Reseña: Culturas del Golfo* de Fernando Winfield Capitaine
El interés de Fernando Ricardo Winfield Capitaine por el
estudio de los aspectos antropológicos, arqueológicos,
lingüísticos, históricos y sociales de las culturas que
han dado origen al ámbito territorial de lo que actualmente conocemos como el estado de Veracruz data de hace muchos años. En
diversos estudios que acompañan su propia biografía ha explorado
desde diversas perspectivas los grupos étnicos del pasado, su permanencia en el presente y su proyección en nuestra identidad, en
ensayos esclarecedores que componen el crisol de la antropología
veracruzana. A este interés, que engloba importantes hallazgos y
aportaciones, ha sumado una vocación profunda por acercar estos
conocimientos a un público amplio a través del análisis de la producción material que constituye uno de los frutos fundamentales al
patrimonio cultural de nuestra nación, e incluso del mundo.
Culturas del Golfo se propone lo anterior de una manera
modesta pero contundente cuando establece los paralelos mínimos
para el entendimiento de la trascendencia de las culturas del Golfo
de México, que se ofrecen asimismo a un público en idioma inglés
en la presente edición bajo el título complementario de Cultures of
the Gulf.
A lo largo de 133 páginas, el lector interesado, sea en
español o en inglés, encontrará un concienzudo repaso a las obras
más significativas de las culturas olmeca, huasteca y totonaca, las
que Winfield enriquece con la inclusión de la que el propio autor denomina “civilización de los ríos Blanco-
Papaloapan o de La Mojarra”, estableciendo para
ello su contexto geográfico, horizontes temporales y modos de vida, inferidos de los hallazgos
arqueológicos y de la interpretación de su arquitectura, escultura, instrumentos y desarrollos tecnológicos.
El texto, que abunda en múltiples referencias bibliográficas, es meritorio en cuanto al
reconocimiento que hace de las fuentes y el trabajo de autores previos, invitando desde luego a
ampliar y a conocer con mayor extensión la
riqueza de las manifestaciones culturales aquí
contenidas.
En la primera sección del libro, Winfield
Capitaine establece las pautas de los orígenes
del hombre en el ámbito mesoamericano; las
trazas de la que ha sido considerada como la cultura madre, la cultura olmeca; la evidencia del
intercambio entre culturas, así como sus paralelismos, y, sobre todo, la situación de las culturas huasteca y totonaca en el contexto amplio
de la historia mexicana precolombina en relación
a las culturas teotihuacana, maya o azteca.
Así, una reflexión importante que se
desprende de este trabajo apunta al hecho de
que conocer las relaciones entre estas culturas
puede esclarecer la diversidad cultural que constituye nuestra propia identidad contemporánea.
Evitando en la medida de lo posible tecnicismos que pudieran dificultar la lectura y la comprensión de los aspectos básicos de estas
culturas, el autor presenta con amenidad y en
orden cronológico los principales centros ceremoniales, sus obras más importantes y los rasgos que las distinguen.
Como lo asienta Rubén Bonifaz Nuño en
la presentación –no exenta de una prodigiosa
poética–, el legado de estas culturas es numeroso en obras que “por su calidad artística única y por la hondura de sus expresiones conceptuales” tienen una significación universal, concluyendo que “las obras expuestas en este libro,
creaciones de hombres que no precisaban de la
escritura para comunicar su propia esencia, plasman en formas tangibles la concepción que ellos
tenían de sí mismos y del mundo que gobernaban […] De este modo para nosotros, cada una
de las piezas aquí en exhibición, desde las mínimas y quebradizas figuras en barro hasta aquellas que oponen a los siglos su incontrastable
masa pétrea, se convierte en signo de un
poderoso alfabeto, signo que en la infinidad de
sus relaciones con los demás, integra una iluminación, afirmadoras del ser que somos”.
Además del prólogo y de una descripción
sobre los aspectos geográficos y cronológicos de
las culturas más importantes en Mesoamérica, que
sirven de antecedente para el desarrollo de los
contenidos centrales, Culturas del Golfo/Cultures
of the Gulf se estructura en dos partes.
La primera de ellas contiene cuatro secciones culturales encabezadas por su ubicación,
la denominación genérica que se ha dado a su
cultura y sus principales núcleos de población;
así, por ejemplo, se habla de los olmecas del sur
de Veracruz y Tabasco, con especial hincapié en
San Lorenzo y La Venta; se delimita el centro de
Veracruz como geografía cultural de los totonacos, con especial atención a los asentamientos
de El Tajín, Filobobos, El Pital y Cempoala; se
agrega como geografía cultural a las nociones de
la antropología clásica del Golfo de México la civilización que se asentó en las cuencas de los ríos
Blanco y Papaloapan, asociadas con los sitios de
La Mojarra y El Zapotal, y finalmente se puntualizan las singularidades de la cultura huaxteca,
ubicada en el norte de Veracruz y parte de los
actuales estados de Tamaulipas, San Luis Potosí
e Hidalgo, con presencia en Castillo de Teayo,
entre otros centros de población, todos ellos
establecidos desde 100 a. C. hasta 1519 de nuestra era. Como apunta Winfield Capitaine en la página 21: “A
través de estas páginas desfilan épocas, sucesos y tecnologías
con las cuales el hombre transforma su ambiente; ideas científicas
que intentan poner un orden social en el cosmos y la tierra, logros
culturales que demuestran la perfecta adaptación del hombre
mesoamericano a su entorno”.
A las descripciones y explicaciones sobre las teorías y los
autores asociados a cada una de estas cuatro secciones culturales, se agrega un apéndice de gran interés sobre arqueoastronomía, así como sobre la llamada Estatuilla de Tuxtla, de Hugo
Prestinary Canossa, autor fallecido a quien Winfield Capitaine rinde
aquí un emotivo reconocimiento.
La segunda parte, intitulada “Anexo fotográfico”, constituye
una especie de recorrido gráfico sobre algunas de las obras ya
mencionadas en la primera parte, las que por su relevancia son
reproducidas en color. Es el caso de la Estela de La Mojarra, las
tumbas en Quiahuixtlan, la pirámide principal de Castillo de Teayo,
la escultura monumental en barro del Mictlantecuhtli de El Zapotal,
la extraordinaria figura sedente del Sacerdote de Las Limas
–orgullo y portento escultórico que puede apreciarse en este
recinto–, la emblemática talla de piedra de la Dualidad, la máscara
con esgrafiado descubierta en Arroyo Pesquero, o bien la pirámide
de Los Nichos en El Tajín.
En suma, este texto no pretende ser un compendio exhaustivo, pero sí una hermosa invitación a explorar sitios arqueológicos,
museos y obras especializadas. Esperamos que el esfuerzo de
Fernando Winfield Capitaine sea de interés para los lectores como
una obra abierta a mayores hallazgos y descubrimientos.
Fernando Winfield Capitaine
* Winfield Capitaine, Fernando: Culturas del Golfo/ Cultures of the Gulf. Xalapa:
Editorial Impresión Arte, 133 pp.