Editorial
EL CUIDADO DE LA VIDA: Una perspectiva desde la Biomedicina Alternativa
- Carlos Pérez-Alvarado, Enrique
Vargas-Madrazo, Cristina Núñez-Madrazo y Tania Romo-González
Grupo de Biología Sistémica, Instituto de Investigaciones Biológicas
Hoy
en día se le dedican muchos recursos al estudio de la vida, en particular a
aquellos aspectos que son de utilidad para cuidar su equilibrio. Todos los
seres vivos necesitan de cuidado para sobrevivir y desarrollarse, sin cuidado,
cualquier entidad pierde sentido, se marchita, muere. El cuidado, nos dice Leonardo Boff, retomando al filósofo Martín
Heidegger (1889-1976),
“…se encuentra en la raíz primera del ser
humano… es un modo de ser esencial,
siempre presente e irreductible… Es una dimensión frontal, originaria,
ontológica, imposible de desvirtuar totalmente.” (2002: 30). Sin embargo, la
sociedad actual, que privilegia la racionalidad científico-técnica al servicio
de la reproducción del capital y de las grandes empresas transnacionales,
amenaza esta esencia fundamental de la vida y con ello nuestra sobrevivencia,
como personas y como especie, y también la de los demás seres que habitan el
planeta tierra.
El ser humano desde tiempos
muy remotos ha puesto todos sus esfuerzos en el cuidado de la vida, por ejemplo
muchas personas según sus creencias culturales emprendían la búsqueda de la
fuente de la eterna juventud. También algunos alquimistas como Saint Germain, quien vivió en el siglo XVIII, buscaban el elixir de la
vida u otras estrategias para tener una vida longeva (Cie, 2005). En la actualidad,
predominan las interpretaciones simplistas del proceso viviente, basadas en la
visión racional-mecanicista. A través de éstas se concibe que la vida y la
salud pueden ser comprendidas y manipuladas a través del estudio de la función y del comportamiento de las partes tangibles que
componen un ser vivo (Bell y col, 2002). Desde esta perspectiva se plantea que
es posible encontrar reglas lineales y comportamientos mecánicos, a partir de
los cuales se puede predecir y contender con la mayoría de las situaciones que
los organismos experimentan. Muchos autores apuntan que esta visión causal y
determinista del cuidado de la vida es reduccionista (Churchill, 1999; Ahn y
col, 2006) al recortar la perspectiva desde la que se observan y se estudian
los procesos vivientes, y no tomar en cuenta las múltiples dimensiones e
interrelaciones inmersas en dichos procesos.
En base a lo anterior, la mayoría de las empresas
trasnacionales que fabrican sustancias químicas – como medicamentos,
aditamentos alimenticios, pesticidas, insecticidas, etc. –, supuestamente en “pro del cuidado de la vida”, desconocen
los efectos que estas sustancias pueden
tener en diferentes circunstancias. Aunado a esto las empresas realizan enormes
gastos para producir estos compuestos, por lo cual las investigaciones sobre su
uso y sus efectos en los seres humanos, se llevan a cabo al mismo tiempo que se
introducen en el mercado y son utilizadas por la gente (Angell, 2004). Al
encontrase sumergida en el mundo capitalista, la industria “cuida la vida” o
“su vida”, atendiendo a las premisas del mercado y de la rentabilidad
económica, desinteresándose por las repercusiones a largo plazo, que tienen sus
productos en los seres humanos y otros seres vivos. Por ejemplo diversos
estudios muestran que algunas sustancias pueden generar reacciones secundarias
iguales o peores a los procesos que en un principio se deseaba contrarrestar
(NCCAM, 2003; Bellavite, 2005). Un caso particular es el DDT el cual se acumula
en varios tejidos y ha sido encontrado a grandes distancias donde fue aplicado
directamente, además se ha observado que este plaguicida es genotóxico y genera
cáncer en animales y seres humanos. Así vemos que algunos compuestos químicos
no sólo afectan al ser humano, sino que también pueden influir en otros
organismos vivos, y consecuentemente tener repercusiones en el equilibrio
ecológico planetario. Aún con todas las evidencias anteriores se sigue
produciendo productos como el DDT, ya que según diversas naciones estas
sustancias son necesarios para el control de ciertas enfermedades, y por tanto
para el “cuidado de la vida”, aunque tal vez omitieron mencionar las grandes ganancias económicas
que la comercialización de estas sustancias genera (CCA, 1996). Por estos
motivos es que se plantea que la perspectiva capitalista actual con la cual se
acomete el cuidado de la vida o biomedicina comercial, debe de re-evaluarse e
incluir las visiones alternativas con un mayor sentido
de conciencia, tanto para lo humano como para lo planetario (Churchill, 1999;
Bell y col, 2002).
