismo, es decir acompaña al grupo en su desarrollo sin necesidad de asistir a todas las sesiones pero manteniéndose disponible para cuando el grupo requiera de su participación.

 

NORMAS DEL GRUPO DE PARES DE REFLEXIÓN Y AYUDA MUTUA

Las normas tienen un papel esencial en estos grupos. Estamos acostumbrados a considerar a las normas como represivas y pocas veces nos detenemos a pensar en su importancia para la sana convivencia y en que las normas nos protegen. Las que aquí señalamos tienen el propósito de favorecer la construcción de un grupo fuerte, cálido, contenedor, respetuoso y autónomo. Buscan proteger al individuo y favorecer su participación libre, auténtica, honesta, respetuosa, responsable y comprometida. Por otra parte las normas formalizan y constituyen al grupo y son un referente simbólico para cada uno de los participantes. Debido a lo anterior es muy importante que los miembros del grupo las conozcan y entiendan el sentido de cada una para que puedas hacerlas suyas.

 

1.- Asisto al grupo solamente por interés y voluntad propias, no ingreso porque ninguna otra persona me lo exige. Permanezco en el grupo porque tiene un sentido para mí.

2.-Reconozco que trabajar sólo (a) es muy difícil y acudo al grupo sabiendo que encuentro información, otros puntos de vista y sobretodo comprensión y apoyo. Sé que el grupo me da una mayor fortaleza para lograr lo que me propongo pero que no hace las cosas por mí.

3.- Yo valgo como persona, por lo tanto el grupo me reconoce e identifica sólo por mi nombre. No necesito de mi apellido, nivel socio económico, académico, situación laboral, puestos o nombramientos en ninguna institución para ser valorado por mis compañeros (as).

4.- Compartimos un objetivo común, una situación similar o un problema a resolver lo que nos une y nos hace comprendernos mutuamente. Tenemos una misma tarea: hacer lo que sí esta en nuestras manos para lograr lo que queremos.

5.- En el grupo tengo un turno para hablar que puedo tomarlo o no con toda libertad. Durante la sesión sólo hablo cuando es mi turno y escucho a los demás con atención como me gusta que me escuchen.

6.-  Hablo de lo que me pasa hoy y de lo que siento. Todas mis intervenciones son en primera persona del singular, hablo desde mí, de  mí y de mis sentimientos.

7.- Nunca interrumpo, pregunto o respondo al que está hablando. Si tengo algo que decir cuando sea mi turno le compartiré mi experiencia.

8.- Nunca juzgo, presiono, confronto, descalifico, critico, me burlo ni doy consejos. Los sentimientos de los otros son muy respetables y se que tienen su razón de ser aunque yo no los entienda en este momento. Mi más valiosa aportación es escucharlo con atención y en mi turno compartir mi experiencia y mis sentimientos.

9.- Cada vez que participo con autenticidad y honestidad construyo al grupo y enriquezco a mis compañeros como me doy cuenta que me sucede cuando escucho a los demás.

10.- Mi verdad tiene un valor simplemente porque es mía y la expreso con honestidad y valentía. En esto reside la base de la confianza en mí mismo y en mi grupo que voy logrando.

11.- Si no me atrevo a hablar me llevo las cosas dentro y no aprovecho la oportunidad de ser escuchado y sentirme mejor. Lo que no digo, corro el riesgo de hacerlo afuera y de manera no constructiva.

12.- No soy culpable pero sí responsable de mí mismo sobretodo de aquí en adelante ante el grupo y afuera de él. El grupo me ayuda a hacerme consciente, a quitarme la culpa que me paraliza y a asumir la responsabilidad que me hace crecer.

13.- Todo lo que escucho y ocurre en el grupo, concierne únicamente al grupo y no debo relatarlo fuera de la sesión a nadie, como a mí no me gusta que comenten afuera lo que yo dije. Este es el mínimo respeto que nos debemos unos a otros.

14.- Todo lo que me ocurre con otros compañeros del grupo fuera de los tiempos y lugares de la sesión, debo relatarlo al grupo en el marco de la sesión.

15.- Cuando una persona del grupo falta tres veces consecutivas sin dar aviso, definimos en la sesión quien puede buscarlo para investigar la causa de su inasistencia e invitarlo a regresar.

16.- Es difícil para una persona integrarse a un grupo ya formado, por lo tanto mi actitud receptiva y cálida es de vital importancia para que la nueva persona se sienta bienvenida. Sabemos que cada persona que se integra revitaliza y enriquece el trabajo del grupo.

17.- El bienestar del grupo tiene prioridad sobre el bienestar individual. Sabemos que el progreso de cada uno depende de la unión del grupo.

18.- El grupo es autónomo, autosuficiente  e independiente, sus decisiones se acuerdan con la participación de todos. Sus representantes y funcionarios son temporales.

19.- El grupo no tiene una cuota de participación pero como todo grupo tiene gastos y si queremos ser autosuficientes debemos cubrirlos con nuestra aportación voluntaria. Esto permite sufragar los gastos que se presentan como pueden ser papelería, café, refrescos, etc. Mi aportación es voluntaria y cuido que no sea menor de un peso ni mayor de diez. No se pueden aceptar aportaciones externas.

20.- Como grupo no estamos afiliados a ningún partido político, religión u organización alguna; el grupo no interviene en debates y controversias no apoya ni se opone a ninguna causa. No hace declaraciones sobre ningún asunto ajeno a la tarea que le corresponde.

21.- La sesión del grupo es exclusivamente para sus fines y por el bien del grupo no se puede utilizar su espacio para  tratar ningún otro asunto o negocio. 

 

¿QUIÉN PUEDE INICIAR UN GRUPO DE PARES DE REFLEXIÓN Y AYUDA MUTUA?

El personal del Centro como puede ser el trabajador social, el psicólogo, el médico, el maestro que esté interesado y que esté dispuesto a comprometerse.

Existen dificultades institucionales como son por ejemplo la adjudicación de un salón en forma exclusiva un día y un horario a la semana que tendría que ser definido y respetado. No es indispensable que el lugar de reunión sea el Centro, tal vez la iglesia o la escuela puedan ofrecer esta posibilidad, pero es ineludible que sea respetado.

A nivel personal hay también obstáculos a vencer como son el lugar profesional, tal vez podemos sentir que no estudiamos tanto año para hacer estos grupos donde nuestra función será asumir una relación horizontal con los miembros del grupo, escuchar más que hablar, abstenerse en lugar de coordinar, dirigir u orientar al grupo, confiar en las capacidades de las personas y del grupo y esperar y finalmente soltar al grupo cuando esté preparado para funcionar sin nuestra presencia.

Consideramos que estos grupos permiten por un lado una mayor cobertura la población, en condiciones que lleven a que la persona se responsabilice de sí misma y a que los grupos puedan ser un espacio de aprendizaje y solidaridad importantes.

 

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