Las estrategias de diversas ramas de la biomedicina con una conciencia trascendente[1] (que a la que a lo largo del texto se le llamará biomedicina alternativa), como la homeopatía, la acupuntura, la herbolaria, el chamanismo, las terapias alternativas -aromaterapia, flores de bach-, las terapias metabólicas y otras, fueron catalogadas por la ciencia ortodoxa de “poco serias” debido a que no tenían registros escritos ni experimentales rigurosos acerca de sus resultados (Bellavite y col, 2005; Jia, 2006). Sin embargo en la actualidad existen muchos investigadores que se han dado a la tarea de generar evidencias que muestran la efectividad de este tipo de terapias alternativas, entre ellos podemos destacar a Mae Wan Ho, Paolo Bellavite, Iris R. Bell, entre otros. Por ejemplo Iris R. Bell ha mostrado la respuesta de pacientes con fibromalgia a su tratamiento homeopático, a través de la observación de diferencias en los electroencefalogramas de pacientes tratados con la sustancia activa y otros que fueron tratados con un placebo (Bell, 2004). Así vemos cómo la respuesta de los individuos a algunas terapias alternativas con respecto al “cuidado de la vida”, en este caso, a la homeopatía, es distinto al efecto del placebo (Ernst, 2002).
En un sentido
estrictamente científico, el problema con el cual se ha encontrado la
biomedicina alternativa, es que por diversas circunstancias, algunos de los
experimentos destinados a reforzar sus bases científicas no han podido ser
reproducidos. Por ejemplo en algunas investigaciones donde se muestra la
efectividad de soluciones de histamina altamente diluidas – entre 7 y 18
diluciones – sobre la función de algunas células del sistema inmune, en este
caso la degranulación de basófilos. Este experimento se reprodujo en 4
laboratorios más y sólo un grupo fue capaz de obtener resultados similares y
hasta ahora no se han podido explicar las discrepancias (Bellavite, 2006). Una
hipótesis propone que las diferencias entre laboratorios se generan debido a
que la intención del investigador influye en algunos procesos cuánticos
de la sustancia que se esta estudiando, así se modifica el comportamiento del compuesto
químico y consecuentemente los resultados experimentales (Bellavite,
2005). De esta manera se muestra que la intención es un aspecto clave en la
efectividad de las terapias alternativas e incluso de los tratamientos
convencionales.
La intención, desde el
punto de vista de la biomedicina alternativa, se propone como una cualidad
inherente al bucle recursivo de interacción terapeuta-terapia-paciente[2],
o como lo describe Paolo Bellavite para el caso del uso de la homeopatía, la
interrelación paciente-sustancia activa-doctor (Bellavite, 2006). En esta
relación el “paciente” debe asumir que el cuidado de su vida es su responsabilidad y no de una tercera persona o sustancia. De
esta manera, se enfatiza en el carácter activo de la persona – del llamado“paciente”
– en el proceso de su sanación. La
intencionalidad y la reflexividad, cualidades fundamentales de la acción
humana, son dos elementos fundamentales en la práctica y efectividad de las
terapias alternativas. Por otro
lado también se muestra que la droga, fármaco, sustancia activa, terapia
corporal, etc., es un vehículo de comunicación entre el “paciente” y el
terapeuta o médico, y no un agente mágico que lo librará de todos sus
padecimientos. En este mismo sentido los estudios de Masaru Emoto (1999)
muestran que las emociones repercuten en el proceso de
cristalización del agua, es decir, que aún en el comportamiento de las
sustancias y de los elementos influye la intención de las personas. Otro
aspecto importante es que tanto el terapeuta como el paciente deben considerar
que cada individuo es un ser complejo, único y diferente, por lo que la terapia
debe tomar en cuenta el carácter particular de cada paciente. Esto no implica
que esta perspectiva que parte del individuo como persona única sea lineal y sintética – como lo que se pretende
hacer a nivel clínico con el genoma humano (ver editorial de Abril del 2004).
Se trata de una alternativa holística con la cual se quiere hacer frente a la
complejidad de la vida. Además el terapeuta también debe de tomar en cuenta que
la persona tiene la capacidad, la necesidad y la responsabilidad de participar en
el cuidado de su vida. De
esta forma a través de la biomedicina alternativa se hace hincapié en que la
vida es una actividad compleja que depende de cada individuo, y no
solamente del terapeuta o de una sustancia, o en otras palabras el cuidado de
la vida se co-diseña de una forma
reflexiva (Rose, 2002).
Como se puede observar la biomedicina alternativa “cuida la vida” no sólo mediante la utilización de factores materiales, sino que también utiliza cualidades humanas trascendentes, como lo es la intención. Aunado a esto, algunas ramas de la biomedicina alternativa, como la medicina tradicional china – Yuangi: Medicina Energética (Zhang, 2002) –, el Ayurveda hindú, el sistema Kampoo japonés, entre otros, proponen que las dimensiones energética y espiritual son fundamentales en los procesos del cuidado de la vida y de sanación (NCCAM, 2005). Esto se ha reforzado por diversos estudios donde se muestra que los campos de energía sutil como el campo electromagnético (EM), el campo cuántico, la radiación monocromática (rayos láser), tienen repercusiones en los procesos fisiológicos (Rein, 2004) y por tanto en los procesos de salud-enfermedad (NCCAM, 2005). Por ejemplo en algunos experimentos se muestra que se puede inducir la actividad en algunas células a través de una señal eléctrica. En esta investigación se observó la activación por una señal eléctrica, sin haber contacto directo entre las entidades de neutrófilos participantes que se encontraban en una solución, con un selenoide que se comunicaba con otro en una solución de 4-forbol-12-betamistrato-13-acetato (PMA por sus siglas en ingles). Los autores refieren la hipótesis de que el PMA emite una señal específica que puede ser trasmitida electrónicamente a los neutrófilos sin existir contacto químico (Bellavite, 2006). Evidencias como estas generan la noción de la existencia de modulaciones “meta-moleculares” inmateriales, las cuales pudieran tener repercusiones fisiológicas en los seres vivos (Rein, 2004; Bellavite, 2006). Además se plantea que la naturaleza cuántica de este tipo de interacciones trasciende el tiempo y el espacio, es decir la interacción o comunicación entre diversos sistemas biológicos se producen fuera de estas dimensiones (Rein, 2004). De esta forma se refuerza y se dan bases científicas a la noción holística de muchas tradiciones filosóficas antiguas de que todo en el universo se encuentra estrechamente relacionado.
La dimensión espiritual, que actualmente se ha relacionado de una forma amplia con el ámbito energético, tiene un papel fundamental en el cuidado de la vida en muchos de los campos de la biomedicina alternativa. Por ejemplo algunos investigadores de la psicología transpersonal afirman que el proceso ritual, el cual implica abandonar el propio ser y superar los apegos (siendo esta una forma de muerte), dirige al individuo hacia una experiencia sagrada y por tanto espiritual de su realidad (Lawlis, 1996). Esto se genera debido a que mediante el ritual se aleja paulatinamente la visión egocéntrica del mundo, ya que se muestra que existen tareas que desafían los niveles individuales de satisfacción, guiando a las personas hacia valores espirituales elevados (Lawlis, 1996; Clemens, 2004). Además, esto abre una nueva oportunidad de conocer el mundo, incrementándose la creatividad del individuo, favoreciendo y revitalizando los procesos de imaginación. Lo anterior puede tener repercusiones a nivel fisiológico, ya que un individuo conectado profundamente con su cuerpo y su espíritu, mediante el uso de su imaginación puede incidir en sus procesos fisiológicos, terapia a la que se le ha llamado imagineria (Lawis, 1996). De esta forma se muestra cómo, a través de la espiritualidad, las personas pueden ir más allá del ego construido por la mente, es decir al lograr la trascendencia del ego racional, revaloran su cuerpo físico, su intelecto y su espiritualidad, generándose un cuidado profundo de la vida (Clemens, 2004). Al generarse lo anterior, el individuo se da cuenta de que es sólo un huésped más en el planeta y que como tal, debe comportarse de una forma respetable. Todo esto puede ayudar a que una persona retome su poder y genere cambios, tanto en su forma de vida como en la de la comunidad donde se desarrolla. Por este motivo se apunta que a través de la biomedicina alternativa se puede generar una evolución integral del ser humano.
Entonces las terapias o biomedicina alternativa nos muestra que la función y/ o comportamiento de los sistemas biológicos, o seres vivos, surge de una gran red de interacciones complejas que tienen con ellos mismos, con otras entidades y con la totalidad (Bell y col, 2002). A través de los procesos de interacción, cada ser vivo modifica su propia organización, es decir se auto-organiza, de acuerdo a circunstancias espacio-temporales específicas. En este sentido, se hace evidente que el cuidado de la vida se genera de formas particulares-específicas en cada individuo y en cada instante de su vivir, por lo que la terapéutica también debe obedecer el mismo principio. Esto plantea la toma de conciencia en el uso de practicas medicas, sean estas ortodoxas o no (Bellavite y col, 2005 y 2006). La dimensión individual-personal del cuidado de la vida y de la salud, presente en las nociones básicas de la biomedicina alternativa, no implica, como se comentó arriba, que estemos necesariamente sosteniendo una visión individualista. Al contrario, la calidad de las relaciones entre las personas y la presencia de la comunidad es una dimensión fundamental en el cuidado de la vida y en los procesos de sanación. En los pueblos indios del mundo, particularmente en los pueblos africanos, la noción de la comunidad es eje de la cosmovisón y de la organización social. En estos pueblos-culturas, la salud y el bienestar de los individuos está necesariamente interconectada a la comunidad, donde reside el sentido básico de interconexión y coherencia colectivo (Somé, 1999). La comunidad es un espacio-ambiente donde se encuentra un hogar en el corazón y el alma de todos y de cada uno de las personas (Somé, 1999b:27). Los seres humanos estamos necesariamente orientados colectivamente, en este sentido, la comunidad es una dimensión fundamental en los procesos del “cuidado de la vida”. Esto se representan en diversas tribus africanas a través de la frase “ a través de la sangre, la cual es comunitaria, me relaciono y además existo” (Zimon, 2005).
Es importante, sin duda, el refuerzo con evidencias científicas de esta y otras ramas de la ciencia alternativa, aunque se debe de invitar a una investigación articulada que trascienda todos los límites personales, es decir se invita a una investigación orgánica transdiciplinar. En esta investigación se debe de tomar en cuenta que conocimiento que se genera dependerá del vivir de cada persona en el contexto en el cual se desarrolla (Snowden, 2002). También se debe tener presente que el proceso de conocer se realiza según la voluntad de cada investigador, que conocemos más de lo que decimos y que decimos más de lo que escribimos, y que sabemos que aspectos conocemos cuando vamos a estudiar alguna cosa (Snowden, 2002). Todos estos planteamientos nos muestran la importancia del conocerse así mismo o auto-conocerse cuando se genera un conocimiento, ya que como se puede apreciar estamos conociendo tal cual estamos siendo. Esta parte, el auto-conocimiento, es de gran importancia en la biomedicina alternativa, ya que el investigador, el cual puede ser cualquier individuo, debe de estar conciente de sus procesos y sus relaciones. Por ultimo es pertinente decir que aún se necesita de mucha investigación trascendente, externa e interna al individuo, para lograr consolidar este tipo de perspectivas, y que es ineludible revolucionar varios aspectos sociales, culturales, biológicos, etc, muy arraigados en la actualidad.
Referencias:
·
Ahn AC, Tewari M, Poon Chi-Sang, Phillips RS, “The limits of
reductionism in medicine: could systems biology offer an alternative”, PLoS
(2006) <http://medicine.plosjournals.org/archive/1549-1676/3/6/pdf/10.1371_journal.pmed.0030208-p-L.pdf>,
[Consulta: 13 de Junio del 2006]
·
Bell IR, Caspi O, Schwartz GE, Grant KL, Gaudet
TW, Rychener D, Maizes V, Weil A, “Integrative medicine and systemic outcomes research: issues in the
emergence of a new model for primary health care” [En linea], Arch
Intern Med. 2002 Jan 28;162(2):133-40.m < http://integrativemedicine.arizona.edu/publications/IMOutcome.pdf>,
[Consulta: 9 de Junio del 2006].
·
Bellavite P, Conforti A, Piasere V, Ortolani R, “Immunology
and Homeopathy. 1. Historical Background” [En linea], Evidence-based Compl. and Alt. Medicine
Vol. 2, No 4 (2005), < http://ecam.oxfordjournals.org/cgi/reprint/2/4/441>,
[Consulta: 12 de Junio del 2006].
·
Bellavite P, Conforti A, Pontarollo F, o Ortolani R, “Immunology
and Homeopathy. 2. Cells of the Immune System and Inflammation” [En linea]
Vol. 3 No 1 (2006) Evidence-based Compl. and Alt. Medicine < http://ecam.oxfordjournals.org/cgi/reprint/3/1/13>,
[Consulta: 12 de Junio del 2006].
·
Canda ER, “Therpeutic
transformation in ritual, therapy, and Human development”, Journal of
Religion and Health, Vol, 27, No3, (1998).
·
CCA
(Comisión de Cooperación Ambiental), “DDT y clordano seleccionados por la CCA para elaborar un plan regional
de reducción y control” [En
linea]; Overview and update of the Sound Management of Chemicals Initiative
under CEC council Resolution #95-5, (1996), <http://www.laneta.apc.org/emis/sustanci/plaguici/ddt.htm>,
[Consulta: 13 de Junio del 2006].
·
Churchill W, “Implications of evidence based medicine for
complementary & alternative Medicine”, Journal of Chinese medicine 59, (1999) <http://www.jcm.co.uk/media/sample_articles/59-32.pdf>,
Consulta: 8 de Junio del 2006.
· Cie H, “El elixir de la eternal juventud” [En línea], El rincón de Irenia (2005), <http://irenia.blogia.com/2005/072101-el-elixir-de-la-eterna-juventud.php>, [Consulta: 13 de Junio del 2006].
·
Clemens
J, “Organic inquiry: Toward research in
partnership with spirit” [En linea],
Integral-inquiry.com. The Journal of Transpersonal psichology Vol. 36, No1,
(2004), < http://integral-inquiry.com/docs/ClementsJTPOrganicInquiry.pdf
>, [Consulta: 12 de Junio del 2006].
·
Edwars
LC, “Mind-body-spirituality and health interactions” [En linea], Rose
croix Journal Vol. 1 pp. 61-76, (2004) <http://www.rosecroixjournal.org/issues/2004_vol_01/articles/vol1_61-76_edwards.pdf>
[Consulta: 12 de Junio del 2006].
·
Ernst,
E. “A Systematic Review of Systematic Reviews of Homeopathy” [En linea],
British Journal of Clinical Pharmacology (2002) 54(6):577–82, < http://schoolweb.rago.be/kta/mechelen/paramedisch%20instituut/docs/skeptisch/systematic_review_of_sytematic_reviews_(e_ernst).pdf
>, [Consulta: 13 de Junio del 2006].
·
Jia Q, “Traditional Chinese Medicine Could Make. “Health for
One” True”[En linea],World Health Organization (2006), <http://www.who.int/intellectualproperty/studies/Jia.pdf>,
[Consulta: 9 de Junio del 2006].
·
Lawlis
F, “Medicina Transpersonal”, Kairos (1996).
·
Emoto
M, “Messages from Water”, HADO
Kyoikusha Co., Ltd., Tokyo (1999, 2001). ISBN 4-939098-00-1.
·
NCCAM (National Center of Complementary and Alternative Medicine), “Hepatitis
C and Complementary and Alternative Medicine: 2003 Update”[En
linea], National
Institutes of Health U.S. Department of Health and
Human Services NCCAM, (2003), <http://nccam.nih.gov/health/hepatitisc/hepatitisc.pdf>,
[Consulta: 9 de Junio 2006].
·
NCCAM (National Center of Complementary and Alternative Medicine), “Energy
Medicine: An Overview”
[En linea], National Institutes of Health U.S. Department of Health and Human
Services NCCAM, (2005) < http://nccam.nih.gov/health/backgrounds/energymed.pdf>,
[Consulta: 12 de Junio del 2006].
·
Rein
G; “Bioinformation within the biofield:
beyond bioelectromagnetics”; J Altern Complement Med. (2004); 10(1):59-68. Review.
·
Rose N, “The design of life” [En linea], Robert Paterson's Weblog (2002), <http://smartpei.typepad.com/robert_patersons_weblog/design%20of%20life.pdf
>, [Consulta: 12
de Junio del 2006].
·
Snowden D, “Complex Acts of Knowing: Paradox and Descriptive
Self-awareness” [En linea], Journal of Knowledge Management (2002), < http://www.kwork.org/Resources/snowden.pdf>,
[Consulta: 13 de Junio del 2006]
·
Somé,
Malidoma Patrice, “The Healing Wisdom of
Africa. Finding Life Purpose Through Natrue, Ritual and Community”, Peguin
Putnam Inc. New York. (1999).
·
Somé,
Sobonfu, “Welcome Spirit Home. Ancient
African Teaching to Celebrate Children and community”, New World Library,
Novato, California, (1999b).
·
Zhang,
Will, “Yauji Medicine and Human-Nature
Energy Cultivation”, in: Research Papers 1:99, Trondheim, Yaunji Cience
Foundation.
· Zimon H, “African spiritual and religious values as the basis for interreligious dialogue” [En linea], ÚSTAV FILOSOFIE A RELIGIONISTIKY. Univerzita Karlova v Praze (2005), <http://ufar.ff.cuni.cz/info/prilohy/05v3_Zimon.pdf> , [Consulta: 13 de Junio del 2006].
[1] Con Conciencia Trascendente, se refiere a una reflexión profunda e integral
por parte del individuo que practica la biomedicina alternativa (el terapeuta)
y el ser vivo que presenta un descuido en su vida (el paciente). Mediante dicha
reflexión se evaluarán de forma sistémica, holística y orgánica las relaciones
entre los diversos niveles, físico, mental, espiritual y otros, de la entidad
que se esta tratando, lo cual le permitirá al terapeuta co-dirigir el proceso
de cuidado adecuadamente. Además también se tomará conciencia acerca de cómo el
contexto planetario influye en el proceso de cuidado de la vida del individuo y
como el individuo modifica mediante su proceso de cuidado el contexto en el
cual se desenvuelve, mostrando la relación profunda, el oikos, entre el
individuo y la madre tierra.
[2] En la biomedicina alternativa se asume que el terapeuta ayudará al
paciente a encontrar una ruta que lo dirigirá hacia un mejor cuidado de su
vida, para llevar a cabo lo anterior el paciente debe de interactuar con el
terapeuta para encontrar dicha ruta. También se ha mostrado que la intención
tanto del terapeuta como del paciente influirá en el efecto que ciertas
terapias ejercen sobre el proceso de cuidado de la vida de la persona que las
lleven a cabo. De todo lo anterior se puede apreciar una interdependencia
recursiva terapeuta-terapia-paciente, a la cual en este texto se
le denomina bucle recursivo de interacción de
la biomedicina alternativa.